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domingo, 18 de febrero de 2018

CONVERSACIONES CON EL COMANDANTE MIGUEL CASTELLANOS


A 29 años de su ejecución por comandos urbanos del FMLN, la historia de la deserción y colaboración contra sus otroras compañeros, Miguel Castellanos (cuyo nombre verdadero era Napoleón Romero García) nos ha dejado el legado de su pensamiento y accionar en las filas del FMLN, en uno de los periodos más emblemáticos de nuestro conflicto interno. En una desusada entrevista con el periodista Javier Rojas, Castellanos nos habla de la preparación de la ofensiva final de enero de 1981, el papel de los cubanos, nicaragüenses, vietnamitas y otros, en el apoyo militar al Frente y el peso de éste en las decisiones de la cúpula subversiva del país.
La entrevista publicada por la editorial ANDANTE en 1986 es considerada ahora, el testamento de un rebelde que tuvo el valor de aceptar sus equivocaciones y errores al desencantarse con la verdadera realidad opresiva de sus camaradas de lucha, solamente por ello, debería ser objeto de estudio y reflexión en nuestros estudiosos de la guerra. Sus 190 páginas divididas en 17 capítulos nos entregan una de las más exhaustivas valoraciones sobre el FMLN de los primeros años de la guerra.


Desde su ingreso a la guerrilla en 1974, Castellanos se avoca a construir las condiciones subjetivas que posibilitaran el ascenso de los grupos subversivos y el derrocamiento del gobierno militar de turno, importante es rescatar su valoración sobre la utilidad de los grupos de fachada del FMLN "en el movimiento popular de liberación, y en todos los movimientos de liberación existen los frentes de masas tomando como bases las inquietudes reinvindicativas de las masas", una vieja práctica que aún hoy día, siguen utilizando para obtener el poder total del país.
El otro aspecto importante del libro, es el papel que jugó Castellanos en la Ofensiva Final al ser nombrado responsable político-militar del Departamento de San Vicente, parte de lo que llegaría a conocerse como Frente Paracentral Anastacio Aquino, uno de los cuatro frentes en que el FMLN dividió geográficamente el país. Desde su nuevo puesto, estuvo a cargo de la coordinación y dirección del ataque militar contra el CIIFA (Centro de Instrucción de Ingenieros de la Fuerza Armada) con sede en la ciudad de Zacatecoluca, el 10 de enero de 1981. Importante por que es el primer resumen detallado de los combates en ésta zona y olvidado por nuestros historiadores.
Pese a haber estado cerca de derrotar  alas tropas gubernamentales allí, la falta de poder de fuego, el entrenamiento adecuado y los errores del mando, les impidieron obtener la victoria, amén de la furiosa resistencia presentada por los ingenieros de combate del ejército que se defendieron con todo lo que tenían.
La otra afirmación de importancia en la obra, es la explicación del fracaso estratégico del FMLN hacia 1984 al haberle dado prioridad al desarrollo puramente militar de la organización en detrimento de los grupos de masas, que eran los únicos que pudieron haberles dado una oxigenación constante a sus cuadros militares  y permitirles remontar la superioridad numérica del ejército. En ese contexto, es interesante examinar las diferencias de concepción en la lucha mantenidas por dos dirigentes rebeldes de los dos grupos más grandes y desarrollados del FMLN, Joaquín Villalobos y el ERP contra Cayetano Carpio de las FPL.
El primero se decantaba por una lucha insurreccional de corta duración, donde las derrotas militares acumuladas constituirían el empuje que las masas necesitaban para derrocar al gobierno y la tesis del segundo, que defendía una lucha popular prolongada al estilo vietnamita. Aunque Villalobos logró imponer su criterio a Marcial con ayuda de los otros jefes rebeldes, su tesis fue derrotada cada vez que se intentaba en el campo de batalla y aún, al final de la guerra, Villalobos no desistió de su tesis pese a que era evidente su fracaso. 
En definitiva, un excelente libro para estudiar.

martes, 13 de febrero de 2018

LA PACIENTE IMPACIENCIA


Hace tiempo quería leer éste libro de una de las figuras más polémicas de la revolución sandinista y como tantos otros escritos por revolucionarios marxistas en Latinoamérica no me defraudó. Estos autores están acostumbrados a confundir sus ideas con los sueños de los pueblos y se han auto nombrados vanguardias de sus luchas y desafíos, más aún, el autor nos recuerda que son las universidades y sus profesores los primeros convencidos del marxismo y sus principales propagandistas entre nuestros jóvenes, cómo refutarle tal afirmación a raíz de nuestra propia experiencia con la Universidad de El Salvador; el mismo autor nos afirma que ya a principios de los años 50s, en El Salvador existía un conocimiento compartido sobre el marxismo.
La URSS también es de vieja data su interés por los "desposeídos del Tercer Mundo" para lo cual, eventos como el VI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes se organizaban en Moscú, la capital del comunismo para adoctrinar a los nuevos marxistas del mundo, Carlos Fonseca, uno de los fundadores del FSLN acudió al mismo en 1957. A su regreso a Nicaragua, se dió a la tarea de compartir con sus "hermanos de lucha" el tremendo avance del nivel de vida de los trabajadores soviéticos, no sé si consientemente Fonseca creía en estos avances o como tantos engañados sucumbió a la propaganda soviética de aquellos años.


El libro nos narra pormenorizadamente los comienzos de la lucha revolucionaria compartida por el autor en una especie de autobiografía, desde sus humildes comienzos en El Chaparral, Honduras, en 1959 hasta las intensas jornadas del levantamiento de 1978. Cuba jugó un papel clave, como lo desvela el autor, en el adiestramiento y apertrechamiento de los revolucionarios nicaragüenses a lo largo de 39 años de lucha. Pacientemente, los hermanos castro esperaron los frutos de su inversión y en los años 80s se la cobraron con creces. Sin embargo, éste triunfo apenas duró 10 años, luego el pueblo nicaragüense repudio a los marxistas y sus desmanes.
Es interesante notar en el libro, que su autor se esfuerza por colocar a la iglesia católica como un pilar fundamental en su lucha contra la dictadura de los Somoza y las promesas que hicieron a sus prelados a cambio de su colaboración, que triste ha de haber sido para los sacerdotes católicos ser objeto de persecución, burla, despojos y destierro, cuando los sandinistas llegaron al poder y consideraron a la iglesia católica uno de sus enemigos. Y es que en ésta lucha, el nuevo Ministerio del Interior con Tomás Borge a la cabeza (autor de la obra) y su temible Seguridad del Estado fueron los principales instrumentos para llevar a cabo estos ataques.
Para mí hay otros hechos narrados en la obra, que merecen la atención de nuestros historiadores por ser un área que falta por explorar y documentar, me refiero a la participación de algunos revolucionarios nicas del FSLN en la OLP de Yaser Arafat, que explica la presencia de éste y su ayuda  a los sandinistas cuando estos obtuvieron el poder en Julio de 1979 y la visita de Tomás Borge a Corea del Norte donde se entrevistaron con el dictador norcoreano de la época y padre del actual gobernante en aquel lejano país y que estoy casi seguro, es quien proporcionó los contactos para el viaje de Schafick Handal, del FMLN al mismo país para conseguir los misiles SA-7 (copia norcoreana de los rusos) para su fallida ofensiva de Noviembre de 1989.
Un plus del libro es la descripción de la lucha urbana en las principales ciudades nicaraguenses y sus repetidos enfrentamientos con los BECAT de Somoza. Creo que es uno de los pocos libros sobre la revolución sandinista que toca ampliamente éste rubro y que hay que examinar a raíz de nuestras actuales luchas urbanas contra los grupos armados ilegales que realizan nuestros cuerpos policiales y el otro sería la descripción más completa que he leido sobre el combate que causó la muerte al fundador del FSLN, Carlos Fonseca aquel 8 de Noviembre de 1976.
A sí que no hay duda que es un libro que debemos leer y aprender las claves del pensamiento marxista de nuestros revolucionarios para entender una de las facetas más controvertidas y decisivas de nuestras guerras en el continente americano, son 449 páginas que debemos estudiar detenidamente.

jueves, 8 de febrero de 2018

LOS CAÑONES 1939-45


Un libro que, al principio, pensé me sería difícil leer por ser un lego en ésta materia pero el autor, un experto en la materia lo escribió en términos sencillos y prácticos que nos permite adentrarnos en una materia por demás interesante. El libro trata sobre la artillería en la SGM de una manera general, siendo el material soviético el menos descrito, hay que recordar que el mismo salió publicado en 1970, cuando aún no se disponía del acceso a los archivos soviéticos de esa época, el resto esta bien definido y tratado.
La obra tiene 7 capítulos y 160 páginas, corresponde a uno de la serie Historia del Siglo de la Violencia, de la editorial San Martín, de España y que se distribuyó profusamente en Latinoamérica. Describiendo los principales y básicos conceptos al principio de la obra, el autor nos da las herramientas necesarias para adentrarnos en el mundo de los tubos, calibres, afustes, alcances, etc, de ese mundo que conocemos como el "brazo largo" y destructivo de todo ejército moderno.
Dividida en dos categorías, la artillería de campaña y pesada, siendo la primera aquella comprendida hasta un calibre de 155mm, la segunda con calibres mayores a 155mm. La segunda característica es la de los tipos de cañones. El cañón dispara con una trayectoria tensa y de gran velocidad en tiro directo contra objetivos visibles; el proyectil del obús describe una trayectoria alta y curvada a fin de pasar por encima del terreno interpuesto, en tiro indirecto; el mortero dispara con ángulos de elevación superiores a 45° y lanza el proyectil sobre el objetivo con gran inclinación para alcanzar un objetivo por detrás de los obstáculos.
La artillería también puede calificarse en razón de su uso en artillería contracarro, antiaérea y de costa. Mientras que las granadas se dividen en perforantes y rompedoras, siendo los primeros los ahora llamados HEAT y las segundas las tan conocidas como HE (las rompedoras pueden llevar otro tipo de material como humo, químicos, etc).
Haré mención de tres de los cañones que menciona el autor por haber estado en servicio con el ejército salvadoreño y haber visto acción en dos guerras. Como parte de la ayuda militar estadounidense durante la SGM, El Salvador recibió entre 1942 y 1945, una batería de 4 cañones antitanque M3A1 de 37mm. Éste pesaba un poco más de 400 kilogramos, disparaba una granada de 0´725 kg., a una velocidad inicial de 884 metros por segundo. Para 1940 ya estaba obsoleto y se entregó a los países aliados como cañón de infantería.


En la misma época se recibió una batería de obuses ligeros/montaña M1A1 de 75mm. El diseño de esta arma comenzó en los años 20s y fue hasta agosto de 1927 que el ejército de los EUA lo estandarizó (en 1962 se le conocería como M116). Era capaz de disparar una granada HE de 8.27Kg., a velocidad de 381 metros por segundo y tiene un peso de 1,440 libras. Luego en los años 50s, EUA entregó a los salvadoreños una batería de 4 obuses M2 de 105mm (al termino de la SGM y luego de algunas mejoras fue rebautizado M101). De un peso de 4,980 libras, podía una disparar una granada estándar a 14,600 metros de distancia.
Los tres tipos de cañones participaron en la guerra que El Salvador libró con Honduras en Julio de 1969 y constituyeron una terrible sorpresa para las tropas hondureñas que carecían de artillería. Once años después, los obuses de 75/105mm volvería a tronar en las montañas salvadoreñas cuando participasen en el conflicto interno. Ian V. Hogg nos deja estudio interesante que en el caso salvadoreño, se identifica con 3 de las piezas artilleras que ya forman parte de nuestra historia.

viernes, 2 de febrero de 2018

AL SERVICIO DE SU MAJESTAD, CIEN AÑOS DE ESPIONAJE BRITÁNICO


Una interesante obra sobre el mundo del espionaje, esta vez dedicado a los servicios de inteligencia británicos. El libro lo primero que me evoca es al típico espía inglés del cine, si, James Bond pero el libro no tiene nada que ver con éste personaje del cine. El autor de la obra nos entrega una parte de la historia de la inteligencia inglesa, que en 2009 cumpliera 100 años de historia. Claro que esta temática, en la que el autor ya es una conocida autoridad, no profundiza en un mundo vedado para los ojos mortales del ciudadano común, no podía ser de otra manera, sin embargo, Thomas hace un esfuerzo por colocar las piezas del entramado de estos servicios sin dar demasiados detalles, pero los suficientes para hacer nuestras propias deducciones. Lo primero que llama la atención es la dependencia de estos serivicios a ministerios separados del gobierno y un organismo a nivel de Parlamento que supervisa su funcionamiento.
El MI6 que se encarga del espionaje fuera de las fronteras del país responde ante el Ministro de Asuntos Exteriores, el MI5 mientras tanto responde al Ministro del Interior y se encarga del espionaje interno. Ambos servicios de inteligencia están representados en el Comité Conjunto de Inteligencia. Para marzo de 2007, el MI6 solamente empleaba a 2,500 personas a tiempo completo y al doble con contratos externos. Un impresionante organismo de inteligencia en el que trabajaban algunas de las mentas más lúcidas, brillantes y académicas del mundo.


Algunos critican al autor que en sus 20 capítulos y 594 páginas no hay una estructura cronológica bien definida, ni una descripción detallada de las operaciones del MI5 o el MI6. Como autor diré que acercarse al mundo del espionaje es muy difícil, aun en países como Inglaterra con una larga data de acceso a sus instituciones de gobierno. Ser parte de ese grupo privilegiado de personas con acceso a ese mundo, mientras tanto, demanda códigos de aceptación mutua que se basan en intereses comunes y seguimiento de reglas bien definidas. Es el precio que todo autor debe pagar por ese acceso privilegiado.
Pese a esas limitantes no hay duda que la presente obra nos lleva por esos caminos y recovecos que son los servicios de inteligencia del mundo, los fracasos y éxitos que han pavimentado su camino y los más preocupante, su poder para destruir reputaciones, carreras, o incluso arrebatar la vida de aquellos que sus jefes consideren un "peligro para la seguridad nacional", no importa que un día hayan sido reputados espías o excelentes especialistas. éste es, quizás, el meollo del asunto con estos servicios, quién les da la autoridad para ejecutar a uno de sus propios ciudadanos  por el simple hecho de saber más de la cuenta sobre decisiones de su gobierno basadas en mentiras y manipulaciones, por qué debe asesinarse a un ciudadano cuya ética y moral ya no le permite seguir trabajando para estos organismos.
Pues bien, esta disyuntiva y otras son tratadas por el autor de una  forma magistral y ha sido una de las partes que más me ha atraído de éste trabajo. Como un servicio de alcance global, Latinoamerica también ha estado bajo su atenta mirada. Entregaron información al DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) de Colombia sobre el ingreso a ese país de terroristas del IRA, en 2001 que entrenaron a miembros de la FARC en la construcción de coches-bombas. Pero lo más impactante para mi, fue descubrir que para 2007, El Salvador era el último país agregado a una  larga lista de naciones donde Al Qaeda  blanqueaba su dinero, imagino que una consecuencia de nuestra participación con las tropas aliadas en Irak.
Un capítulo interesante es la deserción del cerebro que planificó los atentados con bombas en la base estadounidense de sus Marines en Líbano, en 1983. Sí, el mismo que en 2006, ya era un Director senior del servicio de inteligencia iraní, el VEVAK. Su refugio en Inglaterra le salvo de la venganza norteamericana. La obra es una excelente introducción al mundo del espionaje británico, mismo que se entrelaza con sus primos de la CIA, me imagino, para rellenar los grandes huecos de su historia sobre las agencias de inteligencia al servicio de su majestad.
La obra me ha recordado lo urgente que es en nuestro país el debate para colocar nuestros servicios de inteligencia bajo la supervisión de un ente separado del gobierno, me refiero a La Asamblea Legislativa, ya es tiempp que nuestros espías deban reponder al ciudadno por sus actuaciones, ahora muy cuestionadas y que lindan con actos ilícitos. Debate por cierto, ausente de nuestra actual campaña electoral de Diptados y Alcaldes.

martes, 30 de enero de 2018

EL CHIVO EXPIATORIO... VIVE! GUILLERMO A. ROEDER


Ésta es una obra que trata sobre uno de los casos jurídicos más emblemáticos que acontecieron en nuestro país durante la época del conflicto armado, aunque no es mi interés hacer una valoración jurídica sobre el mismo, he decidido comentarlo por ser el autor y protagonista de la obra un militar salvadoreño que hasta 1982 era considerado un magnífico militar, su historial así lo atestigua, por ello me concentrare en las parte de la obra que abordan su paso por el ejército y su descripción gráfica y vívida de su estancia en el penal de La Esperanza, conocido como Mariona. Un mundo surrealista que dudo mucho, haya cambiado en algo en estos largos años.
El libro esta articulado en 21 capítulos y 224 páginas. En ellas el autor nos lleva desde el momento de su arresto hasta el momento de su liberación de la cárcel. En el ínterin del libro, aborda algunos pasajes de su vida militar que me parece vale la pena mencionar. Sus pasajes históricos nos remontan al momento en que era tradición en la Escuela Militar salvadoreña el nombramiento del Sargento de la compañía de caballeros cadetes, éste de entre los cadetes de IV Año, y al mismo tiempo el juramento a la bandera por los nuevos reclutas de I Año. Ese día era el 7 de Mayo y en 1961 correspondió ese honor al cadete Guillermo Antonio Roeder.


Fue una tradición que el conflicto interno salvadoreño cambio. Aunque se mantuvo la jura a la bandera el 7 de Mayo, ya no había nombramiento de sargento, pues IV Año de la EM dejo de existir y ya que la estancia de las promociones de cadetes se acorto a tan solo 6 meses, fue innecesario tal nombramiento. La tradición volvería hasta 1988, cuando la LIX promoción pasó a IV Año y se volvió a elegir de entre sus filas al nuevo sargento, esta vez del batallón de caballeros cadetes.
Otro dato importante que nos da el autor es que durante su graduación como nuevo subteniente, en diciembre de 1961, junto a los 13 egresados de la Escuela Militar, se gradúan los primeros 10 subtenientes procedentes de las filas del ejército, siendo éste el primer caso en que sargentos del ejército son ascendidos a tal grado. Éste procedimiento fue muy selectivo y hasta 1979, solo 4 promociones de fila fueron aceptados para ascender al grado de subtenientes.
En los años 80s, la falta de líderes de pequeñas unidades haría que tal proceso se diera más continuamente hasta deformarse de alguna manera y ser suspendido casi al final de la guerra, reemplazándose por la profesionalización de los clases. Es cuando nacen los grados de sargento primero, sargento Mayor y sargento mayor de brigada.
Otro momento histórico es cuando en 1962, el Stte. Roeder participa en las maniobras Fraternidad que en el marco del CONDECA se realizaron en el aeropuerto de Toncontín, Tegucigalpa, abarcando el imponente cerro El Molino, desde donde, siete años después, las ametralladoras hondureñas tratarían infructuosamente detener el ataque de la aviación salvadoreña a Toncontín, al inicio de la guerra con aquel país, aquel julio de 1969. Casi de película.
Para terminar, su vívida descripción del mundo subterráneo que constituye el microcosmos de una cárcel, su forma de comunicación en un lenguaje en claves que hoy día es retomado por las pandillas. Las claves de la sobrevivencia en ese mundo de sombras, con sus propias claves y reglas, cuya desobediencia era pagada con la muerte. Una tremenda lectura.

lunes, 15 de enero de 2018

BATALLAS NO CONTADAS: LA DERROTA MILITAR DEL M-19


Una obra escasa en nuestro medio, no por el tema sino por su valiosa enseñanza en el campo de la táctica y la estrategia militar, escrito de una manera amena, sencilla y el agregado de pequeños análisis a cada uno de los capítulos que hacen de éste libro una delicia de lectura. En la obra se condensan tantas enseñanzas de la contra-insurgencia exitosa que debería de ser de obligatorio estudio en nuestras escuelas militares. La obra de 283 páginas esta dividida en 32 capítulos y recogen la historia de los soldados que combatieron el desembarco de dos columnas guerrilleras adiestradas y pertrechadas por la Cuba de Fidel Castro, en aquel lejano Febrero de 1981, que prometía para los comunistas del M-19, el inicio de sus batallas finales contra el ejército colombiano y que, por el contrario, significó su propia derrota militar.
Quizás la frase más lapidaria y contundente que el autor escribe al principio de su obra sea "los grupos insurgentes en Colombia han desarrollado a lo largo de más 40 años diferentes estrategias para intentar tomar el poder por las armas. Fundamentalmente han tratado a través del ataque directo, la desmoralización a las fuerzas del Estado y a través de diversos medios la movilización de la población civil a su favor para así lograr una insurrección generalizada, sin haber podido lograr ninguno de sus objetivos ni al menos acercarse a tan difíciles propósitos".


Las FARC primero y luego el M-19 entendieron que organizar unidades guerrilleras fuertes con el suficiente poder de fuego para retar al ejército les permitiría inclinar la balanza a su favor y obtener la victoria, pero mientras las FARC lo veía como un proceso gradual de acumulación de poder, es decir en una Guerra Popular Prolongada, los del M-19 creyeron que podían saltarse ese proceso acumulativo y construir una fuerza militar capaz de retar y vencer al ejército. De éste somero análisis, sus dirigentes optaron por la organización, entrenamiento y apertrechamiento de dos columnas que desembarcadas en la costa pacífica del país, ayudaran a consolidar el Frente Sur del M-19 para después marchar victoriosamente a la capital.
Como fue de esperarse, tras éste esfuerzo estuvieron los cubanos, los que proporcionaron el entrenamiento, las armas y equipo para alrededor de unos 150 combatientes, así como sus contactos con el gobierno panameño o algunos de sus funcionarios que permitieran el paso por sus fronteras de los efectivos del M-19 y su abordaje en dos embarcaciones que los llevarían a sus puntos de desembarco finales. Desde éste punto, el desembarco, el autor deja entrever una serie de errores en la conducción estratégica del M-19 y las decisiones tácticas tomadas por el mando de cada columna en el terreno.
en la concepción estratégica del M-19, una serie de enfrentamientos cruentos y continuados en los cuales el ejército regular tendría muchas bajas e iría mermando su moral y su espíritu de lucha. En el nivel político el gobierno empieza a perder espacio de maniobra y si a ello se une un gran descontento de la población, la situación puede tornarse favorable  a los insurgentes (esto es lo que pasó en El Salvador en los años 1982-1983). Las áreas seleccionadas para los desembarcos por el M-19, partían de un supuesto trabajo de concientización o de esperanza de apoyo una vez comenzaran sus victorias, una endeble base que se tornaría crucial en su derrota, ya que fue la gente de estos lugares los que le proporcionaron información al ejército y le negaron casi todo apoyo en comida o la misma información a las guerrillas.
Otra circunstancia que me ha llamado poderosamente la atención, es el concepto de cerco que las guerrillas marxistas latinoamericanas reflejan en sus escritos. En ella dan a entender que los cercos militares ejecutados en su contra casi que son calcados de las guerras antiguas, en las que los sitios de un castillo o ciudad eran verdaderos cordones de tropas enemigas a su alrededor. En las guerras latinoamericanas de contra-insurgencia, las tropas regulares por lo general apenas alcanzaban a ubicar tropas en puestos de controles, alturas relevantes y otros similares que daban la idea de cerco pero que era utópica en realidad. Así fue en El Salvador cuando dirigentes como Marcial de las FPL hablaban de un cerco infernal de más de 12,000 soldados en octubre de 1981, o de Ramiro Vasquez, cuando menciona en sus memorias que junto a 40 guerrilleros de la FAL fue cercado por 4,000 soldados en las faldas del cerro Conchagua y así por el estilo.
Amigo lector, éste es una obra que no debe faltar en su biblioteca, cada capítulo es una riqueza de enseñanzas para los que estamos interesados en aprender de nuestras guerras.

sábado, 6 de enero de 2018

TIEMPOS DE LOCURA, EL SALVADOR 1979-1981


Éste ha sido un libro que he querido leer desde hace mucho y por fin lo hice. Hay que decir que sobre éste crucial período de nuestra historia casi no tenemos literatura, los dos hechos trascendentales que marcaron éste período fueron el Golpe de Estado de la juventud militar, el 15 de octubre de 1979 y la fracasada ofensiva final del FMLN, lanzada el 10 de enero de 1981; aunque más centrada en el primer acontecimiento, el libro aborda de manera general la ofensiva final, y ahora que esta por cumplirse el 37 aniversario de la misma, haremos el comentario del mismo.
El libro tiene 405 páginas que se dividen en 22 capítulos, más 7 apéndices y 3 anexos. El autor ha hecho un esfuerzo por incluir documentación primaria que ayude al lector a entender éste período y una serie de entrevistas que arrojan luz sobre los hechos, como no podía ser de otra manera, el autor no puede ocultar sus simpatías por la organización en la que milito, las FPL y por ello, afirma que Marcial, el otrora líder de esa organización no tuvo nada que ver con el asesinato cruel de su segunda al mando, Melida Anaya Montes, claro, usa el sobreseimiento legal del tribunal nicaragüense para justificarse.
Por otro lado, afirmar a estas alturas que los "escuadrones de la muerte" fueron parte de una política contrainsurgente de los EUA, es no tener idea ni dimensión de la política norteamericana en nuestro país en aquellos días y como todo intelectual de izquierda, asume como verdadero una política estatal, desde los años sesentas, el asesinato de los dirigentes de los movimientos sociales y sindicales del país, repitiendo el consabido estribillo de una Guardia Nacional creada para el control social y de represión del pueblo. Esto a pesar que esta ampliamente documentada la creación de la Guardia Nacional en 1912 ante la galopante criminalidad en las zonas rurales del país.


El colmo es cuando el autor nos dice que el sector cercano a Marcial fue el que denunció los asesinatos perpetrados por Mayo Sibrían contra sus propios cuadros en lo que se conoce como la Matanza del Frente Paracentral. Olvida el autor que Mayo Sibrían fue uno de los fundadores de la primera célula de las FPL donde además estaba el propio Marcial y que gracias a su apoyo, Mayo logró obtener el mando del Frente Paracentral cuando éste regresó al país después de su captura por los CUSEP.
No puedo pasar por alto la afirmación del autor de que uno de los grupos palestinos que conformaban la organización terrorista OLP (Organización para la Liberación de Palestina), en éste caso Al Fatah era social demócrata. Creo que ningún analista serio podría arguir a favor de esta afirmación. Lo que sí, algunos especialistas han calificado a Al Fatah como uno de los grupos más dispuesto a negociar con los occidentales y de ahí su calificativo de pro-occidental, pero de eso a Social demócrata?.
Como todo estudio de nuestro conflicto, la obra tiene un plus inédito hasta ahora. Por primera vez tenemos acceso a uno de los pocos informes que los grupos insurgentes hicieron de la fallida Ofensiva Final, en éste caso proveniente de las FPL y que el autor agrega en su obra. Al margen de si estamos de acuerdo o no con su evaluación, ésta nos permite un acercamiento al pensamiento subversivo de la época, otros documentos de la FAES, que están por publicarse, pondrán en contexto estas evaluaciones y podremos ir avanzando en la comprensión del fenómeno militar de nuestra guerra, algo ausente en las investigaciones actuales y pasadas.
Además, el libro recoje mucha información atraves de las entrevistas que realizó y que le dan mayor profundidad a los elementos biográficos aportados. Sin duda es una obra que debe estudiarse en su verdadera dimensión y pasar a formar parte de las referencias escritas de tan turbulenta época.
https://www.iberlibro.com/Tiempos-locura-Salvador-1979-1981-Menjivar-Ochoa/10043560107/bd

jueves, 14 de diciembre de 2017

LOS SECRETOS DE EL PARAÍSO: EL ATAQUE A LA 4TA. BRIGADA DE INFANTERÍA


Ahora que estamos por cumplir 34 años del ataque a la 4ta. Brigada de Infantería, éste 29 de diciembre, decidí leer el libro Los Secretos de El Paraíso, del autor Armando Salazar. El tema del libro prometía mucho y me entusiasmaba que al fin se escribiera algo de éste ataque realizado allá por 1983. Es ampliamente aceptado que 1983 fue un año difícil para el ejército salvadoreño inmerso en una cruenta guerra contra las guerrillas del FMLN, fue además, el año en que los insurgentes alcanzaron su mayor desarrollo militar durante la guerra, el cual no volverían a alcanzar, por el contrario, sus grandes unidades de nivel brigada y batallón eran en 1984 desconcentradas y de hecho, formalmente nunca volvieron a constituirse en tales unidades. Para estas unidades, su vida operacional apenas duro algo menos de 2 años.
1984 constituyó el año de serias derrotas proporcionados por la FAES y el inicio de la estrategia de las tropas aeromóviles que les arrebató la iniciativa estrategica obligandolos a desarmas sus grandes unidades. Por ello, los fieros combates que se libraron a lo largo de 1982 y 1983 aún no han sido investigados con la rigurosidad necesaria para empezar a comprender el verdadero peso que estos combates tuvieron en el desarrollo de la guerra. Con esta perspectiva comencé a leer la obra en comento.

Como no podía ser de otra manera, casi todo lo referido a la organización, estrategia y tácticas, organización y entrenamiento de las unidades militares de la FAES en esa época es casi totalmente errónea, igual sucede con la intervención de los asesores norteamericanos y su papel durante la guerra. Esto no es el resultado, o al menos así lo creo, de una negligencia del autor. habiendo sido parte de las estructuras de propaganda del FMLN, el autor aun conserva los recuerdos de esa propaganda como algo cierto y verídico en cuanto a la actuación, organización y entrenamiento de la FAES con lo que contribuye a mantener mitos y perpetuar datos erróneos o equivocados sobre la guerra.
A finales de 1981, el comandante Marcial, Jefe de las FPL anunciaba en Vietnam, la derrota de un operativo del ejército salvadoreño de más de 10,000 tropas y con el apoyo de 1,000 soldados Kaibiles del ejército de Guatemala, leyenda que el autor vuelve a plasmar en su obra como algo cierto y real. También afirma que el cuartel del Paraíso, donde tenía su asiento la 4ta. Brigada de Infantería era obra de los ingenieros norteamericanos, el más moderno de la FAES, construido con las enseñanzas de la contrainsurgencia norteamericana producto de su guerra en Vietnam, nada mas alejado de la realidad.
Éste cuartel, se empezó a construir a mediados de los años setentas como respuesta a los requerimientos estratégicos de las FF.AA. salvadoreñas a raíz de su experiencia en la guerra contra Honduras en 1969. de Hecho no fue concebido como una nueva unidad, fue proyectada para servir de guarnición a la 1ra. Brigada de Infantería que con asiento en la ciudad capital, sería reubicada en esa localidad. Esa es una de las razones del porqué, en 1983 dicha guarnición no contaba con  uros perimetrales o campos de minas a su alrededor.
El orden de batalla de la 4ta. Brigada es también erróneo en gran parte. De los 4 batallones de cazadores proyectados para esa unidad, solamente uno estaba completamente formado y otro más en proceso de organización para cuando sucedió el ataque de las FPL. Estos batallones de cazadores tenían unos efectivos de 350 hombres y no de más de 400 como afirma el autor. Es hasta 1984 que la FAES comienza otro proceso de organización y entonces se empiezan a organizar los BIAT (Batallones de Infantería Antiterrorista) de 480 efectivos.
También es erróneo afirmar que los asesores norteamericanos estaban a todo nivel en las principales unidades (brigadas y destacamentos) de la FAES. Entre 1981 y 1983, fuera de San Salvador, los equipos de asesores solo tenían presencia en la basa naval de La Unión y por un par de meses en las instalaciones del DM-6 (Sonsonate). Sería hasta 1984 que los equipos de entrenamiento móviles se organizarían y serían enviados al interior del país en giras de entrenamiento, es aquí que se constituyen los equipos de asesoramiento para las 6 brigadas de la FAES.
Dicho lo anterior, es recomendable la lectura de éste libro, salvando sus errores sobre la FAES, claro que lo recomiendo. Es el segundo intento por parte de antiguos rebeldes por estructurar desde sus filas y con méritos de una investigación acuciosa, al menos del lado de sus fuerzas, los hechos que envuelven nuestra guerra. El ataque a la 4ta. Brigada esta magistralmente recreado a partir de las entrevistas efectuadas a los sobrevivientes de éste ataque. Ese es el verdadero merito de la obra. Sus 30 capítulos abarcan 414 páginas que recrean con impresionante detalle las diversas fases de la preparación, organización y ejecución del ataque más devastador contra una guarnición militar durante el conflicto.
Es una pena, que a pesar de que el Círculo de Escritores Militares fue requerido para revisar éste trabajo antes de su publicación, el autor no haya aceptado ésta ayuda que hubieses corregido grandemente los errores cometidos en cuanto al OB (Orden de Batalla) de la FAES y el papel de los asesores norteamericanos. Ya tenemos las primeras muestras de investigaciones sobre nuestra guerra que superan esas deficiencias al cruzar la información de las fuentes primarias y testimoniales de los dos bandos en pugna y que serán en definitiva el nuevo paradigma que recogerá la historia militar de nuestra guerra.
Se conoce por fin, parte de la historia de las Fuerzas Especiales Selectas del FMLN, historia contada por sus fundadores y miembros sobrevivientes. Un testimonio histórico de una de las unidades rebeldes más capaces, disciplinadas y crueles del conflicto interno salvadoreño.
Una buena lectura para terminar el año.

lunes, 11 de diciembre de 2017

PEARL HARBOUR

 Ahora que se cumplieron los 76 años del ataque a la base naval norteamericana de Pearl Harbour, me pérmití leer el libro del Cnel. A. J. Barker, cuya obra es parte de aquella colección sobre el siglo de la violencia, de la editorial San Martín con la cual muchos de nosotros nos iniciamos en  la lectura de la Segunda Guerra Mundial. El libro del Cnel. Barker atrapa al lector desde el inicio, concediendo tinta a aquellos factores de la planificación y el ataque japonés que no estuvieron claros durante muchos años después de finalizada la SGM.
Escrita en 12 capítulos y 160 páginas, la obra está escrita en un lenguaje sencillo y claro, riguroso y metódico, el autor nos lleva por los intrincados caminos que siguió el Japón hasta su determinación de atacar a los EUA. Los principales objetivos japoneses eran la destrucción de los portaaviones y acorazados (entre otros) presentes en la principal base naval estadounidense del Pacífico. Aunque la guerra en el Pacífico estuvo determinada por el empleo del poder aéreo embarcado (portaaviones), lo cierto es que EUA los consideraba como buques de cobertura aérea para su flota de acorazados, es decir, en un papel puramente defensivo; mientras tanto, los japoneses los consideraban como armas ofensivas.


Esto explica en parte, la renuencia estadounidense a aceptar un ataque japones contra su base en las Hawai a pesar de los innumerables informes de inteligencia que así lo vaticinaban. Pese a que no existía una poderosa red de espionaje nipón en las Hawai, sus servicios diplomáticos y consulares fueron muy eficientes en la adquisición de datos sobre la disposición de los navíos y defensas norteamericanas en las islas.
No hay que olvidar que pese a estas circunstancias adversas, los norteamericanos poseían un servicio de interceptación de señales muy buenos y a través de ellos, lograron romper los códigos navales japoneses y poder anticipar sus acciones ofensivas. Por otro lado, la instalaciones de estaciones de radar en la propias islas, permitieron detectar con anticipación la aproximación de los aviones enemigos. Una última oportunidad se dio cuando un destructor hundió un submarino enano japones en la entrada de la base naval. Displicencia, abandono, incredulidad, todo se conjugó para la más colosal derrota estadounidense al principio de la SGM.
Otra parte del plan de ataque nipón establecía el uso de 21 submarinos de ataque, de la clase "I" y 5 mini-submarinos para rematar a los navíos alcanzados durante el ataque aéreo o hundir cualquier nave americana que entrara o intentara salir de la base naval. Esta parte del plan fue un completo fracaso y se saldo con el hundimiento de un submarino "I" y los 5 mini-submarinos. No hay duda que el plan de ataque era audaz y temerario en extremo, pero para el Almirante Yamamoto, quién lo ideó, era estrictamente necesario si iban a enfrentar a la mayor potencia industrial del mundo de aquel momento.
Al precio de 29 aeronaves y 185 hombres, la Marina Imperial japonesa asestó un duro y demoledor golpe a la marina de guerra norteamericana. Fueron hundidos 5 acorazados y 3 dañados; 3 cruceros dañados, 4 destructores dañados; 188 aviones destruidos, 159 averiados; 2403 muertos y 1178 heridos.
Excelente lectura para recordar una de las batallas decisivas de la Segunda Guerra Mundial. Como no podía ser de otro modo, tuve que ver la película Tora Tora Tora para estar más a tono con el ambiente de éste ataque.