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lunes, 11 de diciembre de 2017

PEARL HARBOUR

 Ahora que se cumplieron los 76 años del ataque a la base naval norteamericana de Pearl Harbour, me pérmití leer el libro del Cnel. A. J. Barker, cuya obra es parte de aquella colección sobre el siglo de la violencia, de la editorial San Martín con la cual muchos de nosotros nos iniciamos en  la lectura de la Segunda Guerra Mundial. El libro del Cnel. Barker atrapa al lector desde el inicio, concediendo tinta a aquellos factores de la planificación y el ataque japonés que no estuvieron claros durante muchos años después de finalizada la SGM.
Escrita en 12 capítulos y 160 páginas, la obra está escrita en un lenguaje sencillo y claro, riguroso y metódico, el autor nos lleva por los intrincados caminos que siguió el Japón hasta su determinación de atacar a los EUA. Los principales objetivos japoneses eran la destrucción de los portaaviones y acorazados (entre otros) presentes en la principal base naval estadounidense del Pacífico. Aunque la guerra en el Pacífico estuvo determinada por el empleo del poder aéreo embarcado (portaaviones), lo cierto es que EUA los consideraba como buques de cobertura aérea para su flota de acorazados, es decir, en un papel puramente defensivo; mientras tanto, los japoneses los consideraban como armas ofensivas.


Esto explica en parte, la renuencia estadounidense a aceptar un ataque japones contra su base en las Hawai a pesar de los innumerables informes de inteligencia que así lo vaticinaban. Pese a que no existía una poderosa red de espionaje nipón en las Hawai, sus servicios diplomáticos y consulares fueron muy eficientes en la adquisición de datos sobre la disposición de los navíos y defensas norteamericanas en las islas.
No hay que olvidar que pese a estas circunstancias adversas, los norteamericanos poseían un servicio de interceptación de señales muy buenos y a través de ellos, lograron romper los códigos navales japoneses y poder anticipar sus acciones ofensivas. Por otro lado, la instalaciones de estaciones de radar en la propias islas, permitieron detectar con anticipación la aproximación de los aviones enemigos. Una última oportunidad se dio cuando un destructor hundió un submarino enano japones en la entrada de la base naval. Displicencia, abandono, incredulidad, todo se conjugó para la más colosal derrota estadounidense al principio de la SGM.
Otra parte del plan de ataque nipón establecía el uso de 21 submarinos de ataque, de la clase "I" y 5 mini-submarinos para rematar a los navíos alcanzados durante el ataque aéreo o hundir cualquier nave americana que entrara o intentara salir de la base naval. Esta parte del plan fue un completo fracaso y se saldo con el hundimiento de un submarino "I" y los 5 mini-submarinos. No hay duda que el plan de ataque era audaz y temerario en extremo, pero para el Almirante Yamamoto, quién lo ideó, era estrictamente necesario si iban a enfrentar a la mayor potencia industrial del mundo de aquel momento.
Al precio de 29 aeronaves y 185 hombres, la Marina Imperial japonesa asestó un duro y demoledor golpe a la marina de guerra norteamericana. Fueron hundidos 5 acorazados y 3 dañados; 3 cruceros dañados, 4 destructores dañados; 188 aviones destruidos, 159 averiados; 2403 muertos y 1178 heridos.
Excelente lectura para recordar una de las batallas decisivas de la Segunda Guerra Mundial. Como no podía ser de otro modo, tuve que ver la película Tora Tora Tora para estar más a tono con el ambiente de éste ataque.

jueves, 7 de diciembre de 2017

ESTRELLAS CLANDESTINAS


Las memorias del Cnel. Roberto Díaz Herrera, antiguo Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa panameñas en Mayo de 1987, que nos relatan su renuncia de las FDP y denuncia de la corrupción, tráfico de drogas y asesinatos del régimen del dictador Manuel Antonio Noriega. La denuncia, que provocó la mayor muestra de repudio ciudadano a dicho régimen, es uno de los hechos trascendentales en la historia de Panamá que culminaría con la invasión norteamericana de diciembre de 1989. Por sus implicaciones político-militares para El Salvador, el libro se vuelve obligatorio para nuestros historiadores.
La obra está dividida en 12 capítulos, que a lo largo de 244 páginas nos develan los pormenores de estos sucesos, que sin embargo, no están exentos de errores involuntarios, algunas omisiones y percepciones equivocados sobre algunos de los hechos históricos que el autor nos comenta. El fascinante contexto regional que envuelve los hechos descritos por el autor nos llevan a recorrer el caso Irán-Contras, el asesinato de Omar Torrijos (como lo asegura el autor), el apoyo de Torrijos a los sandinistas y a los líderes del FMLN salvadoreño, entre otras tantas revelaciones.


Hace poco comentaba en otro post, el asalto del SAS a la embajada de Irán, en Londres para rescatar a sus rehenes en mayo de 1980, pues en ésta obra, su autor nos relata el asalto a su casa ejecutado por la unidad anti-terror de las FDP, la UESAT (Unidad Especial de Seguridad Anti-terror), entrenada por los israelíes, único testimonio que he encontrado sobre la operatividad de ésta unidad, que valga aclarar, es lamentable que se utilizara para acallar a un opositor político y no para los fines para los cuales fue entrenada, combatir el terrorismo.
Tras 26 años de servicio en las FDP, el autor conspira para derrocar a Noriega a través de la denuncia de sus actos criminales pero al mismo tiempo, nos sumerge en el entramado de intrigas, ambiciones, tráfico de drogas y el apoyo a los grupos subversivos centroamericanos.
El salvador no se escapa a sus memorias pero lamentablemente omite decir algunos hechos de la realidad de nuestro conflicto. Por ejemplo, deja de mencionar que Omar Torrijos ayudó militarmente a las guerrillas del FMLN, siendo por ello, culpable en parte de las muchas víctimas que sufrió el país en esa guerra. Nos presenta a un Torrijos, que a veces se ve como un ingenuo al creer que podía mesurar a Castro en su intervención en Nicaragua a al directorio sandinistas cuando estos ganaron la guerra contra Somoza. Cosa que no creo, considero que solo es una manera de disculpar al líder panameño por su apoyo a los cubanos y a los sandinistas, y que la historia comprobó que se equivocaba en ello.
Tampoco menciona que durante el golpe de Estado que sufrió Torrijos en 1969, El Salvador jugó un papel importante para recuperar el poder, además del apoyo de Noriega. Como digo, unas interesantes memorias que no deben escapar a nuestro escrutinio.

sábado, 2 de diciembre de 2017

OPERACIÓN NIMROD. EL ASEDIO A LA EMBAJADA IRANÍ


Excelente libro que recrea los pormenores del asalto que el SAS británico ejecutó en la embajada iraní en Londres, aquel 5 de mayo de 1980, una acción cuyos integrantes, sin saberlo, estaba siendo televisada al mundo entero en tiempo real. Las operaciones de contra-terrorismo, en especial la de liberación de rehenes no eran algo extrañas al mundo por aquellos días, así lo atestiguan operaciones como el rescate de rehenes en Entebbe, el 4 de julio de 1976; el rescate del Boeíng 727 de la compañía alemana Lufthansa en Somalia, el 18 de octubre de 1977, operaciones coronadas con éxito; así como la fracasada misión de rescate estadounidense en Teherán, Irán, el 24 de abril de 1980.
Sin embargo, el rescate de los rehenes en la embajada Iraní, al ser televisada colocó a estas fuerzas especiales en la picota del mundo y desde entonces sus operaciones son seguidas en todo el mundo. El autor del libro recrea magistralmente, en 98 páginas, el ambiente vivido por los secuestradores y los rehenes, sin ahorrarse detalles sobre la frugalidad de la vida humana en esas situaciones. A nivel operacional y táctico, el libro acompaña con esquemas del edificio de la embajada, el desarrollo de la operación por lo que el lector puede seguir paso a paso su desarrollo.

El autor coloca en el tapete la discusión sobre si el uso de la fuerza, en estos casos de toma de rehenes, es valedero o no por las fuerzas militares de un Estado. Esta controversia ha sido zanjada por la historia y la legalidad al instituirse como una práctica aceptada en el mundo occidental, el uso de la fuerza letal antes o durante una acción terrorista. Lo hizo el SAS en Irlanda cuando algunos de sus terroristas fueron abatidos mientras planificaban sus acciones o se dirigían a sus objetivos. Esta situación, ha sido ahora retomada en nuestro continente con el juicio a los hombres que ejecutaron el rescate de rehenes en el Palacio de Justicia colombiano, el 7 de noviembre de 1985 y durante el rescate en la embajada japonesa en Perú el 22 de abril de 1997.
A pesar que Europa ya zanjo éste tipo de controversias, América se encuentra todavía inmerso en su debate, lo que evidencia el atraso de nuestras sociedades y la debilidad de las democracias latino americanas frente a los grupos de presión izquierdistas que populan nuestro continente. El autor agrega al final de su obra, como anexo una descripción del equipo y las armas que tanto operadores del SAS como los terroristas utilizaron en estas acciones. Es en ésta operación, que la sub-ametralladora MP-5 de fabricación alemana ganaría su merecida reputación.
Para mí fue muy importante constatar el procedimiento policial que se realiza una vez que la acción de rescate ha terminado, es decir, la entrega de las armas utilizadas por el SAS a la policía para la identificación balística y determinarse el uso apropiado o no de la fuerza letal, así como del procedimiento establecido por el gobierno británico para permitir a sus fuerzas militares el apoyo a sus cuerpos policiales. Creo que nuestros encargados de la seguridad pública harían bien en leer detenidamente éste libro.
Para aquellos estudiosos de nuestras guerras, el libro evoca aquella operación de rescate del Secretario de la Organización de Estados Americanos ejecutada por el CEAT (Comando Especial Anti-terrorista) salvadoreño, en noviembre de 1989. Una operación exitosa que aún espera ser contada al público. Un excelente libro que no debe faltar en nuestra biblioteca.
Para los que lo quieran comprar:
 https://www.amazon.com/Operaci%C3%B3n-Nimrod-asedio-embajada-Spanish-ebook/dp/B01GRD72DQ/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1512199956&sr=1-1&keywords=operaci%C3%B3n+Nimrod

jueves, 30 de noviembre de 2017

ASALTO AL CUARTEL SAN FRANCISCO


El 1° de agosto de 1956, un nutrido grupo de estudiantes universitarios, militares retirados y en activo, junto a otros ciudadanos hondureños se tomaron por asalto uno de los cuarteles militares más emblemáticos de la historia de aquel país, en un intento por impedir la reelección del autoritario Julio Lozano Díaz, quién a la sazón había asumido la Presidencia del país, el 5 de diciembre de 1954 ante la enfermedad del Presidente titular Juan Manuel Galvez. El presente libro es representativo de la escasa literatura que sobre hechos similares se han publicado en la historia hondureña y que a la luz de los recientes eventos electorales en aquel país, conviene estudiar muy detenidamente.
El autor de la obra nos presenta en 220 páginas su investigación de los hechos que conformaron esta asonada o tentativa de golpe de estado. Divididos en 10 capítulos, el libro esta escrito en un lenguaje sencillo y llano que llevan al lector por los acontecimientos que describen la toma de éste cuartel militar situado en la propia capital hondureña, recreando con mucha naturalidad los pormenores de tales eventos.
El autor nos presente, a manera de introducción, los perfiles de los dirigentes políticos y militares más importantes de la época, así como la enumeración de los actores políticos, viejo y nuevos que debieron enfrentar, algunos y empujar otros para darle nuevo sentido a la política del país y colocar los intereses de la nación por encima de los particulares. No dejo de inferir o comparar aquel momento de la historia hondureña con el momento actual (noviembre de 2017) y el vivido en 2009. En 1956, era un hombre de derecha el que se quería perpetuar en el poder, en 2009 fue uno de izquierda y en 2017 es otra vez, uno de derecha. En los primeros dos eventos, fueron las Fuerzas Armadas los árbitros a los que acudieron los sectores de poder en el país, en busca de una definición que apoyara sus pretensiones.
Por eso veo con suma importancia la lectura de ésta obra, pues del pasado es que obtenemos las lecciones para el presente. Otro hecho importante sobre el que arroja luz la obra, es que hasta ese momento, las FFAA hondureñas han empezado a constituir un ejército moderno o profesional como le llaman la mayoría de historiadores. Es importante ya que 13 años después, esta circunstancia es una de las que explica la aparatosa derrota ante el ejército salvadoreño en la breve guerra que ambos países libraron en julio de 1969.


El cuartel San Francisco es una antigua edificación de tiempos de la colonia y que esta ubicado en el lado este de la ciudad de Tegucigalpa, la capital del país. Para 1956 era el más importante centro militar de la capital y en la actualidad alberga la Dirección de Historia Militar del ejército. El libro detalla los actos que desde la madrugada de aquel 1° de agosto de 1956 constituyeron el asalto a dicha guarnición pero dejó sin mayor investigación lo referido a la plantificación, conducción y apoyos de los golpistas.
Esto deja un vació que incide en el planteamiento de las razones de los golpistas y sus verdaderas pretensiones, ya que todo queda en especulaciones, que aunque brillantes, no dejan de establecer dicho vacío. Lo importante es la narración detallada de un golpe de Estado que, de haber tenido éxito, hubiese significado un cambio drástico en la historia de Honduras.
Amigos lectores, les recomiendo esta lectura para que extraigan las enseñanzas pertinentes, las que se revelan como una seria advertencia de nuestro presente, no solo en Honduras sino en El Salvador y Guatemala también. La historia hay que leerla para no repetir los errores del pasado.

domingo, 26 de noviembre de 2017

EL VERDADERO ENEMIGO


El autor, Soldado David Rodríguez plasma sus vivencias como soldado en el batallón Ramón Belloso y como agente de la Policía Nacional durante nuestro conflicto interno. Las memorias de alguien, en especial de los veteranos del ejército han sido escasas en nuestra bibliografía, especialmente las escritas por elementos de tropa o clases por ello, es importante el aporte que realizan cuando emprenden éste arduo trabajo. La vida del soldado, sobre en tiempo de guerra nunca ha sido fácil, el infierno que se vive en una guerra, en especial una peleada entre hermanos puede llegar a quebrar hasta al más fuerte de voluntad.
Si a eso agregamos las experiencias de una vida dura, de hambre, de desafecto, de malos tratos, la experiencia se puede volver hasta intolerable y dejarnos serias marcas psicológicas para el resto de  nuestras vidas. Por eso, las memorias de un soldado nos permiten adentrarnos en su psique y ahondar en el tipo de soldado que peleó nuestra guerra, los motivos que llevaron o condicionaron a prestar su servicio militar, pues no es igual que alguien se presente de forma voluntaria a ser reclutado forzosamente, incluso el voluntario que lo hace por hambre o para escapar a su "miseria", responderá de manera diferente a esa experiencia.
Algunos hemos aceptado nuestro sufrimiento, nuestras cicatrices (físicas o espirituales) y hemos querido dejar constancia de los hechos que vivimos y de los cuales somos protagonistas. Al escribir unas memorias somos tentados a escribir o decir afirmaciones que no están basados en elementos que puedan demostrar una condición, un comportamiento, etc., pues nos dejamos llevar por nuestras percepciones, que pese a todo lo que podamos decir, son limitadas al entorno que nos rodeo, por lo que afirmaciones sobre generalidades no pueden sostenerse a partir de nuestra observación, son necesarias investigaciones y la consulta de fuentes para permitirnos hacer estas afirmaciones.

Menciono lo anterior por que estamos en presencia de unas memorias que reflejan a un autor sumido en el dolor de su participación en la guerra, algo que no es ilícito plasmar en éste tipo de obras pero que nos advierte de las graves secuelas que algunos todavía cargan en sus espaldas por lo que sus afirmaciones deben ser tomadas con mucha cautela y sujetas a otras lecturas que completen nuestra comprensión de la obra ahora en comento.
El libro de 340 páginas es una rara oportunidad para adentrarnos en la vida del campesino que por varias razones u obligadamente tuvo que incorporarse al ejército en plena guerra civil, así que visto en el plano humano, el libro es una obra de consulta obligada para quienes interesan estos aspectos. En el aspecto puramente militar, el autor no arroja mucha información sobre aspectos claves como el entrenamiento táctico y de armas en uno de los 5 Batallones de Infantería de Reacción Inmediata con que contó el ejército en ésta guerra o sobre la Operación Fénix, de la cual, hasta ahora no tenemos mayores conocimientos.
  Una de las operaciones más largas y exitosas de la guerra. En parte esto es debido a la carencia de nivel de mando del autor para enterarse o comprender esos detalles operacionales o de estrategia, cosa que no es su culpa tampoco, y por lo visto tampoco existió algún esfuerzo del autor por investigar más a fondo los contextos en que se desarrollaron estas operaciones. Visto en perspectiva, el gran aporte del libro es el abordaje del lado humano de la formación y vivencias de un soldado en tiempos de guerra, más en estos tiempos en que estamos inundados por la literatura del "guerrillero romántico" salvador del pueblo.
Todos hemos salido con traumas de ésta guerra, algunos odian a sus compañeros de armas, otros culpan a las clases sociales diferentes de sus miserias y sufrimientos perpetuando con ello la eterna lucha de clases reivindicada por la izquierda que tanto ha dividido a nuestro país. Pese a sus falencias, es un libro que con el tiempo deberemos consultar cada vez que asumamos la investigación de quienes fueron nuestros soldados y qué los motivo a luchas en ésta guerra.

martes, 21 de noviembre de 2017

LOS MITOS DE LA GUARDIA NACIONAL DE NICARAGUA


En un lenguaje franco y sencillo, Justiniano Pérez, autor de la obra nos lleva a puntualizar los momentos importantes en el desarrollo de la Guardia Nacional, hasta convertirla en una institución pretoriana al servicio de la familia Somoza. Interesantes acotaciones del autor, que siendo miembro de ésta en sus últimos años, asistió a su final y con justa perspectiva nos introduce a describir las falsedades y verdades de los mitos que aún rodean a esta institución. Ahora, con ésta obra podemos acercarnos más a verdadera historia de uno de los cuerpos militares centroamericanos tan emblemáticos como despreciados y con ello, darnos la oportunidad de examinar nuestra propia historia a la luz de estos reveladores hechos y circunstancias. Sin duda una excelente oportunidad de aprendizaje de la historia para nuestros jóvenes cadetes.
La obra esta escrita en un formato sencillo y de bolsillo, con 134 páginas que dan cuerpo a 9 capítulos cortos, ilustrados con algunas fotografías. Un mapa con la distribución de los principales cuarteles de la Guardia a lo largo del país dan sentido geográfico a las descripciones dadas en el libro. Para mí ha sido importante constatar la cantidad de efectivos que encuadraba la institución para 1979, su calidad de instrucción, equipo y armas disponibles. Muy importante ha sido la descripción de alguna personalidades dentro del mando militar que hasta ahora solo conocíamos por las descripciones del FSLN, que como parte en el conflicto, tendía a deshumanizar y presentar como "monstruos" sedientos de sangre.


La parte medular del libro se centra, y aquí las verdaderas lecciones, en describir el sistema corrupto por medio del cual, Somoza y su familia llegaron a controlar esta institución; su lenta descomposición en cuanto a la perdida de sus cualidades tácticas y de combate y la permanente confusión existente en sus cuadros al tener que cumplir misiones totalmente di símiles, pues la GN funcionaba como un cuerpo  militar tanto como policial. Sin embargo nunca se especializó a ninguna de sus unidades en estos menesteres tan diferentes.
Con ello se desarrollo una constante de resolver los problemas de orden público con tácticas puramente militares, lo que los volvía repudiables por su escalada de abusos y atropellos. El intento de rescatar éste estado de cosas, ya casi al final de la guerra no contó con el respaldo interno suficiente, ni con el tiempo necesario para remediarlo pero dio lugar a una de las últimas y escasas páginas gloriosas de éste cuerpo militar que había decidido compartir la surte de su jefe. La EEBI (Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería) fue el último crisol que reunió a lo mejor de las tropas de la Guardia Nacional, infundiendo verdadero temor en sus oponentes del FSLN.
Sus últimos combates contra su enemigo atestiguan la razón de su organización y muestran lo que tal vez hubiese sido posible con un organismo militar totalmente reformado. El libro es parte de una colección de 4 entregas en las que el autor analiza desde adentro a la Guardia Nacional y los primeros pasos en la conformación de la resistencia nicaragüense que llegaría a ser conocida como La CONTRA. Un libro tan escaso por la temática que aborda y tan necesario en nuestra biblioteca.

martes, 31 de octubre de 2017

RECUERDOS DE UN SOLDADO


Desde que tengo uso de razón, la Segunda Guerra Mundial fue mi pasión y el ejército alemán, mi predilecto. La obra que comento ahora es un raro ejemplar que encontré en una venta de libros usados en el centro, no lo podía creer, eran las memorias del General Heinz Guderian, la versión en español de editor Luís de Caralt, una edición antigua de mayo de 1953. Guderian es considerado padre de la guerra relámpago y de las fuerzas acorazadas alemanas, sus memorias son un viaje desde adentro, por la lucha de éste y otros oficiales alemanes por organizar y crear las unidades blindadas que se conocerían como Divisiones Panzer durante la SGM.
Son catorce capítulos los que describen el nacimiento de las tropas acorazadas, la llegada al poder de Hitler, cada una de las campañas bélicas y su paso por el Estado Mayor General, entre otros, describiendo con mucha franqueza cada hecho en el que Guderian tomó parte, siempre a la cabeza de las tropas blindadas.
La campaña de Francia en 1940 y la Rusa en 1941 son dos de los más logrados capítulos de la obra. En la primera se aborda un hecho que es pasado por alto, incluso ahora, que la fiebre de las películas sobre la Segunda Guerra Mundial ha vuelto a Holywood, y es la detención del cuerpo panzer liderado por Guderian en las cercanías de Dunkerque en una especie de parálisis de las tropas, cuyo origen fue la indecisión de Hitler, por un lado y las bufonas promesas de Goering por otro, en el sentido que sus aeronaves de la Lutfwaffe podían conseguir la derrota de las tropas aliadas atrapadas a lo largo de las playas en Dunkerke.
En el caso de la campaña rusa, su insistencia en la intervención de Hitler y el clima extremadamente frió de la Rusia en noviembre y diciembre de 1941, ya no son tan válidas como hace 50 años. Esto es así debido a las recientes publicaciones que historiadores han hecho públicas en la actualidad y que se basan en accesos a los archivos rusos. Sin embargo, la trepidante narración de los combates o los enfrentamientos con Hitler, hacen una delicia de ésta obra de 292 páginas.


Me interesan sus reflexiones sobre si la victoria táctica conseguida en Briansk y Wiasma, antes de la operación Tifón, el proyectado ataque a Moscú podría convertirse en una victoria estratégica, claro que ahora sabemos que los alemanes no pudieron lograrlo. éste tipo de reflexiones, memorias y crónicas es lo mínimo que uno puede esperar de aquellos que, habiendo estado al frente de la conducción militar en los altos niveles, y como un testimonio de enseñanzas, deben hacer los jefes militares en toda guerra.
La guerra salvadoreña es carente de toda aproximación, desde El Alto Mando de éste tipo de publicaciones, exceptuamos la honrosa excepción del Gral. Juan Orlando Zepeda con su libro Perfiles de la Guerra, única obra de su tipo sobre el conflicto interno salvadoreño. el General Guderian nos da una lección de principios y deberes de todo soldado, él nos presenta un análisis de su paso por la historia y de paso arroja luz sobre unos hechos que hasta el día de hoy, siguen siendo controvertidos y que a medida que pasa el tiempo, nuevas obras se encargar de ir completando el cuadro que hasta ahora tenemos sobre una de las guerras más devastadoras de nuestra época: la Segunda Guerra Mundial.
Su parecer sobre la oportunidad pérdida para avanzar sobre Moscú queda patente cuando afirma "Tengo motivos para estar muy triste. La mejor voluntad fracasa ante los elementos. La pcación indicada para llegar a una decisión definitiva se perdió para siempre, y no sé si volverá a presentarse". esta situación del ejército alemán frente a las condiciones climáticas se agravan más  cuando uno contrasta el número de bajas hasta finales de noviembre de 1941 en el frente ruso, 743,000 bajas, el 23% del total de 3 millones y medio de hombres. 
Uno de los capítulos que les recomiendo leer detenidamente es el referido a su paso como Jefe del Estado Mayor General. La descripción de un organismo de mando como aquel, deja en evidencia la poca literatura que en ese sentido tenemos de nuestras autoridades y los organismo de mando en nuestros ejércitos, ahora, que en el caso salvadoreño, están tan desprestigiados, conviene recordar a éste general y sus reflexiones sobre organismos militares de éste tipo para animar a los nuestros a escribir y arrojar luz sobre una institucionalidad tan cuestionada hoy día.
No se pierdan de leer estas interesantes memorias, las que un valeroso soldado ha querido compartir con el mundo.

Aquí el link para los que quieran comprar el libro: