domingo, 22 de septiembre de 2019

HERNÁN CORTÉS, HISTORIA OCULTA DE LA CONQUISTA DE AMÉRICA

No hay duda que la figura de Hernán Cortes esta envuelta en una leyenda negra que atraviesa el nacimiento de una nueva nación en México y señala la violencia y el terror que los conquistadores utilizaron para someter a nuestros pueblos indígenas. Pero lo que no debemos dejar pasar es la continua investigación de esa conquista y volvernos a preguntar, ahora, a la luz de las nuevas investigaciones, si no fueron nuestros pueblos originarios los que contribuyeron en gran medida a esa conquista.
Para nadie es un secreto que los limitados recursos militares de los conquistadores en México no eran suficientes para completar tan formidable empresa, no, se necesito de la traición de otros pueblos indígenas para posibilitar al conquistador español esa empresa. Que fue brutal, no hay duda y por ello obras como la presente nos obligan a replantearnos esos paradigmas de la historia, nuestra historia.
Lo interesante del libro es el nuevo enfoque de la expedición en¿cabezada por Cortes en su conquista de lo que hoy es México, siguiendo paso a paso la ruta que siguió Cortes, el autor nos lleva a un viaje e´pico, señalado por las actuales ruinas o asentamientos que en su día siguió Cortes. Ese es el merito del libro, recorrer paso a paso esa épica hazaña, recordando los pormenores de cada paso, de cada pueblo conquistado y presentando las diferentes investigaciones que existen al respecto para que el lector haga su propio juicio de valor.
En once capítulos y 220 páginas, el autor nos transporta a la época de la conquista, pero lo hace de una forma singular, lo hace a partir de su propio viaje por la ruta que siguió Cortes, por ello, la descripción de la conquista es tan fresca y adictiva, y en el proceso descubrimos que algunos conceptos que teníamos sobre la conquista son erróneos, como la famosa quema de los buques que llevaron la expedición a México, nada que ver pero que su hundimiento fue igual de importante para el logro de la empresa.


Descubrir lo exiguo de las fuerzas españolas nos demuestra que sin la activa ayuda militar de algunos pueblos indígenas, la conquista nunca hubiese sido posible en aquellas condiciones. La construcción de una flota de bergantines para reconquistar Tenochtitlan, una brillante estrategia que coronó con éxito su ataque. Algo importante, como su lugarteniente Pedro de Alvarado, eran hombres de armas tomar que no rehuían el combate con el enemigo, el propio autor lo describe así: "La necesidad de acción era consustancial a Hernán Cortes".
No hay duda que los estudiosos del arte militar debemos repasar el legado militar de nuestros conquistadores, pues este legado, para bien o mal nos ha acompañado a lo largo de más de 500 años y explica en gran medida el porque de nuestras sociedades violentas. Una buena lectura sobre los padres de la técnica bélica de nuestros ejércitos.

lunes, 16 de septiembre de 2019

TRUJILLO Y YO, MEMORIAS DE JOHNNY ABBES GARCÍA

Era un libro que esperé leer con ansias, su autor, el creador de los servicios de inteligencia del dictador Trujillo, es todo un enigma para los historiadores. No era un militar de carrera pero no hay duda de sus aptitudes personales para el espionaje. Centrado en su servicio a la dictadura del Gral. Trujillo, a quién retrata casi como un personaje paternalista y desenfadado, en un intento por justificar su propio servicio al de una de las dictaduras más oprobiosas de nuestro continente.
La obra se divide en 37 capítulos y 254 páginas que nos introducen al desarrollo de los servicios de inteligencia de la República Dominicana bajo el dictador Rafael Trujillo, descritos de una manera cándida no podemos dejar de sorprendernos de aquellos que torturaron, asesinaron y desaparecieron a los opositores políticos o simples ciudadanos dominicanos por el simple hecho de diferir en las ideas respecto a la dictadura. Un triste recuerdo para nuestros pueblos en estos días de populismo y designados divinos.
El propio autor aclara que fue el creador del Servicio de Inteligencia Militar, al que describe como el más eficiente y temido cuerpo de seguridad de la Dictadura. Es interesante observar como las practicas de los servicios de inteligencia de las Dictaduras de derecha que popularon en nuestro continente son muy parecidas sino es que iguales a las prácticas de estos en las Dictaduras marxistas como la cubana o venezolana de nuestros días. Primero, hay que coptar a los oficiales de las fuerzas armadas, sobre todo a los oficiales jóvenes, procediendo a utilizar sus servicios, fuera de sus horarios militares, en funciones dentro de la inteligencia militar realizando labores de agente, de vigilantes, de protección al dictador, y de represión cuando era necesario. En resumen, se procedió a comprometerlos con el régimen con sus hechos.


Su paso por Guatemala y la relación de trabajo que mantuvo con el jefe de la Seguridad de Guatemala, Carlos Lemus, durante el gobierno de Castillo Armas es muy interesante, pues se entiende, desde el principio, el apoyo que Trujillo dio a Castillo Armas para su golpe contra Jacobo Arbenz. No esta muy claro el papel que jugo la Dictadura Dominicana en el asesinato de Castillo Armas pero si la colaboración de estos servicios de inteligencia para combatir a los opositores de ambos gobiernos.
El 28 de mayo de 1958, Abbes García era nombrado Director General de Seguridad y lo primero que hizo fue una profunda reorganización, efectuándose una depuración completa del personal en funciones. El mismo autor agrega: "Un nuevo personal, depurado, tomó funciones de agente secreto y de investigadores. El entrenamiento fue duro e intenso, pues había urgencia de poner en activo a esa gente".
se hicieron venir instructores mexicanos para adiestrar a este personal y como en toda Dictadura, la expansión de los "agentes provocadores" fue notoria. En especial, se contrató, personal femenino para sumir este papel, que con el debido entrenamiento fueron más idóneas para tales fines. En definitiva , es un libro que no se puede pasar por alto, sobre todo para aquellos investigadores interesados en los servicios de inteligencia de la región y sus historias.
Aunque lleno de halagos y expresiones patrióticas, no hay duda que los servicios de inteligencia de Trujillo sembraron de terror no solo a sus opositores en Dominicana sino en cualquier país de la región a donde pudiesen escapar o refugiarse. Una obra imperdible.

lunes, 9 de septiembre de 2019

AT THE HURRICANE´S EYE

Cuando supe de este libro, me puse a buscarlo, creí erróneamente que se trataban de las memorias de un Boina Verde que había servido en El Salvador durante nuestro conflicto interno, pero es más bien, una crónica de las Fuerzas Especiales estadounidenses desde Vietnam hasta Tormenta del Desierto.
Sus 23 capítulos están contenidos en 278 páginas que nos llevan a través de un viaje en el tiempo, por las sendas de aquellos hombres que han servido a su gobierno como soldados excepcionales en toda guerra desde los años cincuenta.
El autor, en uno de sus capítulos, nos adentra en los pormenores del servicio prestado en nuestro país y de la polémica desatada en el gobierno estadounidense en reconocer o no, el servicio prestado por sus militares aquí, como servicio en áreas de combate o de mucho riesgo. Su descripción del arribo de los primeros Boinas Verdes en llegar a El Salvador en marzo de 1981, provenían del 3er. Batallón de Fuerzas Especiales localizado en Fort Gulick, Panamá.
La obra es muy interesante pues no esta enfocada en el papel que los asesores militares tuvieron en la guerra salvadoreña adiestrando al ejército local; más bien, el autor intenta justificar el porque, según él, todos los que sirvieron aquí, deben de ser reconocidos como personal militar que sirvió en áreas de combate, yo no estoy aquí para dar o no la razón al autor, pero sí me interesa aclarar algunos conceptos escritos para seguir evitando errores y equivocaciones sobre el papel de los asesores estadounidenses en el país.
La guerra salvadoreña duró 20 largos años y los estadounidenses estuvieron aquí en los últimos 12 años, cuando llegaron en marzo de 1981, las reglas de enfrentamiento bajo las cuales sirvieron, eran muy restrictivas y aunque oficialmente solo podían portar armas personales como las pistolas, siempre se las ingeniaron para cargar armas más pesadas como los los fusiles M-16, las ametralladoras M-60 y hasta lanza-granadas M-79. este fue un claro conflicto que el autor ha retratado muy bien, el problema es su afirmación que desde que vinieron, fueron sometidos a fuego enemigo.
Hay que entender que la guerra de guerrillas no tiene frentes definidos y en general se acepta que el campo de batalla es todo el país, pero en la realidad, sabemos que algunas áreas del país estuvieron casi ausentes de combates. en la capital salvadoreña, donde tenían su base principal los Boinas Verdes, la infraestructura urbana de las guerrillas fue casi destruida en un 100%, por lo que fueron raros los ataques en la capital entre 1981 y 1982. 


Pero, debo aclarar, debemos ser cuidadosos al otorgar conceptos en el tiempo, pues las acciones armadas de carácter urbano siempre existieron en este periodo, pero según el tiempo del que estemos hablando, así son más frecuentes o infrecuentes. El autor por su parte, encadena una serie de factores a lo largo de esos 12 años, que al leerlos casi le dan la razón, pero no fue así.
La guerrilla no concentró sus atención en los asesores estadounidenses sino hasta 1983 y luego en 1985. Ataque masivos de la guerrilla a cuarteles regionales del ejército salvadoreño encontraron que se realizaron con la presencia de los asesores, pero dichos ataques no estaban diseñados para acabar con ellos sino más bien, fue algo circunstancial.
El ataque a la 4ta. Brigada en 1987, a la 3ra. Brigada en 1986 y al CEMFA en 1985, se encontraron con personal de los asesores, que bajo las reglas de enfrentamiento, estaban facultados para empuñar sus armas y defenderse o evitar las bajas de sus compañeros. Menciono estos 3 casos porque fueron los más emblemáticos pero, son 3 casos a lo largo de 3 años, no hay una constante exposición al fuego enemigo.
Otra equivocación del autor y repetida por muchos a lo largo de nuestra historia, es que el Batallón Atlacatl se entrenó en EUA, siendo lo correcto que fue entrenado hasta julio de 1981 por un equipo de Boinas Verdes, como ya lo he dicho en otros foros, el Atlacatl fue organizado en marzo de 1981 sin contar con entrenamiento de los asesores pues sus efectivos eran voluntarios que habían cumplido su Servicio Militar Obligatorio por lo que el mando castrense salvadoreño juzgó no necesitar de el.
El Batallón Belloso fue el único entrenado enteramente en los EUA, entre enero y abril de 1982.
otro error que se sigue repitiendo es sobre la forma en que la guerrilla del FMLN llevó a cabo los ataques a los cuarteles regionales de San Miguel y el CEMFA, pues el autor, como muchos otros, los adjudica a considerables fuerzas guerrilleras que atacan, desde afuera, las instalaciones militares; creo que ya esta bastante claro que dichos ataques fueron sabotajes al estilo vietnamita, con uso de fuerzas especiales y atacando desde dentro de las instalaciones.
Quiere decir esto, que los asesores estadounidenses que sirvieron en nuestro país no merecen el reconocimiento oficial de que estuvieron en zonas de combate y de extremo peligro; claro que no. los Boinas Verdes sirvieron a su país en una de las más crueles guerras de guerrillas que se ha librado en nuestro continente durante la Guerra Fría, y ellos estuvieron en primera línea junto a nosotros, no importa en que momento o si fueron objeto de fuego hostil.
El solo hecho de estar aquí, en una guerra de contra-insurgencia y exponerse a ser atacados en cualquier momento o lugar, les hace acreedores del agradecimiento no solo de su gran país, sino del pueblo salvadoreño y de aquellos soldados que junto a ellos, defendimos nuestra joven democracia. Todos cometemos errores, y el autor del libro, no ha sido la excepción.
Créanme, el relato de la participación de la comunidad de fuerzas especiales estadounidenses en las guerras libradas en Vietnam, El Salvador, Grenada, Panamá e Iraq, les dejara satisfecho y para los que estudian nuestro conflicto, el autor hace importantes contribuciones de datos sobre la guerra salvadoreña, es un libro que no pueden dejar de leer para aprender.

sábado, 7 de septiembre de 2019

ATEMORIZAR LA TIERRA

Buscando los orígenes del ejército salvadoreño me encontré con esta joya literaria de la conquista española de Guatemala y El Salvador. Ni qué decir que todo lo que sabía de Pedro de Alvarado estaba equivocado. El libro dividido en tres capítulos y 175 páginas nos describe de manera clara y sencilla el proceso de la conquista Española en Guatemala y El Salvador, centrándose en la figura española que simboliza dicha conquista, la que fue brutal, prolongada y compleja como afirman sus autores.
Pedro de Alvarado, más que ningún otro actor, influenció la manera en que la conquista estaba destinada a desarrollarse, dejando detrás de sí un legado de opresión que ni siquiera su muerte podía borrar.
Con apenas 38 años de edad, Alvarado ya era un experimentado militar cuando recibió el encargo de conquistar Guatemala y El Salvador. Pero las actuales crónicas de su paso por nuestro país, dejan de lado y con creces todo lo que nos enseñaron en la escuela sobre ello. Esa versión romántica de la conquista, en que un pueblo avanzado civiliza a otro, para dar paso a una verdad cruel y traumática.
Se reexamina aquí, el papel de los Kaqchikeles como aliados del conquistado español como su rebelión y resistencia.
La conquista y la rebelión de los Kaqchikeles es retratada con crudeza, exponiendo a un despiadado conquistador, Alvarado, que no escatima infringir sufrimiento a los pueblos indígenas que se le oponen o a aquellos que le traicionan. Es una lástima que los autores no hayan entrado en el detalle de describir la organización militar de ambos contendientes pero sin lugar a dudas, su descripción de las batallas les dejara satisfechos.

Alvarado, como afirman los autores, llegó a la conclusión de que sólo mediante acciones "para atemorizar la tierra" podría subyugar a los K'iche's. Con esa finalidad, exigió "confesiones" de los gobernantes capturados y luego los mandó a quemar en la hoguera. Semejante antecedente cuando en mayo de 1524, Alvarado y sus huestes cruzaron a la tierra Pipil de lo que ahora es el occidente de El Salvador.
Y fue en Acaxual, lo que hoy se conoce como Acajutla que los salvadoreños se enfrentaron al conquistador, y fue en esa batalla, que una flecha indígena atravesó un a de sus piernas, dejándolo cojo de por vida. Ahí es también cuando nace uno de los mitos de la resistencia salvadoreña, la del jerarca Pipil que le planta combate, el jefe guerrero Atacat, que luego pasaría a nuestra historia como Atlacatl, mito que ha perdurado hasta nuestros días.
Una obra que no pueden perderse, sobre todo si les interesa la historia de los orígenes del Ejército salvadoreño.

lunes, 2 de septiembre de 2019

CICATRICES DE GUERRA, HERIDAS DE PAZ. LA TRAGEDIA ÁRABE-ISRAELÍ

Uno de los mejores libros que he leído sobre el conflicto árabe-israelí y la tragedia que ambos pueblos han vivido a lo largo de la historia. Con una narrativa coherente y explícita, su autor nos introduce a ese laberinto que ha significado, desde los años veinte, la consecución de una patria judía y una palestina. Hechos narrados por un testigo presencial de la difíciles sino es que imposibles, conversaciones de paz entre árabes, israelíes y palestinos que han mantenido al Oriente Medio como una caldera siempre bajo presión y a punto de ebullición.
Son 421 páginas que nos sumergen en ese mundo del "ethos" nacionalista y la historia ancestral de una tierra y su población que ha mantenido una permanente confrontación militar cuyas repercusiones han trastocado al mundo entero y es una vitrina que muestra lo que viene sino es se logra atajar de una vez por todas, con tan ancestral conflicto.
El Estado judío fue el fruto de las condiciones favorables creadas por el mandato británico en Palestina y desde entonces, en constante guerra con sus vecinos árabes. El conflicto fundamental sobre estas tierras es que ambos pueblos, el judío y el palestino, quieren la misma tierra y aunque hoy, han logrado crear ambos pueblos, sus respectivos países independientes, el Palestino aun esta en proceso de consolidación y su separación en dos grandes áreas, Gaza y Cisjordania le han creado más problemas a la construcción de una institucionalizad democrática que se ha visto avasallada con la actividad de grupos como Hamas en la Franja de Gaza.
Es interesante conocer el vaivén y los contextos que han posibilitado el nacimiento del Estado judío y el casi reconocimiento oficial del Estado palestino, el papel de los líderes de ambos pueblos, los conflictos regionales, así como las guerras árabes-israelíes, todo ello, vinculado a los aspectos internos de ambos pueblos, sus políticas y gobiernos civiles.

Cómo surge en Israel la teoría de la guerra preventiva, la guerra por elección y la disuasión nuclear, lo que ha creado en ese país, una comunidad civil en armas, siempre dispuesto a empuñarlas para defender su propia existencia. Es una crónica que nos introduce a la interioridad de ambos pueblos, de sus líderes políticos, de su estamento militar; las enormes diferencias que los separan pero también las coincidencias que los unen.
La política de guerra preventiva no siempre fue así, en un principio, como nos explica el autor. Primero en 1937 y luego en 1948, una nueva generación de combatientes judíos fue instruida en en cambiar sus tradicionales tácticas defensivas por atrevidas represalias ofensivas contra la población árabe, en la que a veces, se cometieron algunas atrocidades.
Esa historia de la máquina militar judía y árabe es lo más importante para los investigadores de las guerras, recuerden que Israel fue uno de los proveedores militares de los arsenales de los ejércitos latinoamericanos y parte de su doctrina ha sido recogida en nuestra historia militar reciente. En verdad es un libro que no debemos dejar de leer.

jueves, 22 de agosto de 2019

LA GUERRA DEL YOM KIPPUR

La colección de libros de la editorial San Martín fue pionera en el mundo de habla hispana al tratar temas como las guerras árabes-israelíes, en un formato sobrio pero bien logrado, logró interesarnos por este conflicto, siendo el presente libro un clásico sobre dicho tema en Latinoamérica, aunque ahora, a raíz de tanta literatura al respecto, se les vea como estudios superficiales de dichos conflictos, son sin embargo, la primera aproximación, en lengua española a éste fascinante tema. El autor de la obra, el Cnel. Barker es todo un veterano del ejército inglés especializado en el tema de las fuerzas blindadas, es una autoridad en el tema.
El libro, con sus 160 páginas, apenas da para un relato general de los combates librados por judíos y árabes en la Península del Sinaí y los Altos del Golan, pero no por ello, fascinante y bien estructurada pues sus 10 capítulos engloban los aspectos generales del tan esperado ataque árabe y sin embargo, pilló desprevenidos a los Israelíes. No se puede evitar hacer una analogía con el caso salvadoreño, cuando sus fuerzas armadas invadieron Honduras en julio de 1969, logrando sorprender al Alto Mando militar hondureño, como lo hicieran los árabes 4 años después. Por ello, su estudio es imperioso, sobre todo las lecciones aprendidas de tal choque.
La guerra del Yom Kippur ha sido el único momento en que la estrategia israelí de la guerra preventiva fue usada en su contra por un país árabe, en este caso, Egipto y Siria. La meticulosa preparación del asalto egipcio para cruzar el canal de Suez bajo el amparo de una densa sombrilla de defensa antiaérea, o el ataque blindado de las formaciones de tanques y comandos sirios, no fue el fruto de la improvisación, sino de una meticulosa preparación, que además involucró la decepción para despistar a los servicios de inteligencia hebreos.
Lo que me hizo recordar aquella reunión del embajador estadounidense en el país en julio de 1969, cuando por la mañana del 14 de julio (día del ataque salvadoreño) se reuniera con el Jefe del Estado Mayor General salvadoreño y éste le asegurase que no habían planes de ningún ataque contra Honduras o cuando pocas horas después, los oficiales de la Fuerza Aérea incomunicaron a los miembros de la Misión Aérea de ese país en la base de Ilopango, negándoles cualquier oportunidad de dar aviso del inminente ataque.
Israel no dio crédito a los informes de inteligencia que señalaban el incremento de actividad militar de sus enemigos en los bordes fronterizos, su confianza en su poder militar y las anteriores batallas ganadas a los árabes, los llenaron de arrogancia y confianza excesiva. Interesantes lecciones se derivaron de esta guerra, no solo para árabes e israelíes sino para todo el mundo, que asistió al enfrentamiento de la doctrina occidental contra la soviética. Lecciones que se olvidaron hoy día y que pudimos ver en la guerra de Siria y contra ISIS.
Los salvadoreños perdimos de vista que nuestro gran enemigo en la región es Honduras, que nunca nos ha perdonado la humillante derrota que le dimos en 1969. Han sido un obstáculo al desarrollo regional del país y una permanente amenaza que debemos enfrentar, al menos a mediano plazo. Nuestra indolencia les ha permitido apoderarse de la isla Conejo y hemos puesto oídos sordos a su renovado plan de actualización militar que pronto nos pondrá en una situación de desventaja o debilidad militar.

Las voces de aquellos que por el bien económico de sus inversiones en Honduras, es la negativo de ver la realidad, olvidando con ello, una de las lecciones de la guerra de Yom Kippur, una de las principales, nunca tener la guardia baja frente a un enemigo potencial y declarado.
Éste libro hay que leerlo con beneficio de inventario y recordar que como conductores políticos o militares de una nación, nunca debemos cerrar los ojos a lo obvio y preparar a la nación para momentos difíciles.
El capítulo que más me gusto, es el dedicado al Frente Norte, donde los sirios estuvieron a punto de colocar a Israel ante una difícil situación militar que pudo haber cambiado el resultado de esa guerra y quizás, las fronteras que hoy conocemos del Oriente Medio, no fueran las mismas. El asalto de los comandos sirios utilizando cuatro helicópteros para recuperar el Monte Hermon, defendido por dos pelotones israelíes y el posterior contraataque judío para recuperar éste importante bastión en la zona, de película cómo diría un amigo.

martes, 13 de agosto de 2019

HISTORIA Y DEBATES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO SALVADOREÑO Y SUS SECUELAS

Esta obra es producto de los debates que se sostuvieron en ocasión del seminario de febrero de 2012 "Historia, sociedad y memorias: el conflicto armado en el XX aniversarios de los Acuerdos de Paz", al que tuve la oportunidad de asistir como oyente. Es un trabajo de consulta que nos permite acercarnos, de manera global, al estado de las investigaciones publicadas sobre nuestra guerra y que también abarca la bibliografía disponible y los fondos de consulta bibliográficos, es entonces una obra de obligada referencia para aquellos que investigamos dicho tema.
La obra esta dividida en dos partes: actores armados y estado de la cuestión sobre en conflicto armado. La primera parte que a su vez se divide en 3 apartados, intenta desarrollar un cuadro sobre los actores armados del conflicto pero adolece de la falta de referencias a uno de ellos, la Fuerza Armada es dejada de lado y todos los aportes en ésta área se refieren a la guerrilla del FMLN, siendo el dos trabajos los que valen la pena, el de Ralph Sprenkels, quién trata las relaciones urbano-rurales en la insurgencia salvadoreña, y el de Martín Alvarez, Del partido a la guerrilla: los orígenes de las FPL, los demás no pasan de ser lo mismo, una ODA a los movimientos de izquierda latinoamericanos.
el otro gran tema que vale la pena leer es el de la segunda parte y que fuera elaborado a partir de los debates de la mesa organizada sobre las fuentes y pistas para la investigación del conflicto armado, en cuyas líneas encontramos descritas las dificultades que tienen los investigadores para accesar a las fuentes de información, publicas o privadas para documentar nuestro conflicto; un paso muy importante si se quiere saber desde el inicio lo restringido de dichas fuentes y sobre todo, su ubicación física.

Sprenkels acepta sin dificultad lo que otros escritores de izquierda han negado a través del tiempo: "la expansión encubierta basada en la infiltración de redes organizativas existentes, la superimposición de estructuras clandestinas sobre toda una gama de organizaciones sociales y políticas; y la creación de nuevas organizaciones gremiales al servicio del partido" dejan al descubierto la conexión de sindicatos y similares con la subversión salvadoreña.
O como cuando afirma "A partir del éxito de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB), los dirigentes locales respaldados por los jesuitas, tomaron el mando de las organizaciones campesinas en la región (FECCAS), y la pusieron al servicio de las FPL". El estudio de Sprenkels es muy revelador de los inicios y la praxis de los primeros grupos insurgentes en el país y es una lectura obligatoria para los estudiosos de dicho conflicto.
El capítulo referido a las fuentes es muy interesante y recomendado para los investigadores, no he leído algo mejor al respecto hasta ahora. Es una lástima que esfuerzos como este se hayan abandonado, eventos como el próximo aniversario del Golpe de Estado del 15 de octubre de 1979 o el de la Ofensiva Hasta el Tope, de noviembre de 1989, bien merecían un esfuerzo igual.
No dejen de leer esta interesante obra, ahora que han venido recargados de las vacaciones.

miércoles, 31 de julio de 2019

LA HISTORIA DE LA LUFTWAFFE

Una trepidante historia sobre el cuerpo aéreo alemán que enfrentó a las potencias aliadas a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, Killen, su autor nos transporta a los albores del naciente poder aéreo alemán allá por 1917, cuando sus endebles cazas enfrentaban a los mejores pilotos británicos y franceses sobre los cielos de Francia. Un relato lleno de aventuras, contadas por los protagonistas, aquellos hombres sobre los que descansaron los mayores éxitos de la aviación alemana así como de su estrepitosos fracaso al final de la guerra.
Desde los cielos de España, donde la Legión Cóndor de Hitler dio sus primeros pasos hasta las cenizas de las ciudades alemanas donde se inmolaron miles de pilotos germanos en un inútil esfuerzo por defenderlas, es una historia llena de pujante valor, de sacrificio y de compromiso con la patria que los vio nacer.
En 342 páginas, el autor nos lleva por los vuelos de combate que leyendas del aire escribieron sobre los cielos del Frente Occidental, Werner Voss, en cuyo triplano azul plateado encontró la muerte después de haber derribado 48 aviones enemigos aliados, el Húsuar Volador descansaba en paz. el 21 de abril de 1918, otro as germano volaba al encuentro de su muerto, Manfred von Richthofen, el Barón Rojo era alcanzado por el fuego de fusilería de la infantería australiana, después de haber derribado 82 aviones enemigos, marca que aun se conserva en el mundo.
Así, desde sus humildes comienzos, Killen nos traslada a los campos de batalla en donde los pilotos de la Luftwaffe dejaron sus vidas pero nos legaron tremendas lecciones de combate, de valor y sacrificio, y una advertencia a los políticos del mundo que aun hoy día se empeñan en ignorar, no vale de nada sacrificar la flor de la juventud de un país por intereses egoístas de sus élites gobernantes.
Los dos capítulos de la obra referidos a la Batalla de Inglaterra, son a mi juicio los mejor logrados por el autor, uno casi revive el vuelo en esas pequeñas cabinas de los cazas contrincantes o la de las acristaladas narices de los bombarderos Heinkel 111 cuando eran atacados por los Hurricane y Spitfire ingleses, que temple la de aquellos guerreros. La batalla se saldo, entre el 10 de julio y el 31 de octubre de 1940 con 1733 aparatos de todos los tipos de la Luftwaffe contra 915 derribados a la Real Fuerza Aérea inglesa.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, la Luftwaffe contabilizaba, entre el 1 de septiembre de 1939 y el 8 de mayo de 1945, la pérdida de unos 94,500 aviones de todos los tipos y murieron en acción 138,596 oficiales, pilotos y tripulantes y 156,000 fueron reportados como desaparecidos, considerándolos muertos.
Sus tumbas yacían desperdigadas desde Noruega a Grecia, en Rusia y en el Desierto Occidental, lugares de descanso eterno para todos ellos. Una excelente lectura para estas vacaciones.

lunes, 29 de julio de 2019

DESAFIANDO LOS PODERES

Otro libro muy pesado de leer, lleno de los mismos estribillos a que nos tienen acostumbrados los intelectuales de izquierda o sus simpatizantes, y aquí, el autor no puede evitar mostrar su admiración por aquellos que sembraron de destrucción y dolor el país a lo largo de 20 infernales años de una guerra librada entre hermanos.
Han sido 330 agónicas páginas que nunca terminaba de leer pero que debía, pues como investigador de nuestros conflictos era mi trabajo. La obra prometía mucho, aunque fuera más por su título que por la reputación de su autor. No discuto el concepto plasmado sobre que las movilizaciones sociales fueron contribuyentes a los cambios sociales en el país, algunas más, otras menos, estas organizaciones, algunas espontaneas y otros con años de lucha han demostrado lo que la historia ya ha plasmado en el mundo, los cambios en una sociedad no suceden, mayormente, por obra y gracia de sus iluminados gobernantes.
Han sido las luchas violentas de nuestras sociedades las que han marcado esta tendencia, y El Salvador no ha escapado a esta lógica. Desde las marchas que exigían el fin de la dictadura del Gral. Hernández Martínez en 1944 hasta las últimas marchas reivindicativas de 1980, la sociedad salvadoreña ha buscado obtener unas reformas sociales, económicas y políticas que el estamento gobernante les ha negado, nadie duda esta situación.
Pero cuando el autor se adentra a describir los movimientos sociales de la década de los años sesentas y setentas comete un craso error al afirmar que estos movimientos sociales son en su totalidad el resultado de luchas sociales heredadas o en el mejor de los casos, sumadas a una lucha por la defensa de los derechos de los trabajadores y toda esa jerga izquierdistas que a fuerza de repetirlo una y otra vez, pretenden se vuelva realidad.
En 20 años de guerra, 1972-1992, los movimientos sociales salvadoreños sufrieron una profunda transformación que los dividió en tres actores bien definidos: por un lado los pequeños grupos que defendían los derechos de la clase trabajadora, principalmente en el campo urbano, los movimientos de masa creados por cada organización subversiva para constituir un ejército de masas que les permitiera superar la inferioridad numérica de su aparato para-militar y aquellos grupos, cuyas dirigencias trabajaban para alcanzar los objetivos de la subversión comunista y cuyos militantes creían fervientemente en su lucha, sin saber que estaban siendo manipulados.

Pese a la defensa que hace el autor de estos grupos, a los que coloca como movimientos sociales reivindicativos sin agenda política o con nexos a las organizaciones armadas ilegales, es notorio que el mismo autor debe reconocer que la destrucción de este movimiento se debe en gran parte a que sus cuadros dirigentes fueron absorbidos por  los grupos armados de izquierda como natural espacio de acción, es decir, se prueba los vasos comunicantes entre estos grupos de masas y los grupos armados ilegales de la época que tanto niega el autor.
La obra seria totalmente irescatable si no fuera por un capítulo dedicado a uno de los programas de acción cívico-militares más grandes intentados en Centroamérica.
El capítulo dedicado a La Alianza para el progreso, que iniciara el Presidente Kennedy para transformas las sociedades Latinoamericanas en sociedades más justas, es de los pocos aspectos rescatados en ésta obra. Si, el detalle de éste Plan y sus implicaciones militares en la estructura y comprensión de los militares salvadoreños sobre ésta nueva forma de enfrentar los desafíos del comunismo internacional y las reformas internas que era preciso llevar a cabo, no las he leído en otro documento con tanto detalle, y fue el punto de partida para la reforma militar más completa que sufriera el ejército salvadoreño antes de 1981. Por eso simple hecho, es un libro que recomiendo leer, eso si, ármense de valor y paciencia mientras llegan a ese capítulo.