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domingo, 26 de marzo de 2017

LA GUERRILLA RECURRENTE


Una interesante obra que nos permite adentrarnos en la historia de los movimientos insurgentes mexicanos y la forma en que el Estado decidió enfrentarlos. Muy importante es la diferenciación que hace el autor entre los movimientos subversivos de origen rural y los urbanos, tanto como su catalogación de expresiones máximas de los conflictos sociales, una razón que los gobiernos a lo largo de nuestro continente se empeñaron en ignorar, ya es tiempo de obtener las adecuadas lecciones de estas luchas y preparar a nuestros ejércitos para los futuros desafíos del siglo XXI.
La obra esta dividida en 6 capítulos, que son la reunión de varios textos que el autor a publicado previamente pero que están todos referidos a los movimientos rebeldes mexicanos. Las 278 páginas nos dan un recuento de las condiciones en que aparecieron estos movimientos y el tremendo error del Estado al enfrentarlos desde el punto de vista militar solamente, una importante acotación que ya a mediados de los ochenta, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas salvadoreñas se esforzaba por señalar al gobierno del entonces Presidente Duarte.
Es muy alentador leer esta clase de investigaciones pues nos permiten abordar la forma o manera en que los gobiernos latinoamericanos, en éste caso el mexicano, abordan estos movimientos y como establecen las estrategias para combatirlos. Queda claro desde el principio de la obra, que los movimientos subversivos en México nunca tuvieron la capacidad de organizarse como movimientos sociales a nivel nacional, aunque sus rimbombantes nombres así lo manifiesten. Esto es muy importante porque desde un principio se nota que estos movimientos mexicanos nunca alcanzaron el desarrollo de otros movimientos como el del FMLN salvadoreño, pero sobre todo, coloca en otra perspectiva el desarrollo de los grupos armados ilegales en México.
Es decir, en éste país, dichos movimientos fueron más una expresión de lucha social localizada a nivel regional, nunca tuvieron el interés ni la capacidad de volverse grupos con intereses nacionales, sus únicas preocupaciones y objetivos están circunscriptos a sus regiones, por ello, debe buscarse en sus antecedentes conflictivos sociales su inicio y en éstas limitaciones su propio fin.
Es interesante el enunciado del autor sobre que las operaciones de control de población están diseñadas únicamente para crear terror en las comunidades que apoyan a estos grupos más que en la eficacia de tales tácticas para combatir dichos grupos, dice el autor, que ha llegado a esta conclusión después de estudiar muchos otros conflictos internos alrededor del mundo, bueno, es algo en lo que discrepo. Esta afirmación del autor puede sostenerse en el contexto mexicano de casi un nulo desarrollo de la fuerza militar de estos grupos ilegales tanto en los ambientes rurales como urbanos del país, que evidencia la lo contra producente que fueron éste tipo de operaciones para las comunidades pobres mexicanas.
Sin embargo, en los contextos salvadoreños, de España o Irlanda, el desarrollo de los grupos insurgentes y sus capacidades de fuego, sobre todo en el uso de los coches bombas, los explosivos de gran poder o de la artillería improvisada, hicieron muy necesaria y con bastante eficiencia, el uso de estas tácticas de control de población, un ejemplo, fue cuando las fuerzas de seguridad salvadoreñas encontraron una partida de misiles antiaéreos SAM y Redeye en 1991 en un taller en la capital salvadoreña. Así pues, no en todo contexto de operaciones de contrainsurgencia, las tácticas de control de población son organizadas para producir terror meramente en sus pobladores, sino valiosos recursos en una lucha cruenta entre las fuerzas del Estado y los grupos armados ilegales que le desafían.
Sin duda un libro que deja muchas enseñanzas sobre ,os límites de las operaciones militares para ganar un conflicto de esta naturaleza, una lección que nuestros líderes políticos parecen olvidar con mucha rapidez.

lunes, 13 de marzo de 2017

SERVICIOS SECRETOS


No hay duda que es un título provocador el de ésta obra, el que nos evoca el mundo del espionaje y de los espías, sobre todo el del más famoso de Holywood, James Bond pero realmente se aborda la verdad de estos servicios de inteligencia, los autores de éste trabajo, 4 periodistas españoles nos presentan un estudio que abarca casi 100 años de historia de los servicios secretos españoles, desde la Guerra Civil hasta el gobierno de Aznar, con sus yerros y aciertos, una obra que nos sirve de introducción a aquellos que estudiamos asiduamente éste tema en Latinoamérica y cuya cercanía con España nos presenta hechos ya vividos en nuestras sociedades.
No hay duda que en los grandes contextos de las guerras y luchas políticas es que florecen unos servicios de inteligencia, supuestamente secretos pero que la prensa y los medios no cesan de criticar o alabar, según donde soplen los vientos, innumerables libros y artículos se escriben sobre ellos con las limitaciones que el secreto y el profesionalismo imponen; en ese sentido, la presente obra es un gran adelanto en el registro históricos de estos servicios, en éste caso, el español conocido como CESID (Centro Superior de Información de la Defensa).
Todos sabemos que un país desarrollado o no, necesita de sus servicios secretos. unos servicios que han de ser democráticos y bajo estricta supervisión de los poderes del Estado. Latinoamérica que se ha caracterizado por unos servicios secretos al servicio de los gobiernos de turno, es hoy, en pleno siglo XXI una sociedad con los mismos problemas de antaño en cuanto a estos servicios, El Salvador, Guatemala y Venezuela entre otros, son lecciones no aprendidas sobre el control legal y político de los servicios de espionaje.
Inicialmente, los servicios de inteligencia españoles no escaparon a éste fenómeno, fueron, al final de la Guerra Civil poco más que un órgano represivo de las aspiraciones de libertad de los españoles que perdieron la guerra, luego en la Segunda Guerra Mundial para intentar controlar a los numerosos espías aliados y del Eje que populaban en el país. al terminar la conflagración, el control del comunismo y el norte de África se volvieron actividades claves de estos servicios. Me parece que estoy viendo a Centroamérica en los años 60s, como dicen de tal palo tal astilla.
La obra es importante porque esboza los inicios del combate a la ETA desde los servicios de inteligencia, como están divididos estos y el famosos caso del intento del golpe de Estado de 1980 en España por oficiales de la Guardia Civil y la eterna pugna entre unos y otros por llevarse la mejor porción del pastel.
Se hecha de menos el papel de estos servicios en las guerras centroamericanas, pese a que son mencionados como un servicio eficiente en Centroamérica, los autores no abundan en que lo fueron o en que casos,  no hay por ejemplo, algún informe referente a la quema de la embajada española en Guatemala en 1980, o el papel de España en la negociación del fin de la guerra en El Salvador o en la persecución de los etarras en la Nicaragua sandinista.
Los autores (son 4) sin embargo y a pesar de ser periodistas, no logran cuajar la crónica periodística en sus relatos, lo que vuelve algo lenta y a veces escabrosa la lectura, los hechos son presentados para el público español (que no tiene nada de malo) y por lo tanto, los regionalismos utilizados y los hechos descritos obligan al foráneo a  buscar ayuda para entender de qué están hablando los autores o para situarnos en contexto de algunos hechos y sucesos acaecidos en España en ciertas épocas.
Por cierto la obra no tiene ninguna fotografía, gráficos o estadísticas que ayuden a digerir las 536 páginas de la obra. Sin embargo, es un importante obra sobre unos servicios secretos desconocidos para el público en general y que continúan marcando nuestro interés por conocer de éste mundo de los espías.