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lunes, 15 de enero de 2018

BATALLAS NO CONTADAS: LA DERROTA MILITAR DEL M-19


Una obra escasa en nuestro medio, no por el tema sino por su valiosa enseñanza en el campo de la táctica y la estrategia militar, escrito de una manera amena, sencilla y el agregado de pequeños análisis a cada uno de los capítulos que hacen de éste libro una delicia de lectura. En la obra se condensan tantas enseñanzas de la contra-insurgencia exitosa que debería de ser de obligatorio estudio en nuestras escuelas militares. La obra de 283 páginas esta dividida en 32 capítulos y recogen la historia de los soldados que combatieron el desembarco de dos columnas guerrilleras adiestradas y pertrechadas por la Cuba de Fidel Castro, en aquel lejano Febrero de 1981, que prometía para los comunistas del M-19, el inicio de sus batallas finales contra el ejército colombiano y que, por el contrario, significó su propia derrota militar.
Quizás la frase más lapidaria y contundente que el autor escribe al principio de su obra sea "los grupos insurgentes en Colombia han desarrollado a lo largo de más 40 años diferentes estrategias para intentar tomar el poder por las armas. Fundamentalmente han tratado a través del ataque directo, la desmoralización a las fuerzas del Estado y a través de diversos medios la movilización de la población civil a su favor para así lograr una insurrección generalizada, sin haber podido lograr ninguno de sus objetivos ni al menos acercarse a tan difíciles propósitos".


Las FARC primero y luego el M-19 entendieron que organizar unidades guerrilleras fuertes con el suficiente poder de fuego para retar al ejército les permitiría inclinar la balanza a su favor y obtener la victoria, pero mientras las FARC lo veía como un proceso gradual de acumulación de poder, es decir en una Guerra Popular Prolongada, los del M-19 creyeron que podían saltarse ese proceso acumulativo y construir una fuerza militar capaz de retar y vencer al ejército. De éste somero análisis, sus dirigentes optaron por la organización, entrenamiento y apertrechamiento de dos columnas que desembarcadas en la costa pacífica del país, ayudaran a consolidar el Frente Sur del M-19 para después marchar victoriosamente a la capital.
Como fue de esperarse, tras éste esfuerzo estuvieron los cubanos, los que proporcionaron el entrenamiento, las armas y equipo para alrededor de unos 150 combatientes, así como sus contactos con el gobierno panameño o algunos de sus funcionarios que permitieran el paso por sus fronteras de los efectivos del M-19 y su abordaje en dos embarcaciones que los llevarían a sus puntos de desembarco finales. Desde éste punto, el desembarco, el autor deja entrever una serie de errores en la conducción estratégica del M-19 y las decisiones tácticas tomadas por el mando de cada columna en el terreno.
en la concepción estratégica del M-19, una serie de enfrentamientos cruentos y continuados en los cuales el ejército regular tendría muchas bajas e iría mermando su moral y su espíritu de lucha. En el nivel político el gobierno empieza a perder espacio de maniobra y si a ello se une un gran descontento de la población, la situación puede tornarse favorable  a los insurgentes (esto es lo que pasó en El Salvador en los años 1982-1983). Las áreas seleccionadas para los desembarcos por el M-19, partían de un supuesto trabajo de concientización o de esperanza de apoyo una vez comenzaran sus victorias, una endeble base que se tornaría crucial en su derrota, ya que fue la gente de estos lugares los que le proporcionaron información al ejército y le negaron casi todo apoyo en comida o la misma información a las guerrillas.
Otra circunstancia que me ha llamado poderosamente la atención, es el concepto de cerco que las guerrillas marxistas latinoamericanas reflejan en sus escritos. En ella dan a entender que los cercos militares ejecutados en su contra casi que son calcados de las guerras antiguas, en las que los sitios de un castillo o ciudad eran verdaderos cordones de tropas enemigas a su alrededor. En las guerras latinoamericanas de contra-insurgencia, las tropas regulares por lo general apenas alcanzaban a ubicar tropas en puestos de controles, alturas relevantes y otros similares que daban la idea de cerco pero que era utópica en realidad. Así fue en El Salvador cuando dirigentes como Marcial de las FPL hablaban de un cerco infernal de más de 12,000 soldados en octubre de 1981, o de Ramiro Vasquez, cuando menciona en sus memorias que junto a 40 guerrilleros de la FAL fue cercado por 4,000 soldados en las faldas del cerro Conchagua y así por el estilo.
Amigo lector, éste es una obra que no debe faltar en su biblioteca, cada capítulo es una riqueza de enseñanzas para los que estamos interesados en aprender de nuestras guerras.

sábado, 6 de enero de 2018

TIEMPOS DE LOCURA, EL SALVADOR 1979-1981


Éste ha sido un libro que he querido leer desde hace mucho y por fin lo hice. Hay que decir que sobre éste crucial período de nuestra historia casi no tenemos literatura, los dos hechos trascendentales que marcaron éste período fueron el Golpe de Estado de la juventud militar, el 15 de octubre de 1979 y la fracasada ofensiva final del FMLN, lanzada el 10 de enero de 1981; aunque más centrada en el primer acontecimiento, el libro aborda de manera general la ofensiva final, y ahora que esta por cumplirse el 37 aniversario de la misma, haremos el comentario del mismo.
El libro tiene 405 páginas que se dividen en 22 capítulos, más 7 apéndices y 3 anexos. El autor ha hecho un esfuerzo por incluir documentación primaria que ayude al lector a entender éste período y una serie de entrevistas que arrojan luz sobre los hechos, como no podía ser de otra manera, el autor no puede ocultar sus simpatías por la organización en la que milito, las FPL y por ello, afirma que Marcial, el otrora líder de esa organización no tuvo nada que ver con el asesinato cruel de su segunda al mando, Melida Anaya Montes, claro, usa el sobreseimiento legal del tribunal nicaragüense para justificarse.
Por otro lado, afirmar a estas alturas que los "escuadrones de la muerte" fueron parte de una política contrainsurgente de los EUA, es no tener idea ni dimensión de la política norteamericana en nuestro país en aquellos días y como todo intelectual de izquierda, asume como verdadero una política estatal, desde los años sesentas, el asesinato de los dirigentes de los movimientos sociales y sindicales del país, repitiendo el consabido estribillo de una Guardia Nacional creada para el control social y de represión del pueblo. Esto a pesar que esta ampliamente documentada la creación de la Guardia Nacional en 1912 ante la galopante criminalidad en las zonas rurales del país.


El colmo es cuando el autor nos dice que el sector cercano a Marcial fue el que denunció los asesinatos perpetrados por Mayo Sibrían contra sus propios cuadros en lo que se conoce como la Matanza del Frente Paracentral. Olvida el autor que Mayo Sibrían fue uno de los fundadores de la primera célula de las FPL donde además estaba el propio Marcial y que gracias a su apoyo, Mayo logró obtener el mando del Frente Paracentral cuando éste regresó al país después de su captura por los CUSEP.
No puedo pasar por alto la afirmación del autor de que uno de los grupos palestinos que conformaban la organización terrorista OLP (Organización para la Liberación de Palestina), en éste caso Al Fatah era social demócrata. Creo que ningún analista serio podría arguir a favor de esta afirmación. Lo que sí, algunos especialistas han calificado a Al Fatah como uno de los grupos más dispuesto a negociar con los occidentales y de ahí su calificativo de pro-occidental, pero de eso a Social demócrata?.
Como todo estudio de nuestro conflicto, la obra tiene un plus inédito hasta ahora. Por primera vez tenemos acceso a uno de los pocos informes que los grupos insurgentes hicieron de la fallida Ofensiva Final, en éste caso proveniente de las FPL y que el autor agrega en su obra. Al margen de si estamos de acuerdo o no con su evaluación, ésta nos permite un acercamiento al pensamiento subversivo de la época, otros documentos de la FAES, que están por publicarse, pondrán en contexto estas evaluaciones y podremos ir avanzando en la comprensión del fenómeno militar de nuestra guerra, algo ausente en las investigaciones actuales y pasadas.
Además, el libro recoje mucha información atraves de las entrevistas que realizó y que le dan mayor profundidad a los elementos biográficos aportados. Sin duda es una obra que debe estudiarse en su verdadera dimensión y pasar a formar parte de las referencias escritas de tan turbulenta época.
https://www.iberlibro.com/Tiempos-locura-Salvador-1979-1981-Menjivar-Ochoa/10043560107/bd

jueves, 14 de diciembre de 2017

LOS SECRETOS DE EL PARAÍSO: EL ATAQUE A LA 4TA. BRIGADA DE INFANTERÍA


Ahora que estamos por cumplir 34 años del ataque a la 4ta. Brigada de Infantería, éste 29 de diciembre, decidí leer el libro Los Secretos de El Paraíso, del autor Armando Salazar. El tema del libro prometía mucho y me entusiasmaba que al fin se escribiera algo de éste ataque realizado allá por 1983. Es ampliamente aceptado que 1983 fue un año difícil para el ejército salvadoreño inmerso en una cruenta guerra contra las guerrillas del FMLN, fue además, el año en que los insurgentes alcanzaron su mayor desarrollo militar durante la guerra, el cual no volverían a alcanzar, por el contrario, sus grandes unidades de nivel brigada y batallón eran en 1984 desconcentradas y de hecho, formalmente nunca volvieron a constituirse en tales unidades. Para estas unidades, su vida operacional apenas duro algo menos de 2 años.
1984 constituyó el año de serias derrotas proporcionados por la FAES y el inicio de la estrategia de las tropas aeromóviles que les arrebató la iniciativa estrategica obligandolos a desarmas sus grandes unidades. Por ello, los fieros combates que se libraron a lo largo de 1982 y 1983 aún no han sido investigados con la rigurosidad necesaria para empezar a comprender el verdadero peso que estos combates tuvieron en el desarrollo de la guerra. Con esta perspectiva comencé a leer la obra en comento.

Como no podía ser de otra manera, casi todo lo referido a la organización, estrategia y tácticas, organización y entrenamiento de las unidades militares de la FAES en esa época es casi totalmente errónea, igual sucede con la intervención de los asesores norteamericanos y su papel durante la guerra. Esto no es el resultado, o al menos así lo creo, de una negligencia del autor. habiendo sido parte de las estructuras de propaganda del FMLN, el autor aun conserva los recuerdos de esa propaganda como algo cierto y verídico en cuanto a la actuación, organización y entrenamiento de la FAES con lo que contribuye a mantener mitos y perpetuar datos erróneos o equivocados sobre la guerra.
A finales de 1981, el comandante Marcial, Jefe de las FPL anunciaba en Vietnam, la derrota de un operativo del ejército salvadoreño de más de 10,000 tropas y con el apoyo de 1,000 soldados Kaibiles del ejército de Guatemala, leyenda que el autor vuelve a plasmar en su obra como algo cierto y real. También afirma que el cuartel del Paraíso, donde tenía su asiento la 4ta. Brigada de Infantería era obra de los ingenieros norteamericanos, el más moderno de la FAES, construido con las enseñanzas de la contrainsurgencia norteamericana producto de su guerra en Vietnam, nada mas alejado de la realidad.
Éste cuartel, se empezó a construir a mediados de los años setentas como respuesta a los requerimientos estratégicos de las FF.AA. salvadoreñas a raíz de su experiencia en la guerra contra Honduras en 1969. de Hecho no fue concebido como una nueva unidad, fue proyectada para servir de guarnición a la 1ra. Brigada de Infantería que con asiento en la ciudad capital, sería reubicada en esa localidad. Esa es una de las razones del porqué, en 1983 dicha guarnición no contaba con  uros perimetrales o campos de minas a su alrededor.
El orden de batalla de la 4ta. Brigada es también erróneo en gran parte. De los 4 batallones de cazadores proyectados para esa unidad, solamente uno estaba completamente formado y otro más en proceso de organización para cuando sucedió el ataque de las FPL. Estos batallones de cazadores tenían unos efectivos de 350 hombres y no de más de 400 como afirma el autor. Es hasta 1984 que la FAES comienza otro proceso de organización y entonces se empiezan a organizar los BIAT (Batallones de Infantería Antiterrorista) de 480 efectivos.
También es erróneo afirmar que los asesores norteamericanos estaban a todo nivel en las principales unidades (brigadas y destacamentos) de la FAES. Entre 1981 y 1983, fuera de San Salvador, los equipos de asesores solo tenían presencia en la basa naval de La Unión y por un par de meses en las instalaciones del DM-6 (Sonsonate). Sería hasta 1984 que los equipos de entrenamiento móviles se organizarían y serían enviados al interior del país en giras de entrenamiento, es aquí que se constituyen los equipos de asesoramiento para las 6 brigadas de la FAES.
Dicho lo anterior, es recomendable la lectura de éste libro, salvando sus errores sobre la FAES, claro que lo recomiendo. Es el segundo intento por parte de antiguos rebeldes por estructurar desde sus filas y con méritos de una investigación acuciosa, al menos del lado de sus fuerzas, los hechos que envuelven nuestra guerra. El ataque a la 4ta. Brigada esta magistralmente recreado a partir de las entrevistas efectuadas a los sobrevivientes de éste ataque. Ese es el verdadero merito de la obra. Sus 30 capítulos abarcan 414 páginas que recrean con impresionante detalle las diversas fases de la preparación, organización y ejecución del ataque más devastador contra una guarnición militar durante el conflicto.
Es una pena, que a pesar de que el Círculo de Escritores Militares fue requerido para revisar éste trabajo antes de su publicación, el autor no haya aceptado ésta ayuda que hubieses corregido grandemente los errores cometidos en cuanto al OB (Orden de Batalla) de la FAES y el papel de los asesores norteamericanos. Ya tenemos las primeras muestras de investigaciones sobre nuestra guerra que superan esas deficiencias al cruzar la información de las fuentes primarias y testimoniales de los dos bandos en pugna y que serán en definitiva el nuevo paradigma que recogerá la historia militar de nuestra guerra.
Se conoce por fin, parte de la historia de las Fuerzas Especiales Selectas del FMLN, historia contada por sus fundadores y miembros sobrevivientes. Un testimonio histórico de una de las unidades rebeldes más capaces, disciplinadas y crueles del conflicto interno salvadoreño.
Una buena lectura para terminar el año.

lunes, 11 de diciembre de 2017

PEARL HARBOUR

 Ahora que se cumplieron los 76 años del ataque a la base naval norteamericana de Pearl Harbour, me pérmití leer el libro del Cnel. A. J. Barker, cuya obra es parte de aquella colección sobre el siglo de la violencia, de la editorial San Martín con la cual muchos de nosotros nos iniciamos en  la lectura de la Segunda Guerra Mundial. El libro del Cnel. Barker atrapa al lector desde el inicio, concediendo tinta a aquellos factores de la planificación y el ataque japonés que no estuvieron claros durante muchos años después de finalizada la SGM.
Escrita en 12 capítulos y 160 páginas, la obra está escrita en un lenguaje sencillo y claro, riguroso y metódico, el autor nos lleva por los intrincados caminos que siguió el Japón hasta su determinación de atacar a los EUA. Los principales objetivos japoneses eran la destrucción de los portaaviones y acorazados (entre otros) presentes en la principal base naval estadounidense del Pacífico. Aunque la guerra en el Pacífico estuvo determinada por el empleo del poder aéreo embarcado (portaaviones), lo cierto es que EUA los consideraba como buques de cobertura aérea para su flota de acorazados, es decir, en un papel puramente defensivo; mientras tanto, los japoneses los consideraban como armas ofensivas.


Esto explica en parte, la renuencia estadounidense a aceptar un ataque japones contra su base en las Hawai a pesar de los innumerables informes de inteligencia que así lo vaticinaban. Pese a que no existía una poderosa red de espionaje nipón en las Hawai, sus servicios diplomáticos y consulares fueron muy eficientes en la adquisición de datos sobre la disposición de los navíos y defensas norteamericanas en las islas.
No hay que olvidar que pese a estas circunstancias adversas, los norteamericanos poseían un servicio de interceptación de señales muy buenos y a través de ellos, lograron romper los códigos navales japoneses y poder anticipar sus acciones ofensivas. Por otro lado, la instalaciones de estaciones de radar en la propias islas, permitieron detectar con anticipación la aproximación de los aviones enemigos. Una última oportunidad se dio cuando un destructor hundió un submarino enano japones en la entrada de la base naval. Displicencia, abandono, incredulidad, todo se conjugó para la más colosal derrota estadounidense al principio de la SGM.
Otra parte del plan de ataque nipón establecía el uso de 21 submarinos de ataque, de la clase "I" y 5 mini-submarinos para rematar a los navíos alcanzados durante el ataque aéreo o hundir cualquier nave americana que entrara o intentara salir de la base naval. Esta parte del plan fue un completo fracaso y se saldo con el hundimiento de un submarino "I" y los 5 mini-submarinos. No hay duda que el plan de ataque era audaz y temerario en extremo, pero para el Almirante Yamamoto, quién lo ideó, era estrictamente necesario si iban a enfrentar a la mayor potencia industrial del mundo de aquel momento.
Al precio de 29 aeronaves y 185 hombres, la Marina Imperial japonesa asestó un duro y demoledor golpe a la marina de guerra norteamericana. Fueron hundidos 5 acorazados y 3 dañados; 3 cruceros dañados, 4 destructores dañados; 188 aviones destruidos, 159 averiados; 2403 muertos y 1178 heridos.
Excelente lectura para recordar una de las batallas decisivas de la Segunda Guerra Mundial. Como no podía ser de otro modo, tuve que ver la película Tora Tora Tora para estar más a tono con el ambiente de éste ataque.

jueves, 7 de diciembre de 2017

ESTRELLAS CLANDESTINAS


Las memorias del Cnel. Roberto Díaz Herrera, antiguo Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa panameñas en Mayo de 1987, que nos relatan su renuncia de las FDP y denuncia de la corrupción, tráfico de drogas y asesinatos del régimen del dictador Manuel Antonio Noriega. La denuncia, que provocó la mayor muestra de repudio ciudadano a dicho régimen, es uno de los hechos trascendentales en la historia de Panamá que culminaría con la invasión norteamericana de diciembre de 1989. Por sus implicaciones político-militares para El Salvador, el libro se vuelve obligatorio para nuestros historiadores.
La obra está dividida en 12 capítulos, que a lo largo de 244 páginas nos develan los pormenores de estos sucesos, que sin embargo, no están exentos de errores involuntarios, algunas omisiones y percepciones equivocados sobre algunos de los hechos históricos que el autor nos comenta. El fascinante contexto regional que envuelve los hechos descritos por el autor nos llevan a recorrer el caso Irán-Contras, el asesinato de Omar Torrijos (como lo asegura el autor), el apoyo de Torrijos a los sandinistas y a los líderes del FMLN salvadoreño, entre otras tantas revelaciones.


Hace poco comentaba en otro post, el asalto del SAS a la embajada de Irán, en Londres para rescatar a sus rehenes en mayo de 1980, pues en ésta obra, su autor nos relata el asalto a su casa ejecutado por la unidad anti-terror de las FDP, la UESAT (Unidad Especial de Seguridad Anti-terror), entrenada por los israelíes, único testimonio que he encontrado sobre la operatividad de ésta unidad, que valga aclarar, es lamentable que se utilizara para acallar a un opositor político y no para los fines para los cuales fue entrenada, combatir el terrorismo.
Tras 26 años de servicio en las FDP, el autor conspira para derrocar a Noriega a través de la denuncia de sus actos criminales pero al mismo tiempo, nos sumerge en el entramado de intrigas, ambiciones, tráfico de drogas y el apoyo a los grupos subversivos centroamericanos.
El salvador no se escapa a sus memorias pero lamentablemente omite decir algunos hechos de la realidad de nuestro conflicto. Por ejemplo, deja de mencionar que Omar Torrijos ayudó militarmente a las guerrillas del FMLN, siendo por ello, culpable en parte de las muchas víctimas que sufrió el país en esa guerra. Nos presenta a un Torrijos, que a veces se ve como un ingenuo al creer que podía mesurar a Castro en su intervención en Nicaragua a al directorio sandinistas cuando estos ganaron la guerra contra Somoza. Cosa que no creo, considero que solo es una manera de disculpar al líder panameño por su apoyo a los cubanos y a los sandinistas, y que la historia comprobó que se equivocaba en ello.
Tampoco menciona que durante el golpe de Estado que sufrió Torrijos en 1969, El Salvador jugó un papel importante para recuperar el poder, además del apoyo de Noriega. Como digo, unas interesantes memorias que no deben escapar a nuestro escrutinio.

sábado, 2 de diciembre de 2017

OPERACIÓN NIMROD. EL ASEDIO A LA EMBAJADA IRANÍ


Excelente libro que recrea los pormenores del asalto que el SAS británico ejecutó en la embajada iraní en Londres, aquel 5 de mayo de 1980, una acción cuyos integrantes, sin saberlo, estaba siendo televisada al mundo entero en tiempo real. Las operaciones de contra-terrorismo, en especial la de liberación de rehenes no eran algo extrañas al mundo por aquellos días, así lo atestiguan operaciones como el rescate de rehenes en Entebbe, el 4 de julio de 1976; el rescate del Boeíng 727 de la compañía alemana Lufthansa en Somalia, el 18 de octubre de 1977, operaciones coronadas con éxito; así como la fracasada misión de rescate estadounidense en Teherán, Irán, el 24 de abril de 1980.
Sin embargo, el rescate de los rehenes en la embajada Iraní, al ser televisada colocó a estas fuerzas especiales en la picota del mundo y desde entonces sus operaciones son seguidas en todo el mundo. El autor del libro recrea magistralmente, en 98 páginas, el ambiente vivido por los secuestradores y los rehenes, sin ahorrarse detalles sobre la frugalidad de la vida humana en esas situaciones. A nivel operacional y táctico, el libro acompaña con esquemas del edificio de la embajada, el desarrollo de la operación por lo que el lector puede seguir paso a paso su desarrollo.

El autor coloca en el tapete la discusión sobre si el uso de la fuerza, en estos casos de toma de rehenes, es valedero o no por las fuerzas militares de un Estado. Esta controversia ha sido zanjada por la historia y la legalidad al instituirse como una práctica aceptada en el mundo occidental, el uso de la fuerza letal antes o durante una acción terrorista. Lo hizo el SAS en Irlanda cuando algunos de sus terroristas fueron abatidos mientras planificaban sus acciones o se dirigían a sus objetivos. Esta situación, ha sido ahora retomada en nuestro continente con el juicio a los hombres que ejecutaron el rescate de rehenes en el Palacio de Justicia colombiano, el 7 de noviembre de 1985 y durante el rescate en la embajada japonesa en Perú el 22 de abril de 1997.
A pesar que Europa ya zanjo éste tipo de controversias, América se encuentra todavía inmerso en su debate, lo que evidencia el atraso de nuestras sociedades y la debilidad de las democracias latino americanas frente a los grupos de presión izquierdistas que populan nuestro continente. El autor agrega al final de su obra, como anexo una descripción del equipo y las armas que tanto operadores del SAS como los terroristas utilizaron en estas acciones. Es en ésta operación, que la sub-ametralladora MP-5 de fabricación alemana ganaría su merecida reputación.
Para mí fue muy importante constatar el procedimiento policial que se realiza una vez que la acción de rescate ha terminado, es decir, la entrega de las armas utilizadas por el SAS a la policía para la identificación balística y determinarse el uso apropiado o no de la fuerza letal, así como del procedimiento establecido por el gobierno británico para permitir a sus fuerzas militares el apoyo a sus cuerpos policiales. Creo que nuestros encargados de la seguridad pública harían bien en leer detenidamente éste libro.
Para aquellos estudiosos de nuestras guerras, el libro evoca aquella operación de rescate del Secretario de la Organización de Estados Americanos ejecutada por el CEAT (Comando Especial Anti-terrorista) salvadoreño, en noviembre de 1989. Una operación exitosa que aún espera ser contada al público. Un excelente libro que no debe faltar en nuestra biblioteca.
Para los que lo quieran comprar:
 https://www.amazon.com/Operaci%C3%B3n-Nimrod-asedio-embajada-Spanish-ebook/dp/B01GRD72DQ/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1512199956&sr=1-1&keywords=operaci%C3%B3n+Nimrod

jueves, 30 de noviembre de 2017

ASALTO AL CUARTEL SAN FRANCISCO


El 1° de agosto de 1956, un nutrido grupo de estudiantes universitarios, militares retirados y en activo, junto a otros ciudadanos hondureños se tomaron por asalto uno de los cuarteles militares más emblemáticos de la historia de aquel país, en un intento por impedir la reelección del autoritario Julio Lozano Díaz, quién a la sazón había asumido la Presidencia del país, el 5 de diciembre de 1954 ante la enfermedad del Presidente titular Juan Manuel Galvez. El presente libro es representativo de la escasa literatura que sobre hechos similares se han publicado en la historia hondureña y que a la luz de los recientes eventos electorales en aquel país, conviene estudiar muy detenidamente.
El autor de la obra nos presenta en 220 páginas su investigación de los hechos que conformaron esta asonada o tentativa de golpe de estado. Divididos en 10 capítulos, el libro esta escrito en un lenguaje sencillo y llano que llevan al lector por los acontecimientos que describen la toma de éste cuartel militar situado en la propia capital hondureña, recreando con mucha naturalidad los pormenores de tales eventos.
El autor nos presente, a manera de introducción, los perfiles de los dirigentes políticos y militares más importantes de la época, así como la enumeración de los actores políticos, viejo y nuevos que debieron enfrentar, algunos y empujar otros para darle nuevo sentido a la política del país y colocar los intereses de la nación por encima de los particulares. No dejo de inferir o comparar aquel momento de la historia hondureña con el momento actual (noviembre de 2017) y el vivido en 2009. En 1956, era un hombre de derecha el que se quería perpetuar en el poder, en 2009 fue uno de izquierda y en 2017 es otra vez, uno de derecha. En los primeros dos eventos, fueron las Fuerzas Armadas los árbitros a los que acudieron los sectores de poder en el país, en busca de una definición que apoyara sus pretensiones.
Por eso veo con suma importancia la lectura de ésta obra, pues del pasado es que obtenemos las lecciones para el presente. Otro hecho importante sobre el que arroja luz la obra, es que hasta ese momento, las FFAA hondureñas han empezado a constituir un ejército moderno o profesional como le llaman la mayoría de historiadores. Es importante ya que 13 años después, esta circunstancia es una de las que explica la aparatosa derrota ante el ejército salvadoreño en la breve guerra que ambos países libraron en julio de 1969.


El cuartel San Francisco es una antigua edificación de tiempos de la colonia y que esta ubicado en el lado este de la ciudad de Tegucigalpa, la capital del país. Para 1956 era el más importante centro militar de la capital y en la actualidad alberga la Dirección de Historia Militar del ejército. El libro detalla los actos que desde la madrugada de aquel 1° de agosto de 1956 constituyeron el asalto a dicha guarnición pero dejó sin mayor investigación lo referido a la plantificación, conducción y apoyos de los golpistas.
Esto deja un vació que incide en el planteamiento de las razones de los golpistas y sus verdaderas pretensiones, ya que todo queda en especulaciones, que aunque brillantes, no dejan de establecer dicho vacío. Lo importante es la narración detallada de un golpe de Estado que, de haber tenido éxito, hubiese significado un cambio drástico en la historia de Honduras.
Amigos lectores, les recomiendo esta lectura para que extraigan las enseñanzas pertinentes, las que se revelan como una seria advertencia de nuestro presente, no solo en Honduras sino en El Salvador y Guatemala también. La historia hay que leerla para no repetir los errores del pasado.

domingo, 26 de noviembre de 2017

EL VERDADERO ENEMIGO


El autor, Soldado David Rodríguez plasma sus vivencias como soldado en el batallón Ramón Belloso y como agente de la Policía Nacional durante nuestro conflicto interno. Las memorias de alguien, en especial de los veteranos del ejército han sido escasas en nuestra bibliografía, especialmente las escritas por elementos de tropa o clases por ello, es importante el aporte que realizan cuando emprenden éste arduo trabajo. La vida del soldado, sobre en tiempo de guerra nunca ha sido fácil, el infierno que se vive en una guerra, en especial una peleada entre hermanos puede llegar a quebrar hasta al más fuerte de voluntad.
Si a eso agregamos las experiencias de una vida dura, de hambre, de desafecto, de malos tratos, la experiencia se puede volver hasta intolerable y dejarnos serias marcas psicológicas para el resto de  nuestras vidas. Por eso, las memorias de un soldado nos permiten adentrarnos en su psique y ahondar en el tipo de soldado que peleó nuestra guerra, los motivos que llevaron o condicionaron a prestar su servicio militar, pues no es igual que alguien se presente de forma voluntaria a ser reclutado forzosamente, incluso el voluntario que lo hace por hambre o para escapar a su "miseria", responderá de manera diferente a esa experiencia.
Algunos hemos aceptado nuestro sufrimiento, nuestras cicatrices (físicas o espirituales) y hemos querido dejar constancia de los hechos que vivimos y de los cuales somos protagonistas. Al escribir unas memorias somos tentados a escribir o decir afirmaciones que no están basados en elementos que puedan demostrar una condición, un comportamiento, etc., pues nos dejamos llevar por nuestras percepciones, que pese a todo lo que podamos decir, son limitadas al entorno que nos rodeo, por lo que afirmaciones sobre generalidades no pueden sostenerse a partir de nuestra observación, son necesarias investigaciones y la consulta de fuentes para permitirnos hacer estas afirmaciones.

Menciono lo anterior por que estamos en presencia de unas memorias que reflejan a un autor sumido en el dolor de su participación en la guerra, algo que no es ilícito plasmar en éste tipo de obras pero que nos advierte de las graves secuelas que algunos todavía cargan en sus espaldas por lo que sus afirmaciones deben ser tomadas con mucha cautela y sujetas a otras lecturas que completen nuestra comprensión de la obra ahora en comento.
El libro de 340 páginas es una rara oportunidad para adentrarnos en la vida del campesino que por varias razones u obligadamente tuvo que incorporarse al ejército en plena guerra civil, así que visto en el plano humano, el libro es una obra de consulta obligada para quienes interesan estos aspectos. En el aspecto puramente militar, el autor no arroja mucha información sobre aspectos claves como el entrenamiento táctico y de armas en uno de los 5 Batallones de Infantería de Reacción Inmediata con que contó el ejército en ésta guerra o sobre la Operación Fénix, de la cual, hasta ahora no tenemos mayores conocimientos.
  Una de las operaciones más largas y exitosas de la guerra. En parte esto es debido a la carencia de nivel de mando del autor para enterarse o comprender esos detalles operacionales o de estrategia, cosa que no es su culpa tampoco, y por lo visto tampoco existió algún esfuerzo del autor por investigar más a fondo los contextos en que se desarrollaron estas operaciones. Visto en perspectiva, el gran aporte del libro es el abordaje del lado humano de la formación y vivencias de un soldado en tiempos de guerra, más en estos tiempos en que estamos inundados por la literatura del "guerrillero romántico" salvador del pueblo.
Todos hemos salido con traumas de ésta guerra, algunos odian a sus compañeros de armas, otros culpan a las clases sociales diferentes de sus miserias y sufrimientos perpetuando con ello la eterna lucha de clases reivindicada por la izquierda que tanto ha dividido a nuestro país. Pese a sus falencias, es un libro que con el tiempo deberemos consultar cada vez que asumamos la investigación de quienes fueron nuestros soldados y qué los motivo a luchas en ésta guerra.

martes, 21 de noviembre de 2017

LOS MITOS DE LA GUARDIA NACIONAL DE NICARAGUA


En un lenguaje franco y sencillo, Justiniano Pérez, autor de la obra nos lleva a puntualizar los momentos importantes en el desarrollo de la Guardia Nacional, hasta convertirla en una institución pretoriana al servicio de la familia Somoza. Interesantes acotaciones del autor, que siendo miembro de ésta en sus últimos años, asistió a su final y con justa perspectiva nos introduce a describir las falsedades y verdades de los mitos que aún rodean a esta institución. Ahora, con ésta obra podemos acercarnos más a verdadera historia de uno de los cuerpos militares centroamericanos tan emblemáticos como despreciados y con ello, darnos la oportunidad de examinar nuestra propia historia a la luz de estos reveladores hechos y circunstancias. Sin duda una excelente oportunidad de aprendizaje de la historia para nuestros jóvenes cadetes.
La obra esta escrita en un formato sencillo y de bolsillo, con 134 páginas que dan cuerpo a 9 capítulos cortos, ilustrados con algunas fotografías. Un mapa con la distribución de los principales cuarteles de la Guardia a lo largo del país dan sentido geográfico a las descripciones dadas en el libro. Para mí ha sido importante constatar la cantidad de efectivos que encuadraba la institución para 1979, su calidad de instrucción, equipo y armas disponibles. Muy importante ha sido la descripción de alguna personalidades dentro del mando militar que hasta ahora solo conocíamos por las descripciones del FSLN, que como parte en el conflicto, tendía a deshumanizar y presentar como "monstruos" sedientos de sangre.


La parte medular del libro se centra, y aquí las verdaderas lecciones, en describir el sistema corrupto por medio del cual, Somoza y su familia llegaron a controlar esta institución; su lenta descomposición en cuanto a la perdida de sus cualidades tácticas y de combate y la permanente confusión existente en sus cuadros al tener que cumplir misiones totalmente di símiles, pues la GN funcionaba como un cuerpo  militar tanto como policial. Sin embargo nunca se especializó a ninguna de sus unidades en estos menesteres tan diferentes.
Con ello se desarrollo una constante de resolver los problemas de orden público con tácticas puramente militares, lo que los volvía repudiables por su escalada de abusos y atropellos. El intento de rescatar éste estado de cosas, ya casi al final de la guerra no contó con el respaldo interno suficiente, ni con el tiempo necesario para remediarlo pero dio lugar a una de las últimas y escasas páginas gloriosas de éste cuerpo militar que había decidido compartir la surte de su jefe. La EEBI (Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería) fue el último crisol que reunió a lo mejor de las tropas de la Guardia Nacional, infundiendo verdadero temor en sus oponentes del FSLN.
Sus últimos combates contra su enemigo atestiguan la razón de su organización y muestran lo que tal vez hubiese sido posible con un organismo militar totalmente reformado. El libro es parte de una colección de 4 entregas en las que el autor analiza desde adentro a la Guardia Nacional y los primeros pasos en la conformación de la resistencia nicaragüense que llegaría a ser conocida como La CONTRA. Un libro tan escaso por la temática que aborda y tan necesario en nuestra biblioteca.