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lunes, 15 de octubre de 2012

UNA OPORTUNIDAD PERDIDA; 15 DE OCTUBRE DE 1979.

Hoy se cumplen 33 años del ultimo Golpe de Estado del siglo XX en nuestro país y es oportuno que comentemos el ultimo libro que sobre esos acontecimientos han sido publicados para desentrañar los hechos que sacudieron a nuestra nación aquel 15 de octubre de 1979. Anteriormente había leído Golpe al Amanecer, que ya hemos comentado en este espacio y falta por comentar la obra Años de Locura que también habla de esos acontecimientos. La obra que les presento hoy, es la de uno de los principales protagonistas de los eventos que nos condujeron al 15 de octubre de 1979, el Cnel. Adolfo Majano nos presenta en su obra, UNA OPORTUNIDAD PERDIDA sus memorias de aquellos días  salpicadas de agudas valoraciones suyas sobre personajes, eventos y circunstancias que rodearon este golpe de estado y que hacen mas interesante la obra.
Calificados por unos, agente del comunismo internacional y por otros, oficial progresista de las Fuerzas Armadas salvadoreñas  su verdadera convicción ideológica aun esta por escribirse pero el papel que jugo en los eventos de aquellos lejanos días están ahora mas claros. Las 393 paginas de que consta su obra, son un verdadero viaje en el tiempo, haciéndonos recorrer los tortuosos caminos que caracterizan a estas conspiraciones y que se desarrollaron, casi en su totalidad, en los pasillos de los cuarteles militares de la FAES, develando a los principales cabecillas del golpe y el papel que jugaron los civiles que se unieron a los militares en esas oscuras horas de nuestra historia.
De mucha importancia, el libro trata la sórdida pelea entre aquellos oficiales que desconfiaban de sus superiores para remontar una situación de caos social y político y de aquellos ortodoxos que a toda costa querían ahogar en sangre las incipientes guerrillas, todo ello, en las narices de un gobierno militar que no acertaba a dar respuestas concretas a las demandas sociales y políticas de un movimiento social que crecía día a día, en medio de todos ellos, se encontraban aquellos oficiales institucionales que se negaban a tomar partido por uno u otro bando, como mayoría tendrían un peso fundamental al decidirse a apoyar el golpe de estado.
Mucha tinta ha corrido desde entonces, tratando de descifrarse las interioridades del cuerpo de oficiales que integraban las Fuerzas Armadas salvadoreñas en esos días  la obra del Cnel. Majano viene a sumarse a otras dos que nos presentan un cuadro mas objetivo de lo que paso en esos momentos trascendentales de nuestro país y como el Ejercito veía ese fenómeno social que amenazaba con tragarse nuestra institucionalidad. Altamente recomendado es el anexo 1 de la obra, que es un análisis personal del autor sobre la historia política de la Fuerza Armada, es el primer trabajo académico que con rigurosidad ha sido escrito al respecto y me ha llenado de muchas inquietudes al leerlo, esta por demás decir, que debemos seguir investigando a esta institución, la FA, que por muchos años marco los derroteros del país.
Que decir de las paginas que el autor dedica a uno de esos acontecimientos, aun oscuros de nuestra historia, las capturas de civiles y militares en la finca San Luis, en Santa Tecla, un hecho hasta ahora salpicado de la oscuridad y satanizado por los intelectuales de izquierda, aunque no se comparta la opinión del autor, uno no puede mas que valorar los hechos que el pondera y ver como se desarrollaron los acontecimientos después de ese hecho, ahora se develan nombres y personajes de la historia de nuestra guerra, que son rescatados de la oscuridad en que se encontraban.
Una excelente obra que los dejara con mas ganas de seguir leyendo, ojala que el autor nos siga compartiendo sus memorias de aquellos días para beneficio de nuestros jóvenes.

sábado, 6 de octubre de 2012

CENTROAMERICA EN GUERRA

 Hace tiempo le pedí a mi amigo Arturo Montenegro que me consiguiera un ejemplar de este libro, en uno de sus viajes por la región lo encontró en una biblioteca de México. En verdad quería leerlo porque son de los pocos libros escritos sobre nuestra región y que al menos en su resumen  se detallaba como un trabajo muy bien logrado, al leerlo me fui desilucionando poco a poco.
Como muchos, el autor Raul Sohr no logra despojarse de su carga ideológica, ni evitar mostrar simpatías por las insurgencias centroamericanas, que no estaría mal, sino salpicaran todo el documento de la propaganda marxista que domino nuestros conflictos durante mas de 20 años. Sus 289 paginas engloban un estudio sintemático de las fuerzas armadas centroamericanas y de sus oponentes guerrilleros donde la base de la investigación se concentra en los comunicados rebeldes de los mismos. El autor olvida corroborar algunas de sus fuentes y muchas de sus afirmaciones, por lo que al contrastarlas con la realidad históricas, la obra se va volviendo menos confiables.
Algo que si es rescatable, es la sistematizacion del estudio centrado en aquellos componentes de la guerra que aun siguen estando ausentes en nuestros investigadores e historiadores de nuestros conflictos, estos son la moral de combate, el poder de fuego, la capacidad logística, la planificación estratégica, las operaciones tácticas, el apoyo de las masas o el respaldo de la población; es sin duda un derrotero que hay que ahondar mas objetivamente.
Las afirmaciones equivocadas del autor van desde la venta de tanques M-41 a Guatemala por parte de Israel, hasta la venta de caza-bombarderos Super Myster a El Salvador, todo dentro de un desfile de información que aparentemente le daban solidez a la obra, quizás lo mas grave para mi, son algunas de sus afirmaciones que con un poco de interés hubiesen sido mas apegadas a la realidad. Por ejemplo, el autor afirma que el batallón de paracaidistas salvadoreños nunca ejecuto un salto desde aviones al campo de batalla porque no existen oficiales capacitados para tal tipo de operación; al buscar en la historia de esta unidad, nos encontramos con que en diciembre de 1975, el Escuadrón Aerotransportado (única unidad existente en ese tiempo) se lanzo en su totalidad desde aviones Arava y C-47 durante simulacros de guerra, precisamente en un ejercicio de contrainsurgencia, luego en enero de 1981, uno de sus pelotones de paracaidistas saltaría sobre una pequeña pista, en la hacienda La Sabana desde un bimotor Arava, enfrentaría a los rebeldes y lograría capturar al piloto mercenario de nacionalidad costarricense Julio Romero Talavera y para no hacer larga la lista, el asalto aéreo de mas de 300 de sus efectivos desde helicópteros sobre la presa cerrón Grande, sobre las mismas narices de las guerrillas, en lo que es hasta ahora la mas grande operación aerotransportada de una fuerza de paracaidistas en el continente que no es ejecutada por los norteamericanos.
Y como cualquier caja de resonancia, también encontramos la repetida afirmación que el Myr. D'Aubisson, el Tcnel. Ochoa Perez, Monterrosa Barrios, Herson Calito y Miguel Méndez son parte de la promoción de 1964, conocida como la Tandona de la Escuela Militar, afirmación que ni por cerca, ya que ninguno de estos oficiales pertenece a tal tanda; una hojeada a las listas de graduados hubiese bastado para corregir este error.
Lo que es rescatable de esta obra son las listas de bajas del ejercito salvadoreño que si provienen de los registros oficiales y algunos datos puntuales sobre tal o cual fuerza que a un investigador serio podrían ayudarle a desentrañar el como fueron nuestras guerras.