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lunes, 20 de febrero de 2012

HISTORIA, SOCIEDAD Y MEMORIAS

Del 15 al 17 de febrero pasado, se llevo a cabo el seminario internacional sobre el conflicto armado, en el marco del 20 aniversario de los Acuerdos de Paz. El seminario que se desarrolló en el MUNA contó con la participación de personalidades del mundo académico que se dedican a estudiar la temática de nuestro conflicto armado, el seminario fue organizado por la UIGCS (Unidad de Investigaciones sobre la Guerra Civil Salvadoreña). El seminario se organizó en torno a 3 mesas redondas y varias ponencias que las acompañaron, y que trataron una diversidad de temas sobre el conflicto salvadoreño.
la mesa redonda 1 trataba sobre la cuestión del conflicto armado, y sus principales tendencias. Aquí cabe destacar la ponencia de Ralph Sprenkels, las relaciones urbano-rurales en la insurgencia, que aborda el tema de la procedencia de los insurgentes y su relación a través de la guerra, su incidencia en los incipientes liderazgos militares pero más que todo, la correlación e influencia de estos estratos al interior de los movimientos armados de izquierda.
La ponencia: del partido a la guerrilla, que trata sobre los orígenes de las FPL y su ruptura con el Partido Comunista salvadoreño a partir de las diferencias en sus respectivos liderazgos. Una de las mas importantes es quizás, la conferencia dictada por Gilles Bataillon, como explicar a 30 años de distancia, el Golpe de Estado del 15 de octubre de 1979. Tema muy provocador y que debe ser incertado en la abundante bibliografía que al respecto ahora se dispone, especialmente en los trabajos de Rafael Menjivar con Años de locura, el Ing. Guerra y Guerra con Golpe al amanecer y del Cnel. Majano con Una oportunidad perdida.
Otra temática importante, abordada sobre la investigación de la guerra, es la cuestión de las fuentes públicas y privadas. Mientras las segundas están casi siempre disponibles a los investigadores, las primeras están bajo un manto de secreto y discrecionalidad, sobre todo aquello concerniente al papel desempeñado por el ejército en este conflicto. La respuesta del representante de la FA invitado, que no paso de nombrar un sin fin de fuentes disponibles y que en verdad no abonan nada a la investigación de la guerra, representa el tipo de respuesta que podemos esperar de tales voceros, mientras que los documentos como las ordenes de operaciones, los cuadros estadísticos de bajas, informes finales de operaciones y otros, seguirán bajo un manto de sombras que ni los muertos podrán develar.
Otro hecho en el seminario, fue la participación del Centro para la defensa de los Derechos Humanos Madeleine Lagadec. Fue interesante escuchar sobre sus supuestas investigaciones imparciales sobre violaciones a los derechos humanos durante el conflicto, y digo interesante ya que a pesar de su afirmación que documentan 30 supuestas masacres en lo que se conoce como el Frente Paracentral, San Vicente, Cabañas y Zacatecoluca, en ningún momento mencionaron algo sobre la masacre de las FPL en dicha zona, es decir la Masacre atribuida al que ahora es Vice-Presidente del país, ni mucho menos a la masacre de Quebrada Seca, ocurrida en la misma zona y perpetrada por los mismos sujetos. Esto sin embargo no empaño del todo este seminario.
Es gratificante que la academia resuelva por fin, como sujeto de estudio nuestro conflicto y actividades como esta deben ser aplaudidas y apoyadas; sin embargo haré una pequeña critica del mismo. A estas alturas, aun decimos que hablamos o investigamos sobre el conflicto armado sin hablar de el, es decir, los académicos tratan en sus estudios los asuntos periféricos de la guerra sin poder abordar el sujeto principal de la investigación, es decir la guerra en si misma; un ejemplo para entender lo que digo. Podríamos decir que estudiamos la Segunda Guerra Mundial sin hablar del desembarco en Normandia, de la batalla de Stalingrado, la caída de Malasia entre otros; podemos decir que estudiamos nuestro conflicto sin siquiera abordar las grandes batallas que se libraron entre los insurgentes y el ejército salvadoreno; podemos afirmar que estudiamos la guerra salvadoreña sin hablar de ella. Creo que esta es la principal debilidad de la academia al abordar los estudios sobre nuestro conflicto interno; pareciera más bien, que estas instituciones se empeñan en refrendar la visión que desde la izquierda se ha mantenido sobre éste y otros conflictos, prefiriendo abordar temas secundarios antes que hacer un verdadero esfuerzo por investigar nuestro conflicto.
Creo que la incapacidad de la academia por abordar el tema principal de la guerra deviene de su propia incapacidad académica para abordar esta temática, poco preparados en la  ciencia y el arte militar, a la mayoría de académicos se les vuelve difícil sino prohibitivo adentrarse en un terreno que requiere de conocimientos especializados como es la Historia Militar. Sin embargo, tal valladar seria más fácil de enfrentar si se preocupasen de establecer vinculos de colaboración con los historiadores militares locales o internacionales; la otra razón de su incapacidad para abordar este tema, es la alineación ideológica de la mayoría de los investigadores que tratan este tema, prefieren abordar temas afines a la izquierda intelectual y refrendar con sus investigaciones conclusiones ya expuestas por esta corriente intelectual, es decir, buscan contestar sus preguntas sabiendo de antemano cual es la respuesta y no se guían por lo que sus mismas preguntas van develando; y tercero, la moda internacional que implantan algunas universidades extranjeras impregnan a nuestros investigadores orillandolos a realizar estudios sobre el indigenismo y la cuestión de genero antes de si quiera saber como se desarrollo nuestra guerra. No es que esta temática este mal o equivocada, sino la predisposición a abordarlos sin antes haber adelantado estudios sobre el tema central, que en este caso es la guerra.
Como repito, hay que aplaudir estas iniciativas y esperar que con los años, nuevos trabajos serios sobre la guerra, no sobre sus aspectos periféricos, sean publicados para conocimiento de una sociedad que pide a gritos saber como fue nuestra guerra. 

martes, 14 de febrero de 2012

FRUTA AMARGA: LA C.I.A. EN GUATEMALA


De los pocos libros que al leerlo, me han impresionado gratamente y es que en las 293 paginas de Fruta Amarga, los autores Stephen Schlesinger y Stephen Kinzer han realizado un gran trabajo de investigación que les ha permitido documentar en extremo los sucesos que terminaron con el derrocamiento del Cnel. Arbenz en Guatemala en 1954.

Sus 15 capitulos nos llevan paso a paso por los laberintos del espionaje y las operaciones negras, termino comun con el que se refieren a las operaciones encubiertas de la CIA y que son capaces de llenar miles de paginas. Fruta amarga es la sorprendente historia de la Operación Éxito que con la aprobación del presidente Eisenhower, la CIA concibió y orquesto para derrocar al gobierno socialista de Guatemala.

Es un dramático relato de una operación cuidadosamente pleneada y ejecutada que puede ser uno de los episodios más importantes en la historia tanto de la CIA como de la actual Centroamérica. los detalles aportados por la bibliografia consultada nos hacen revivir, en algunos casos aquellos momentos dramáticos que solo anunciaban mayores dolores a una región que rápidamente se desplazaba a una zona de guerra en su conjunto.

Schlesinger y Kinzer han develado la historia no contada del golpe de la CIA en un lenguaje sencillo que conbina la historia con la investigación periodística, lo que les permite dar a los relatos ese sabor que nos atrapa y no queremos dejar.

La calidad de la investigación, al margen de los adjetivos calificativos que utilizan los autores para cuestiones políticas, económicas, y sociales, su trato para los aspectos militares y de espionaje es soberbio. Son de esas investigaciones que uno quisiera poder realizar al utilizar las fuentes bibliográficas de los actores principales en ambos bandos, lo que permite que se desnude el perfil militar y diplomático de los actores principales del lado estadounidense. Su principal falla es que no ahonda en los datos del lado guatemalteco, por suerte, el Gral. Alejandro Gramajo ya lo hizo y se puede decir que el cuadro esta casi completo en lo que a aspectos militares se refiere.

el seguimiento que el espionaje norteamericano hace del mercante Alfhem que transporta las armas checoslovacas para el régimen de Arbenz parece de película y a la larga, según el libro, seria un factor importante en la determinación estadounidense para derrocarlo.

El libro me atrapo de principio a fin, algunos de los pilotos gringos que se mencionan en esta operación, fueron contratados tiempo después, a fines de julio de 1969 para que entrenaran a pilotos de combate salvadoreños luego de terminada la guerra con Honduras.

en verdad recomiendo ampliamente la lectura de este libro para tener una visión mas completa de aquellas hechos que aun hoy día, siguen dando tantos problemas de interpretación.

 https://www.amazon.com/FRUTA-AMARGA-CIA-EN-GUATEMALA/dp/B006Z1C3S0/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1496277267&sr=1-1&keywords=Fruta+Amarga%2C+la+CIA+en+Guatemala