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lunes, 22 de agosto de 2011

TERRORISMO: LA RED INTERNACIONAL

 
Aparecido en 1981, fue toda una revelación del trabajo coordinado que las redes del terrorismo realizan a nivel mundial. Claire Sterling, una periodista norteamericana radicada en Italia cuando se dio la publicación de este libro, nos desentraña los caminos oscuros, apenas perceptibles de algo que ahora es muy común en nuestros tiempos, hablar de la red del terrorismo a principios de los anos 80s, era estar en contra de la corriente intelectual que privaba en aquellos aciagados días. Los escritores, comentaristas, periodistas, intelectuales, funcionarios y gobiernos de izquierda, repetían una y otra vez, que libros como el de Claire, no eran mas que trabajos pagados por la derecha y el fascismo internacional, para aquellos que estudiamos objetivamente estos fenómenos y su vinculación con nuestras propias guerras, no podemos mas que asombrarnos por la aguda certeza con que esta autora nos devela los intrincados caminos del terrorismo, en especial, el papel que jugo la Cuba de los hermanos castros en la promoción, apoyo, entrenamiento y financiamiento de los grupos terroristas que asolaron nuestro continente y el europeo.
el libro destaca a tres países como los principales apoyos logísticos de un sin fin de grupos terroristas, ya sea de derecha o de izquierda cuya trascendental misión era producir la anarquía en la Europa occidental, en aquellos días, enemiga declarada de la URSS y sus países satélites. Uno logra entrever el gran juego internacional que los países de la órbita soviética juegan en este tinglado magistral; sin embargo son Cuba, Libia y Corea del Norte junto a la OLP, los grandes patrocinadores de estos grupos, que como el lector adivinara, con amplias conexiones políticas y militares con la URSS.
como punto de partida, Claire nos sitúa en el episodio del sangriento asalto a la sede central de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), en Viena, aquel diciembre de 1975, marco según esta autora, el debut internacional de la primera generación de terroristas, uno de cuyos mas visibles símbolos fuera Carlos "el Chacal", el venezolano Ilich Ramírez Sanchez. Tal vez hoy, que el régimen del Coronel Libio, Muammar Kaddafi ha sido derrocado, podamos saber sobre la residencia que este regalara al Chacal como recompensa por la operación en Viena, tal vez en los archivos de los servicios de inteligencia libios encontremos su conexión con la Nicaragua sandinista de los hermanos ortega en la década de los 80s.
las paginas del libro de Claire nos llevan a recorrer el camino de las diversas generaciones de terroristas que asolaron la escena internacional en esa vorágine de terror que asoló al mundo en los años 80s, el debut de la segunda generación de terroristas encabezados por la banda Baader-Meinhof, una banda que logro algunas de las acciones mas espectaculares en Alemania antes de ser acabados por los organismos de inteligencia federales alemanes.
de particular interés es la información recogido sobre Cuba y su papel en el patrocinio del terrorismo internacional, desmentido infinidad de veces por las mismas autoridades cubanas y sus "amigos" en el mundo, ahora esta suficiente mente documentado lo que antes se negaba. En enero de 1966, se inicio en la Habana una conferencia Tricontinental, a la que asistieron 513 delegados que representaban 83 grupos del Tercer Mundo, su finalidad era establecer "una estrategia revolucionaria global para contrarrestar la estrategia mundial del imperialismo norteamericano". la lucha de candidatos para las luchas de liberación incluían, en Centroamerica a Guatemala y Panamá. En conconancia con esto, nos dice la autora, se abrieron en Cuba una nueva cadena de campos de adiestramiento para guerrilleros de cuatro continentes, bajo la supervision del Cnel. Vadim Kotchergine, de la KGB sovietica.
las fuentes obtenidas por la periodistas estadounidense son variadas y en algunos casos, cuenta con la colaboración de antiguos jefes de los servicios secretos de algunos países detrás de la cortina de hierro, si a eso mis amigos lectores, sumamos lo publicado desde entonces, desde memorias, informes, archivos secretos y estudios académicos provenientes de la mayor gama de especialistas sobre el terrorismo, que incluyen a oficiales de inteligencia que un día estuvieron detrás de la cortina de hierro, tendremos un panorama mucho mas completo que el que nos dibujara Claire Sterling y completariamos la vision que tan brillantemente nos dibujara esta autora.
No hay duda que su libro, pionero en esta temática, es una obra de consulta obligatoria para aquellos que estudiamos el fenómeno de las guerras en nuestro continente. Sus 16 capítulos y 365 paginas nos llevan por los campos de entrenamiento de estos grupos, los lideres que les apoyarón, los servicios secretos que les financiaron y les proveyeron armas y entrenamiento, ubican al lector en las entrañas de algunas de las mas espectaculares operaciones de terrorismo, la conexión entre estas acciones y los grupos que las ejecutan y quien o quienes se benefician de estas. Es un trabajo serio que en la actualidad cobra relevancia y cuyo contenido se ha reinvindicado a si mismo, al ser corroborado por la historia.
Aquí tienen el link al trailer de la película Carlos, que narra la vida del más conocido terrorista de fines del siglo XX.
Para mi, ha sido muy satisfactorio volver a releer este libro cuando hace 6 meses o más, la primavera árabe desembarcó en tierras libias y un jugador importante en esta trama descrita por la autora, se derrumbaba, y al amanecer de este 21 de agosto de 2011, cuando los rebeldes libios liberan su capital, Trípoli de un oprobioso régimen, las democracias estamos mas cerca de ahondar en el papel que este régimen jugó a lo largo de varias décadas, en las actuaciones del terrorismo internacional.
 Mis amigos, espero sus comentarios sobre este libro?.
 

viernes, 12 de agosto de 2011

ADIOS A UN SOLDADO

De Herard Santos, el lunes 02 de mayo de 2011 a las 9:32


Esa fresca mañana del 1 de diciembre de 2010, me levante’ algo nervioso y preocupado, por fin había conseguido una entrevista con uno de los militares más emblemáticos del ejército salvadoreño, odiado por unos y amado por otros, lo cierto es que se ha vuelto un personaje de nuestra historia que solo el tiempo colocara en su justa perspectiva.
Lo conocí en persona cuando una tarde gris, llena de muchos presagios y peligros, siendo entonces Ministro de Defensa, llego a la sede del batallón Atlacatl, casualmente fue a principios de diciembre de 1990, la guerrilla izquierdista había lanzado su última ofensiva regional y había colocado en serios aprietos al gobierno, al derrotar a tres batallones del ejército en una serie de cruentas batallas, en Chalatenango; de pronto el peligro de declarar una zona libre por parte de los insurgentes se volvió una realidad.
El Gral. René Emilio Ponce nos arengo en la plaza de armas del batallón, nos explico lo difícil y desesperada de la situación, sin más reservas disponibles, el batallón Atlacatl era enviado a lavar el honor de las armas salvadoreñas, su voz grave y modulada encajo en cada uno de los presentes, el tremendo peso de aquellas circunstancias. La oscuridad envolvía ya a cada uno de los hombres de aquel batallón, que a pulso se había ganado el respeto de sus enemigos en el campo de batalla: "si ustedes no pueden recuperar el departamento de Chalatenango, nadie lo podrá hacer, son nuestra última esperanza....".
Con esas palabras martillando nuestras mentes, abordamos los camiones que nos esperaban para encontrarnos con nuestro destino y cumplir con nuestra misión. Luego lo vería de nuevo, cuando el Presidente Cristiani llego para celebrar el ultimo aniversario del batallón Atlacatl, ese 1 de marzo de 1992, seria especial para mí, la paz se había firmado y el Presidente me colocaría en persona, mi gafete de Herido en combate, junto a él se encontraba el Gral. Ponce, ya en la recepción privada, tanto el Presidente como el Ministro cantarían el Jup Jup distintivo del batallón y serian bautizados con la copa Atlacatl, en lo que sería la ultima celebración oficial de este mítico batallón.
Cuando en 1994 empecé a escribir mis memorias, también nació en mi, el deseo de escribir la historia de nuestra guerra, no ya como un protagonista de la misma sino de forma mas académica, entrevistando a ex- guerrilleros como a compañeros militares, quería develar los mitos de las batallas que conforman la historia de nuestra guerra. En 2006 publique mis memorias al fin, el acto se realizo en el Museo de Historia Militar ubicado en San Jacinto, esa mañana de sábado, el Gral. Ponce me acompañó y sus palabras me animaron a continuar con nuestra historia, aunque había en el, un deje de amargura. Esta amargura venia de lo vilipendiado que el soldado salvadoreño ha sido después del término de la guerra, en especial su persona, blanco de acres críticas y seudo-acusaciones. Jamás lo dejaron descansar, por ello, para mí, era especialmente difícil entrevistarlo en aquellas circunstancias y más aun, lograr que me concediera tal entrevista, ya que, aunque compañeros de armas ambos, veíamos con mucha diferencia el papel de la historia militar en la reconciliación del país.
La cita estaba pactada para las 1130 de la mañana, aborde mi automóvil y me dirigí a su oficina situada en la gasolinera ESSO, frente al Rancho Navarra, carretera al aeropuerto, mentalmente trataba de organizar el enfoque de la entrevista. Al llegar, su secretaria me hizo pasar a su despacho, sencillo y sin muchas comodidades, un ambiente ideal entre soldados. Con su característica amabilidad me ofreció algo de tomar y me pregunto por mi trabajo y en que podía ayudarme. Le conté lo mucho que hace falta investigar sobre la guerra que en 1969 libramos contra Honduras y que siendo él un veterano de aquella guerra, me gustaría mucho que recordara junto a mí, tan trascendentales hechos; me miro a los ojos, se acomodo en su silla y ante mis ojos, comenzó a rememorar aquellos lejanos días, de cuando los aviones corsarios enemigos, los buscaban a ellos (nuestra artillería de campaña) por todo el frente de guerra para destruirlos.
Al terminar la entrevista le estuve muy agradecido por su confianza y por haber compartido conmigo esos recuerdos. El jueves de la semana pasada hable con el Gral. Juan Orlando Zepeda un gran amigo mío y compañero de promoción del Gral. Ponce para preguntarle por el estado de salud de su compañero, que en esos días, ya había sido hospitalizado, al parecer todo había salido bien y el Gral. Ponce se encontraba en recuperación. Este lunes 2 de mayo, a las 7 de la mañana, mientras me encontraba en el Hospital Militar, recibí la noticia de su fallecimiento, mi corazón se apesadumbro, me detuve un momento y fue entonces que comprendí, que esta madrugada, mientras soñaba con la muerte a la vez que un intenso frio me sobrecogía, un gran soldado desde sus últimos estertores nos decía adiós, su lucha había terminado.


Para este humilde soldado que compartió las angustias de la guerra de su tiempo, no queda más que el orgullo de haber caminado entre estos gigantes, cuyos ecos se escucharan aun cuando los siglos pasen y otros, al recordar estos días volverán la mirada sobre aquellos guerreros, cuyos fantasmas siempre habitaran en nuestros campos de batalla.

miércoles, 10 de agosto de 2011

LA HISTORIA Y EL CASO JESUITAS


Esta mañana, entre tantas noticias sobre el caso jesuitas, estuve viendo la discusión que tenia el periodista Romeo Lemus, del canal 12, sus invitados eran el Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Lic. Cardoza y el ex-comandante de la guerrilla salvadoreña, Lic. Francisco Jovel. Casi al termino del programa, el periodista Romeo Lemus hizo a sus panelistas y al publico en genera, la siguiente pregunta "y bueno, son culpables esos generales; haciendo referencia a los Grales. Humberto Larios, Rafael Bustillo y Zepeda Herrera, quienes junto a otros militares se entregaron voluntariamente, en espera que nuestras autoridades judiciales resuelvan lo pertinente.
ahora que ya esta casi agotado el debate publico sobre la pertinencia legal o no del proceso seguido en España por el Juez Eloy Velasco y siendo que la mayoría de comentaristas y figuras publicas de la izquierda de nuestro país, han sostenido públicamente que los familiares de las victimas, de este hecho tienen derecho a saber lo que verdadera mente paso en aquellos días, es quizás tiempo de hablar del hecho histórico y no de las imputaciones legales sobre el mismo.
Los historiadores salvadoreños tenemos una gran deuda con nuestra sociedad, a casi 22 años del ultimo intento violento del FMLN por hacerse con el poder político del país, no hemos sido capaces de romper nuestras estrecheses ideológicas y arrojar luz sobre lo que verdaderamente paso en esos días. Nuestros historiadores han pasado de largo cualquier abordaje objetivo de esa batalla o simplemente se han mostrado indiferentes a su estudio y análisis. Instituciones como la Universidad Nacional o los innumerables "cafés culturales" que hoy populan nuestras ciudades, se han mostrado incapaces de auscultar esos hechos sin la carga ideológica de sus directores o presentadores. tratan por todo medio posible de presentar la historia de nuestra guerra bajo el prisma de la ideología marxista-leninista, tan popular hoy día en nuestro continente.
Innumerables obras, algunas de las cuales abordan estos hechos, nos dejan el sabor de leer una de las tantas versiones que se han construido sobre esos aciagos años pero siempre desde la óptica de una parte interesada. Como investigador de los conflictos militares que asolaron nuestra región, una de mis investigaciones esta referida a la ofensiva insurgente de 1989 y las razones por las que perdieron, desde el punto de vista militar tal batalla. Aprovechando la pregunta del amigo Romeo Lemus, comentare algunos hechos que saldrán en mi libro y que atañen directamente a algunos de los imputados en el caso jesuitas y cuyas acciones, después de una intensa investigación he podido reconstruir.



Al Gral. Juan Rafael Bustillo, lo conocí durante la guerra, uno de los pocos lideres militares salido del seno de nuestras fuerzas aéreas, veterano de dos guerras y convertido en un icono para los oficiales jóvenes, que como yo, servíamos en el batallón Atlacatl. Su actuación en el marco de la ofensiva de noviembre de 1989, fue desiciva a la hora de remontar las trincheras enemigas. Un hecho reconocido por los mismos comandantes de campo de la otrora guerrilla y es precisamente de estos hechos que deviene su vinculación al caso jesuitas. Es triste y lamentable darse cuenta como los reputados expertos internaciones sobre la guerra salvadoreña y sus tambores locales repiten una y otra ves aseveraciones, que contrastadas con los hechos históricos pierden su fundamento pero lo mas peligroso de todo esto, es que sean recogidas por un tribunal, español en este caso y sirvan para encausar a personas en estos hechos. El auto de procesamiento librado por el juez Eloy Velasco afirma que el Gral. Bustillo asistió a una serie de reuniones donde supuestamente se planifico y se dio la orden para asesinar  a los jesuitas. El problema es cuando confrontamos esta afirmación con los hechos, por ejemplo, la asistencia  del Gral. Bustillo a una de estas reuniones, la del día 15 de noviembre del 1989 para la plantificación de este crimen, alrededor de las 10 de la mañana, es materialmente imposible; a esa hora, el Gral. Bustillo se encontraba volando un helicóptero sobre Soyapango, coordinando y dirigiendo las acciones militares en esa parte de la ciudad capital, tal como esta asentado en la respectiva bitácora de vuelo, en los archivos de la FAS.
Otra de las acusaciones lo vincula a la pertenencia de la famosa tanda de 1966, la Tandona como es conocida, falsa acusación que se cae cuando uno observa el registro de graduados de la Escuela Militar, año por año, nos damos cuenta que el Gral. Bustillo se graduó de nuestra Escuela Militar, 9 años antes que la promoción de 1966, es decir en 1957. Esta particular aseveración es mantenida para darle credibilidad a la siguiente acusación contra este militar, y es que supuestamente, el estaba presente cuando el Gral. Ponce dio la orden al Cnel. Benavides para ejecutar a  los jesuitas y no dejar testigos. Quienes sostienen esta afirmación con tanta vehemencia solo lo hacen por manchar la reputación de uno de nuestros mayores lideres militares del conflicto recién pasado. La verdad es que para entonces, el Gral. Bustillo era un acérrimos enemigo de la llamada Tandona debido a consideraciones que en mi libro son ampliamente comentadas pero para ilustración de nuestro caso, comentare solo una. Fue la Tandona la que se opuso a que el nuevo gobierno electo, el del Ex-Presidente Cristiani, nombrara como nuevo Ministro de Defensa, al Gral. Bustillo, en junio de 1989. Los entre telones entre bastidores de esta situación fueron entretejidos tras los muros de los cuarteles y terminaron con la nominación del Gral. Larios como Ministro de Defensa, esta situacion definitivamente separo mas al Gral. Bustillo de la Tandona. Afirmar que el Gral. Bustillo estuvo presente cuando el Cnel. Ponce dio la supuesta orden de ejecutar  los jesuitas, es desconocer la imposibilidad de este hecho, al menos en presencia del Gral. Bustillo por los referidos antecedentes.
Al Gral. Juan Orlando Zepeda también lo conocí durante la guerra, otro de los pocos iconos militares de la guerra, su desenvolvimiento en la misma es sorprendente como así mismo fue su separación del mando de tropas. De los pocos miembros de la Tandona que se revelaron como lideres natos de tropas en combate, este oficial, siendo ya un Teniente Coronel y al mando del único batallón de infantería, para ese entonces, de la 1ra. Brigada de infantería o Cuartel San Carlos como lo hemos conocido; y durante la fallida ofensiva final, del 10 de enero de 1981, abordo una tanqueta de orugas salio a enfrentar al enemigo, en las cercanías de la Universidad Nacional hasta que quedo, por un momento y solo con su tripulación, bajo fuego de ametralladoras enemigas hasta que logro recuperar la iniciativa y desalojar a los rebeldes. Este militar, que sirvió mayormente en ese cuartel por muchos años, dirigió a las tropas salvadoreñas durante la operación Guazapa 10. Una operación para terminar con la guerrilla en el cerro de Guazapa y que el, modestamente describe en su libro Perfiles de la Guerra.
Circunstancias que no atañen al proceso, lo colocarían a el como nuevo Vice-ministro de Defensa, junto al Gral. Larios. Esta figura administrativa del ordenamiento castrense, al igual que en todo el aparato ejecutivo, entonces y ahora, representan cargos mas de "decoro" por llamarlo de alguna forma, que de verdaderos lideres con posibilidad de mando, un paso sin gloria por el Alto Mando de las FFAA dirían otros y de alguna manera tienen la razón. Para este oficial, alejarlo de las operaciones y la toma de decisiones operativas fue triste y trágico, pues su nombramiento ha sido ocupado para vincularle al asesinato de los jesuitas, y es entonces que nos encontramos con la siguiente construcción cuasilegal de su imputación "como era el Vice-ministro y parte del Alto Mando, también es culpable.
El estudio de la historia de nuestra guerra, creo que sera la que verdaderamente reivindique la memoria de los miles de muertos en su justa dimensión y sera al final, pese a tantos incapaces, la que arrojara luz y dará consuelo a nosotros, los familiares de las victimas, que al fin tendremos la oportunidad de acercarnos un poco mas, a los hechos que desgarraron nuestro país pero lejos del odio y la venganza.



Al Cap. Espinoza Guerra lo conocí en el batallón Atlacatl, fue el primer oficial de esa unidad que me brindo su amistad y al que tengo en muy alta estima, a los hombres de su unidad, los comandos del Atlacatl perseguidos por estos hechos, les agradezco haberme permitido compartir junto a ellos, la ultima batalla por liberar Mejicanos. Su papel en esta historia esta claramente manifestado y no tengo mas que lamentar que a personas tan valiosas se les haya dado tan repugnante orden. De los otros  19 jefes militares, cuyas carreras en la guerra no fueron tan destacadas, no puedo decir nada, ya que mis investigaciones no arrojan mayores datos sobre ellos.
Ahora Sr. Romeo Lemus, creo que ya puede contestarse la pregunta que hizo esta mañana, aunque tendrá que esperar hasta el próximo año para leer mi libro.

viernes, 5 de agosto de 2011

MI ESTUDIO


Al terminar la guerra en 1992, mi mayor alegría fue escribir, es una pasión que comenzó muy pronto en mi vida, antes de ser militar. Allá en mi pequeño pueblito de Alegría, enclavado en las verdes plantaciones de café, que bordean las faldas del volcán de Tecapa; entre los días brumosos y los llenos de sol, ahí donde naciera Alberto Masferrer, ahí escribí mi primer trabajo no profesional.
Unos meses antes, mi Padre, un maestro de matemáticas me dio el regalo mas grande que he recibido en mi vida de adolecente. Un día viernes, llego como siempre de su trabajo en un lejano pueblito del norte de San Miguel, bajo su brazo llevaba el primer ejemplar de una nueva enciclopedia, ASÍ FUE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, cada dos semanas llevaba un nuevo facículo, hasta que se completaron los 6 tomos y 97 facículos. Para mi era preciso llegar lo mas pronto posible a casa, luego de un día de clases, no podía esperar para abrir mi faciculo y leerlo, me sentaba frente a  mi pequeña mesita de trabajo. No se cuantas veces leía cada facículo pero en mis cuadernos hacia trazos de sus mapas de guerra, el recuento de sus batallas y como no, mi predilección por el ejercito alemán, fueron sus paracaidistas, sus tropas de montaña pero sobre todo, sus Divisiones Panzer las que me cautivaron; quede tan asombrado de las proezas que este ejercito alcanzó en la guerra, que al terminar de leer la enciclopedia completa, decidí hacer una contribución a la historia.

Andrea, la reina de mi estudio


había que reescribirla, había que hacer justicia al ejercito alemán, aunque siempre había que matar a Hitler por criminal. Mi madre, que también era profesora de ciencias sociales en el tercer ciclo fue quizás, la que mayor impulso dio a mi decisión, ella me compro 20 libretas de papel de empaque; en ellas reescribí la Segunda Guerra Mundial casi completa, para mi, fue toda una aventura. después, al pasar los años, la decisión de iniciarme en la carrera de las armas fue algo natural en mi corazón y al terminar la guerra, escribir sobre ella, fue la mejor decisión que pude tomar, aunque ello significo un voto de pobreza.
Escribir sobre uno de los hechos mas impactantes en la vida de la humanidad, habiendo sido protagonista de esos hechos, me ha llevado por caminos insospechados para mi. Lo primero que tuve que hacer fue decidir el como escribir, es decir, escribiría la historia de la guerra desde el ángulo de la milicia oficial o aceptaría el reto que otro gran militar acepto mucho antes que mi. El Cap. Lidell Hart, ese oficial británico despreciado por sus contemporáneos, se convirtió al final de la SGM, en el ideal del historiador militar, como él escribió cierta vez, se atrevió a escalar la colina e ir al otro lado del campo de batalla, logrando auscultar con mucha mayor rigurosidad esas batallas que le han hecho contener el aliento al mundo entero, ese fue el reto que decidí seguir.
Claro que esta decisión solo la pude tomar después de cierto tiempo, cuando pude reconciliar mi odio y mi desprecio por aquellos que habían sido mis enemigos durante la guerra, solo después de un largo proceso, la decisión fue como mas natural; una vez que di el paso, la pasión por los detalles que se develaron ante mi mente inquisidora, sobre aquellas legendarias batallas de nuestra guerra, escuchadas de la boca de mis anteriores contrarios y de mis camaradas en el ejercito, me lleno de una satisfacción que aun ahora, revivo cada vez que entrevisto a alguien de estos veteranos. Lo que no me imaginaria, es que esta cercanía me retribuiría con la amistad de algunos de ellos, amistad que ahora valoro con mucho agradecimiento y humildad.



Mi estudio era solitario y callado, rodeado de estantes llenos de libros y de mi infaltable computador, con un mapa a la mano, al que he agregado una lupa también, aquí escribo los borradores de esos libros que recogen las experiencias de guerra de toda una generación de veteranos, de ambos bandos. Aquí, noche tras noche fui emperador y rey absoluto de mis dominios pero sin saberlo la rueda de la fortuna, el destino o la gracia divina harían añicos mis pretensiones de grandeza.
Hace ya 4 años, su pequeña sonrisa me deslumbro en una mañana de un lejano mayo, quede anonadado, fue tanto el impacto, que por momentos me pareció ver sus ojos de color azul claro, detuve por un momento a la enfermera y mi corazón se lleno de una alegría que no esperaba recibir en esta vida. A 4 años de ese feliz acontecimiento, reconozco que ella, mi pequeña hija Andrea es reina de este estudio, junto a mi escritorio esta el suyo, también con su pequeño computador y cuando me ve trabajar, ella dibuja y canta conmigo, algunas de las canciones que durante la guerra, se volvieron tan populares para nosotros los soldados, también le gusta revisar mis mapas y siempre me da algún concejo sobre que color de pintura aplicar a mis escritos.




Que maravilloso  ha sido para mi, la llegada de mi hija Andrea, ella representa esa generación futura a la que debemos al menos, enseñarles la verdad de los hechos que ensangrentaron nuestro país, a ellos debemos una mirada mas objetiva de esa guerra y sobre todo, a ellos debemos la enseñanza del perdón. Muchas veces, me ha tocado llevarla conmigo a mis entrevistas, es así como ha conocido a muchos veteranos, de muchos de los cuales se ha vuelto amiga y no deja de preguntar por ellos, que fantástico ha sido para mi sus enseñanzas. Ahora, cuando escribo, me siento mucho mas lleno de alegría, con mas prisa por acabar mis investigaciones presentes y emprender una nueva. Espero que cuando los carros troyanos (como dice mi amigo Berne) pasen por nuestros patios traseros, de lo que fueron nuestras casas, yo estaré con la diosa Venus riéndome por haber dejado las penurias de este mundo.

Y para los que amamos la Historia Militar. éste excelente video clip de la Coca-Cola

jueves, 4 de agosto de 2011

COMENZANDO UNA NUEVA EXPERIENCIA


Muchas veces, después del término del conflicto interno salvadoreño, allá por 1992, siempre conversaba con mis compañeros de armas, sobre la esperanza de que algún día alguien escribiera sobre nuestra guerra. Paso el tiempo y la historia objetiva de nuestra guerra se perdió como el rumor de su inicio. Al ir profundizando en nuestro conflicto me di cuenta que toda una nueva generación, no solo salvadoreña, sino centroamericana se encontraba a oscuras y confundida, cuando de hablar sobre nuestros conflictos se trataba.
Nuestros historiadores no logran calar en el objeto de su carrera y prefieren ponerse al servicio de causas, de ideologías, de personas antes que servir a nuestra juventud, antes que arrojar luz sobre la oscuridad que envuelve los hechos que han ensangrentado a toda nuestra región y que a casi 20 años, es preciso develar su verdadera imagen para que nuestros jóvenes saquen las lecciones pertinentes de esos hechos y podamos compartir los frutos de estudios mas objetivos sobre nuestras guerras.
Con este Blog, quiero aportar mi grano de arena y dedicarlo al sano intercambio de opiniones, que sobre nuestras guerras han escrito innumerables autores, unos mas afortunados que otros, al intentar adentrarse por unos caminos escabrosos y no redituables, que solo nos dejan, a aquellos que se atreven a esgrimir la palabra escrita, la satisfacción de contribuir a develar esa historia, tan necesaria en nuestro tiempo.
Por ello, ahora y utilizando esta nueva herramienta, comentaremos aquí, esas obras para que los lectores futuros, los académicos, los investigadores y los críticos (que siempre abundan) podamos intercambiar opiniones sobre estos libros para que poco a poco, la verdad de nuestras conflictos salga a la luz, al menos en su mayor parte.
Le doy la bien venida a todos aquellos que acepten el reto de leer y comentar nuestra bibliografía, propia y extraña sobre esos terribles años que han dejado una profunda huella en las almas de aquellos que las vivimos y una profunda sed de saber en aquellos que apenas empiezan a conocer de ellas.