martes, 20 de noviembre de 2018

EL BATALLÓN MALDITO

Este es un libro que había querido leer desde hace tiempo y por fin lo encontré en la biblioteca de uno de mis amigos. Estas son las memorias del Myr. Rafael Alberto Paniagua Araujo, quien durante la guerra contra Honduras fungió como oficial S-I/IV Personal y Logística del 5to. Batallón de Infantería en el TONO durante los ataques y ocupaciones de Aramecina y Caridad.
La obra escrita sin mayores pretensiones nos adentra desde el principio en la conformación y preparación del 5to. Batallón de reservistas movilizados hasta los violentos combates que dicha unidad libró al atacar las defensas hondureñas en Aramecina y Caridad. Son 43 páginas divididas en dos capítulos llenas de relatos vívidos del autor que mantiene la atención del lector a lo largo de sus páginas.
Los aspectos organizativos nos dan un vistazo a la preparación y el trabajo que los oficiales asignados a una Plana Mayor a nivel Batallón deben cumplir antes de ejecutar la misión de combate. Aspectos particulares del ejército salvadoreño de aquella época y que explican la superioridad técnica y táctica sobre sus homólogos hondureños. son importantes los aspectos logísticos de referidos a la alimentación y el abastecimiento de las municiones, su aseguramiento y transporte cuando se tiene un obstáculo de agua que cruzar.
Aquí revela el autor, lo importante que fue contar los zapadores del DUA y del ejército para construir un puente sumergido provisional que asegurar el paso de los abastecimientos sin el peligro de que fuera destruido por la aviación enemiga. Brillante uso del ingenio para salvadoreño para cumplir con esta misión.
Quizás el relato más importante son los combates urbanos que se libraron en Aramecina en plena noche para desalojar  a las fuerzas hondureñas sin contar con los medios de comunicación adecuados para ello, y el empleo de los morteros para apoyar este tipo de acciones. Todas interesantes lecciones para los militares de hoy día que dependen demasiado de los adelantos tecnológicos de hoy día.
Es de las pocas obras salvadoreñas que relatan las vivencias de una unidad de reservistas movilizados y que contribuye a la poca bibliografía respecto de esta guerra. Qué lástima que ya no se volviera a editar una segunda edición. 


Lo que no me parece, es que el autor haya decidido mantener en secreto algunos aspectos relevantes de los combates nocturnos y otros hechos pretextando el secreto militar, por suerte esta conducta no es de todos los militares, sino, ya me imagino que sería de los estudiosos tratar de entender los combates librados en Stalingrado por alemanes y rusos sin los detalles de sus operaciones.
en fin, definitivamente una obra que no se puede dejar de leer si nos interesa la guerra que en julio de 1969 libraran ambas naciones.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

LA GUARDIA NACIONAL DE EL SALVADOR Y LA REPÚBLICA CAFETALERA, 1912-1932

Un libro que todo historiador e investigador de nuestra historia debe leer. Estudiar uno de los cuerpos de seguridad pública más emblemáticos que ha tenido El Salvador, cuando este ha desaparecido es una ardua tarea, no hay fuentes directas disponibles y el archivo histórico de la Guardia Nacional se encuentra "desaparecido". El autor ha hecho un esfuerzo por arrojar luces a uno de los periodos decisivos en la formación y organización de la Guardia Nacional, sus primeros 20 años de vida, en un momento difícil por el que atravesaba el país, y donde la delincuencia campeaba en las zonas rurales.
En 277 páginas y 7 capítulos, el autor nos adentra en la historia no escrita de la llamada "La Benemérita Guardia Nacional", un nombre que recorrería la campiña salvadoreña castigando a los criminales violentos que asolaban nuestro terruño.
La bibliografía incompleta consultada para este trabajo, es casi lo único que hay disponible para entender la organización y desarrollo de este cuerpo de seguridad pública. Los informes desde adentro nos permiten indagar sobre la real problemática de su organización a nivel de personal, equipaje y sostenimiento económico; y desde la consulta de los medios de prensa de la época, evocar la percepción que la sociedad tenía de este nuevo cuerpo. Así pues, nos da un raro ejemplo de visión integral al escribir sobre temas militares, muy raro o al menos muy escaso cuando los académicos abordan este tipo de problemática.
El uso del dibujo para ilustrar los diferentes tipos de uniformes que uso la Guardia Nacional en esos primeros 20 años de su vida institucional es todo un acierto que muy recientemente se ha incorporado al país por los miembros del Círculo de Escritores Militares en sus obras referidas a la historia militar del país. El uso de mapas ubica al lego o extranjero en estos menesteres y da una comprensión de la lectura situando los hechos militares en un contexto entendible.


El capítulo que más he disfrutado es el referido a la intervención de la Guardia Nacional en la lucha contra el levantamiento campesino de 1932. Muchos mitos se desmoronan en este estudio, dos de los cuales comparto plenamente. Uno es el relativo al número de bajas que la propaganda marxista ha propagado desde esos días y que muchos académicos siguen repitiendo profusamente hoy día, me refiero a las 30,000 muertes, La obra esclarece muy bien, con fuentes documentales y se aproxima a un total de víctimas más acorde con la realidad, ubicando la cantidad de muertos entre los 4,000 a los 8,000 muertos.
El otro mito es que los comunistas criollos lideraran el alzamiento campesino, aunque queda claramente expuesto que lo patrocinaron y estaban trabajando en su organización cuando éste explotó. Sin embargo, los acontecimientos les sobrepasan y no pudieron liderarlo, sólo alcanzaron a sumarse a el. En este punto es muy interesante para nuestra historia, los datos aportados por el autor sobre el trabajo de infiltración que los comunistas ya tenían dentro de la FAES, lo que se volvería a repetir casi 50 años después, cuando elementos del ejército nacional pasarán a trabajar para los comunistas en nuestra amarga guerra de 20 años.
Hasta ahora, nadie de los autores que han escrito sobre el 32, había reparado en este hecho, documentando cómo el autor en la presente obra. Lo único que puedo criticarle al autor, es mencionar el sistema de organización de la Guardia Nacional sin explicarlo más detalladamente cuando habla de la formación de los Tercios y las Líneas. Esta organización, que viene de la influencia española, una misión española organizó a la Guardia Nacional desde sus inicios, no es explicada por el autor y nos deja la duda del porqué de esta organización y en qué momento la abandona la Guardia Nacional.
Amigos, claramente hay que leer este libro y esperar que los académicos por fin dediquen algo de su tiempo al estudio de la institución militar del país, que desde hace mucho rato, hacía falta.

miércoles, 31 de octubre de 2018

COLINA 110. INSURRECCIÓN LOS LAURELES Y MASACRE GN

Son 104 páginas de uno de los combates menos publicitados de la insurrección en Managua, aquel junio y julio de 1979, cuando jóvenes rebeldes desafiaron a las tropas regulares de la Guardia Nacional de Somoza. Este libro tenía todo para ser un verdadero testimonio sobre esa lucha en las calles de la capital nicaragüense en los últimos días agónicos de la dictadura de los Somoza, digo tenía porque lastimosamente esta llena de muchos errores y exageraciones. La obra se publicó en 2009 y ya para ese tiempo, mucha tinta ha corrido sobre la revolución sandinista para venir a afirmar que en las luchas finales del régimen, tropas del CONDECA (Concejo Centroamericano de Defensa) combatieron al lado de la GN en contra de los rebeldes.
Lo otro es que, la cantaleta de la izquierda de que todos los combates donde los insurgentes perdieron, fueron masacres de la GN y donde tuvieron éxito, fueron brillantes maniobras militares de jóvenes sin entrenamiento y casi sin armas. Repetida una y otra vez a lo largo de todas las fronteras de nuestro continente, quienes la siguen propagando creen que por ello se convertirá, a lo largo del tiempo en una verdad inobjetable. Mal hacen a la memoria de los combatientes aquellos que con sus exageraciones pretenden rendir tributo a los caídos, de uno u otro lado.


La lectura sin embrago me ha atraído por otras razones. Son los primeros destellos registrados de los combates urbanos librados en aquella guerra que nos ayudan a entender el papel de unidades como los BECAT (Brigada Especial Contra Actos Terroristas) de la que muy poco se sabe hasta ahora, o de las escuadras caza-perros que tenían por misión asesinar a los agentes de la GN. La táctica usada por los combatientes de la EEBI (Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería) en la lucha urbana y su coordinación con el apoyo aéreo. Sin duda interesantes lecciones para nuestros centros de estudios militares y para los historiadores militares.
Aunque es un relato corto, esta lleno de mucha información interesante, eso sí, hay que sacarle todo el lenguaje propagandístico para obtener sus enseñanzas. La tarea de rescatar esos testimonios es una que debió haberse hecho en El Salvador y Guatemala, agregando a los veteranos de los ejércitos pues si no, se vuelve una historia parcial que solo sigue abonando a la desinformación y las exageraciones de aquellos interesados en la política. Y son, quizás, los Alcaldes los que están en la mejor situación de rescatar esos testimonios, pues en sus territorios viven estos veteranos.
otro dato importante del libro es que nos explica la organización militar de los insurrectos y el esquema general del levantamiento en la capital que planificó el FSLN y u fracaso, aunque quieran llamarlo de otra forma, o como dijo alguien hace muchos años, al pan, pan; y al vino, vino. De fácil lectura, altamente recomendable para nuestros estudiosos e investigadores.

domingo, 28 de octubre de 2018

EL SALVADOR, UN PUEBLO QUE SE REBELA. CONFLICTO BÉLICO JULIO 1969, TOMO I

Otro clásico escrito sobre la guerra librada con Honduras y que se publicó en 1973. Es una obra compuesta por dos tomos, ahora haré los comentarios al Primero de ellos. Con 654 páginas, el libro es algo extenso y más que una investigación para aclarar algunos hechos sucedidos en aquella época en la que el autor vierta su opinión, el mismo es más bien, una recopilación de artículos aparecidos en la prensa antes, durante y después de la guerra, por lo que es un vistazo a cómo veía la prensa y sus columnistas el desenvolvimiento de los hechos que nos llevaron a esa guerra.
Interesante porque nos ubica en los sentimientos del momento y nos permite interiorizarnos de ellos, algo fundamental, a mi entender, para comprender el amargo conflicto que enfrentó a salvadoreños contra hondureños y que hasta el día de hoy nos sigue persiguiendo. Para nadie es un secreto la animosidad con que son recibidos los salvadoreños en aquel país y lo difícil que se vuelve intentar acceder a sus fuentes cuando de investigar dicho conflicto se trata.
El autor nos lleva en un recorrido histórico que va matizando con algunas ideas propias, y otras que resultaron de muchas conversaciones como él mismo lo expresa. Interesante es el par de artículos dedicados a "Los bellos durmientes" como la prensa bautizó a aquellos dos oficiales que junto a 42 elementos de tropa fueron apresados por los hondureños en Nueva Ocotepeque después que estos cruzaron la frontera, según lo afirmaron ellos mismos, después de haberse dormido.
Los columnistas de ambas notas de prensa exigían el juicio y castigo de ambos oficiales por haber permitido su captura y encierro por más de un año. Esto prueba que en 1967, aún no existía en el lado salvadoreño animosidad alguna contra Honduras y se culpaba de la situación con aquel país a los referidos oficiales. Hasta el día de hoy, aún no se conoce con certidumbre la razón o causa de ese hecho, ni siquiera el anterior Ministro de Defensa, Gral. Fidel Torres, fallecido hace algunos años atrás, juzgó necesario aclararnos tal situación en sus memorias publicadas.


Solo podemos, por el momento especular sobre dichas razones. Curioso es que en julio de 1969, uno de esos oficiales capturados, el entonces Stte. Inocente Montano, regresaría a Nuevo Ocotepeque cuando las tropas salvadoreñas conquistaron esa ciudad después de duros combates y que 50 años después, se encuentre encarcelado en España a la espera de que se le juzgue por el asesinato de los sacerdotes jesuitas en noviembre de 1989.
El capítulo dedicado a las expulsiones violentas de la minoría salvadoreña en Honduras nos confronta con un cuadro sombrío y no deja lugar a dudas de la crueldad a la que puede llegar el ser humano contra su misma especie. Claro que las notas de periódicos deben ser leídas con extremo cuidado por aquello de las pasiones y el mal entendido nacionalismo; son sin embargo, una buena fuente de consulta para aquellos que quieran indagar más sobre el asunto, pues se mencionan datos y documentos oficiales que en algún lado de nuestra torpe burocracia deben guardar el sueño de los justos.
Otro capitulo interesante es el dedicado a la situación política y social de Honduras, un aspecto clave para entender el porqué de las políticas publicas de aquel país que terminaron por impulsar y refrendar la explosión de violencia de organizaciones cuasi-paramilitares y políticas y laborales que siguieron contra la minoría salvadoreña afincada en aquel país. Persecución violenta que ahora, gracias a otra obra, ya comentada, esta bien documentada y que por 49 años, las autoridades de aquel país han negado fervientemente.
Para finalizar, les recomiendo el capítulo que analiza los años del gobierno del Cnel. Julio Rivera pues poco se sabe de estos gobernantes, ya que ni siquiera sus biografías han sido escritas. Es importante este momento de la historia salvadoreña, pues en su gobierno se llevó acabo la más grande reforma militar con el apoyo de los Estados Unidos de América hasta ese momento, momento histórico que esta aún por escribirse. Lastimosamente dicha obra ya no se encuentra en circulación pero aún puede encontrarse ejemplares de ella en las ventas de libros usados que populan el centro histórico de la capital salvadoreña.

lunes, 22 de octubre de 2018

LA GUERRA DE LOS DESPOSEÍDOS, HONDURAS Y EL SALVADOR 1969

Otro libro que deseaba leer desde hace mucho tiempo, se ha escrito mucho sobre la guerra que El Salvador y Honduras libraron en julio de 1969 pero en la mayoría de los casos, las operaciones militares han sido dejadas de lado para abordar estos hechos desde diferentes ópticas, como la económica, diplomática o social. El autor de la presente obra no escapa a  esta línea muy a pesar mio. En sus 182 páginas, divididos en 9 capítulos, Anderson comienza por plasmar una excelente investigación sobre los diversos hechos, que a su juicio constituyen las causas de esta guerra, yo no puedo más que concordar con él.
La guerra tiene múltiples factores que explican sus causas y la de julio de 1969 no escapa a este axioma. Los capítulos dedicados a examinar a cada país antes del conflicto nos presentan unas realidades poco entendidas y pese a que la obra se publicó en 1980, no deja de tener vigencia en muchos de sus señalamientos. Quizás uno de los más importantes es la construcción de la gobernabilidad en ambos países y el uso de factores externos para ocultar deficiencias y luchas intestinas en cada país.
Emerge así, un retrato de los gobiernos de ambos países y sus diferencias, sus apuestas de desarrollo y las circunstancias que las impidieron. Hay una descripción aquí, de las elites gobernantes y su concepción del mundo, de sus privilegios y destinos que en modo alguno son los mismos para los estratos más humildes de cada país. Otro factor que analiza el autor es la cuestión de la inmigración, que a la postre jugó un papel importante en el desarrollo de la crisis que llevaría a la guerra a ambos países.
Un aspecto importante de la obra es que recoge los orígenes de ese grupo que cobró inmisericorde fama y que ha pasado a la historia como "La mancha brava". Un grupo de activistas y simpatizantes del gobierno que aterraban, golpeaban y atacaban a sus oponentes. Uno de los organismos olvidados por la mayoría de nuestros historiadores y que jugaría un papel importante a la hora de materializar las expulsiones violentas de la minoría salvadoreña en Honduras.


Lo único que extraño en estos análisis es el de debió dedicarse al elemento militar de cada país. He aquí el meollo del asunto. Para entender esta guerra es preciso analizar el desigual desarrollo de ambas fuerzas armadas, su entrenamiento, equipamiento, doctrina y liderazgo; sin ello, no es entendible ni la planificación, ni el desarrollo de los hechos puramente militares.
y ya no se dicha cuando el autor pasa a describir las operaciones militares. Hay un total desconocimiento de la ciencia y el arte militar que ha dado paso a descripciones demasiado simplistas o que recitan estribillos que no resisten el menor análisis serio. Afirmar que la construcción de las dos puntas de lanza de la invasión salvadoreña son la mejor evidencia de que El Salvador perseguía objetivos de conquista o más allá de una acción punitiva, es llevar demasiado lejos la especulación.
Es aquí donde hace falta mayor investigación, es en el factor militar que descansa el hecho principal de una guerra y es, a lo largo de nuestra historia, el más olvidado.
Poco entendido y soslayado a veces, el estudio de los aparatos militares que se enfrentaron aquel julio de 1969, lo que en verdad hace falta. Lastima que el autor no prodigo la importancia de este factor como si lo hizo a los otros y que describe muy bien en su obra. Hasta los mapas de las operaciones militares que agrega están plagados de errores y equivocaciones. Pero como muchas obras que tratan este tema, es imprescindible su lectura y análisis.

miércoles, 17 de octubre de 2018

F4U CORSAIR


Un libro que deseaba leer desde hace mucho tiempo y que un gran amigo me ha prestado. Mi interés era por el capítulo que dedican en la obra, a los Corsarios salvadoreños y hondureños de la guerra de las 100 Horas, escasa literatura por cierto sobre el tema. Los autores de esta obra nos llevan al principio del diseño de una de las aeronaves más famosas de la SGM, el Corsario con sus características alas en forma de gaviota. Sus 144 páginas divididas en 14 capítulos están repletas de excelentes fotografías del avión en sus diversas versiones y modelos, así como su impresionante hoja de guerra. un avión que sirvió en la SGM como en la guerra de Corea y que también viera acción en los cielos centroamericanos en julio de 1969.
La obra es de suma importancia para los historiadores centroamericanos que estudian la guerra que libro El Salvador contra Honduras en 1969 pues ofrece una detallada descripción de las naves que sirvieron en ambas fuerzas aéreas, la FAS y la FAH. Aquí se pueden encontrar los detalles y descripciones técnicas mas completas sobre estas naves que nuestros escritores debieran de leer antes de asegurar o escribir sobre la guerra aérea de julio de 1969.
Sin duda, el desempeño del Corsario durante los duelos aéreos librados en el Pacífico contra los pilotos japoneses es uno de los capítulos centrales de la obra y uno de los más interesantes. El Corsario no fue solo un caza sino que se construyeron versiones como caza-bombardero, caza nocturno y de reconocimiento volviéndolo una aeronave muy polivalente. Otro capítulo interesante es el dedicado a la guerra de Corea donde el aparato culmino su servicio con el ejército de los Estados Unidos.
Y como no podía faltar, hay un capítulo dedicado al trabajo de los Corsarios en el cine, en una de cuyas series, "Los Tigres Voladores" se pudo apreciar algunos ejemplares hondureños retornados a su ambiente de la SGM y el material fotográfico agregado es impresionante. A lo largo de toda la obra, el material fotográfico es de primera y la reseña de las mismas denotan cuido, excelente selección y mucha investigación.
El capítulo dedicado a salvadoreños y hondureños es otra cosa. No sé porqué pero casi todos los historiadores anglosajones que hablan de la guerra aérea de julio de 1969 denotan su falta de investigación profunda sobre el tema, contrastando con otras épocas u circunstancias mejor tratadas en sus obras y la presente no escapa a ello. Tampoco son cosas catastróficas, en general son errores en cuanto al desempeño y tipo de misiones cumplidas en esa guerra, nada que no pueda subsanarse con otras fuentes.


El libro incluye al final varios apéndices importantes sobre la cantidad de naves entregadas a otros gobiernos como El Salvadoreño y hondureño, agregandose además, los números de identificación de cada nave, un excelente aporte a los entusiastas de la aviación, claro que dichos números aun son discutidos por los expertos pues hay errores, incongruencias y equivocaciones pero definitivamente, son un punto de partida para cualquier investigador o historiador.
Es una obra que debe ser parte de la biblioteca de aquellos que investigamos y escribimos sobre estos temas y lo mejor es que aún puede encontrarse en el mercado a diferencia de otras obras. Un libro que no se arrepentirán de comprar y leer.

domingo, 30 de septiembre de 2018

HISTORIA DE LA GUERRA

Una obra que nos atrapa desde el principio y que deben leer todos aquellos que quieran ser historiadores militares. En efecto, después de 24 años investigando el conflicto interno salvadoreño y otros, reconozco que el libro de John Keegan debió ser el primero que debí leer antes de sumergirme en la historia militar. No hay duda que las 499 páginas de la obra forman una coherente y llana explicación del origen de la guerra, su desarrollo y sus secuelas.
Desde los inicios de las primitivas formas de enfrentamientos que desarrollaron los primeros humanos hasta las depuradas tácticas y estrategias desarrollados por el hombre en la actualidad, el autor nos lleva por un trepidante y sangrienta historia del humano en una de sus actividades más brutales y hasta recién estudiada formas de lucha que en sí misma es parte de nuestra humanidad, aunque algunos historiadores y antropólogos no lo acepten.
Keegan nos lleva por la lucha ritual de los primeros pueblos humanos, pasando por las elaboradas formas de lucha de la Falange, arribando al descubrimiento del carro de combate antiguo, la cuadriga, nos acerca a las hordas a caballo que desde las estepas y desiertos del Asia invadieron casi todo el mundo conocido, la formación de los ejércitos profesionales como el romano, etc., etc. y un largo etc.
Era uno de los primeros libros que adquirí al dedicarme en serio a la investigación de nuestra historia militar pero nunca, no sé por qué, lo había leído, siempre aguardando un mejor momento.


Ahora, en la búsqueda de entender la guerra y sus consecuencias, lo he re-descubierto y vaya que ha sido toda una sorpresa. Sus cinco capítulos nos llevan por los primeras formas de estado y su deseo por controlar la violencia, hoy patrimonio de los estados pero continuamente desafiados por grupos ilegales. Nos adentra en las primeras formas del servicio militar, ya como guerreros, ya como mercenarios o soldados profesionales al servicio del Estado.
Es un viaje por la historia de la guerra, y no cabe duda, que de la humanidad también, el empleo de las armas, ya sean estas ofensivas o defensivas, las formas de lucha, la constitución del estamento militar en las sociedades del mundo, su masificación y luego su profesionalización, el aparecimiento del arma nuclear y los cambios que suscito en las formas de lucha, hasta llegar a la guerra del Golfo, en 1991.
Entender la historia de la guerra, nos aproxima al entendimiento de porqué nuestras sociedades recurren a ella constantemente, algunos creen que es nuestra forma natural de mantener una especie de control en nuestra tendencia a una constante superpoblación, otros que es parte de nuestra naturaleza violenta que nos ha acompañado desde siempre, pero hay que leerla para sacar nuestras propias conclusiones, ese es el reto del autor, darnos las herramientas y obtener nuestra propias opiniones sobre uno de los acontecimientos que nos acompañan desde el inicio de la humanidad.
Lástima que el libro no llegara más lejos en su estudio, me hubiese gustado leer las opiniones de Keegan sobre las nuevas formas de lucha irregulares en ambientes urbanos. El libro es un testamento del autor para todos aquellos que acepten el reto de leerlo y aprender de una de las mentes más brillantes de fines del siglo XX. No hay duda que todo interesado en el arte militar y su historia debe leerlo.

lunes, 24 de septiembre de 2018

PARACAIDISTAS EN ACCIÓN

Otro clásico de la editorial San Martín que trata otro tema importante de la Segunda Guerra Mundial. El uso de las tropas paracaidistas es abordado por el autor desde una perspectiva de sus logros tácticos y estratégicos, tipo de empleo, fuerza entrenada, equipos y adiestramiento, centrados en las unidades estadounidenses, británicas y alemanas, quizás ahí radica su debilidad pues no menciona las unidades italianas o las japonesas, por lo que su estudio queda incompleto.
En 7 capítulos y 160 páginas, el autor nos lleva por el principio de la idea de las tropas aerotransportadas, su inicial organización y el empleo que de sus unidades se dieron durante al mayor conflicto humano hasta ahora registrado. Mientras leía el libro, vinieron a mi mente las escenas de la película "Un puente demasiado lejos", que a principios de los años ochentas se estrenara en las salas de cine de nuestro país, como olvidar a las valientes tropas británicas de la 6ta. División Aerotransportada mientras combatían en la ciudad de Arnhem contra las granaderos Panzer de la SS alemanas.
El día del desembarco aéreo de tropas paracaidistas más grande la historia estaba por comenzar, desde bases en toda el sur de Inglaterra alzaron el vuelo 1,545 bimotores C-47 y 479 planeadores con hombres, vehículos, armas y equipo a su cita con el destino en los cielos de Holanda. Esta fue una de esas batallas luchadas encarnizadamente y que dejo muchas enseñanzas prácticas a las noveles tropas Aerotransportadas. Esta y otras hazañas de estas fuerzas como la conquista de Creta por los paracaidistas alemanes, única operación considerada estratégica realizada por este tipo de unidades en la SGM, han sido recogidas en la creación de unidades de paracaidistas en Centroamérica, y El Salvador tendría la dicha de organizar la unidad de paracaidistas que en la región han sido de las únicas tres que han realizado saltos de combate clásicos en una guerra.


Quién no recuerda el salto de la Sección Aerotransportada en la pista aérea de La Hacienda La Sabana, Departamento de La Paz en enero de 1981, o el salto en los alrededores de la ciudad de Corinto, de una de sus compañías en febrero de 1982 y ya no se diga el encarnizado combate que libro el batallón de Paracaidistas en noviembre de 1989, durante la fracasada ofensiva Hasta El Tope de las guerrillas marxistas lanzadas en contra de la ciudad capital.
Pues bien, el génesis de todas esas batallas lo encontramos magistralmente expuesto en esta obra. La concepción de la idea, la adaptación de los equipos, sobre todo de los aparatos aéreos que tendrían el cometido de arrojarlos tras las líneas enemigas; las nuevas armas y la nueva concepción operativa de su empleo. Dos de las armas descritas en este libro conseguirían nuevos laureles en las guerras libradas por El Salvador a finales del siglo XX.
Durante la guerra librada contra Honduras en 1969, nuestros paracaidistas y unidades de infantería estaban equipados con los FSR de 57mm y las legendarias Bazookas de 3.5", armas que se mostraron eficaces a la hora de batir las defensas enemigas en los diferentes Teatros de Operaciones, luego en los años ochentas, el mítico avión C-47 volvería a surcar los cielos salvadoreños en su función de cañonero, disparando sus ametralladoras calibre 12.7mm contra los grupos rebeldes marxistas del entonces FMLN.
El autor enfatiza el carácter táctico del empleo de los paracaidistas. El objetivo de casi todos los ataques aerotransportados fue de carácter táctico, y estuvo dirigido sobre todo a la ocupación, conservación o el aprovechamiento, del modo que fuere, de unos objetivos tácticos con el fin de colaborar al avance de las fueras terrestres o navales.
Amigos, si quieren conocer los antecedentes de la creación de las tropas paracaidistas, deben leer este libro, escrito en lenguaje sencillo, es entendible para legos en la materia como para especialistas o entusiastas de este tipo de unidades.

viernes, 14 de septiembre de 2018

FUERZAS ARMADAS DE HONDURAS 1885-1950

Cuando comencé a leer esta obra tenía mis dudas pero a medida que leía, fui descubriendo una valiosa documentación sobre el desarrollo de las Fuerzas Armadas hondureñas, la obra es un raro ejemplo que nos lleva por la historia documental del ejército de aquel país que nos trae a estudiar detenidamente este desarrollo y el porqué de algunas trascendentales decisiones que tienen a Honduras como un país con un ejército que todavía decide el rumbo político de la nación pero que a la ves es un testimonio del sub-desarrollo cultural y organizativo de su ejército.
Las 492 páginas, divididas en seis capítulos son, hasta ahora, el más importante retrato de uno de los ejércitos centroamericanos menos conocido. El autor no introduce valoraciones propios sobre el desarrollo de este ejército sino que simplemente aporta la documentación por periodos históricos de su desarrollo, de los hombres que tomaron las decisiones de importancia en su creación, organización, equipamiento y desarrollo.
Algo de suma importancia es comprender el atraso cultural de unas fuerzas armadas que a lo largo de casi todo el siglo XX estuvo salpicado de luchas intestinas entre caudillos que han polarizado el poder político de aquella nación pero que han determinado el inmenso poder político de la institución castrense. Tarde en su desarrollo y con la humillante derrota frente a sus colegas salvadoreños durante la breve y amarga guerra librados entre ambos países en julio de 1969, el presente documento nos lleva a entender el porque de esa derrota, porque de la preeminencia de la Fuerza Aérea sobre sus colegas del ejército y la constante de su presencia como arbitro del poder político.
Toda la obra es un cúmulo de documentos que nos ayudan a entender el desarrollo de su ejército, los esfuerzos por modernizarlo y también aquellos esfuerzos fallidos por sujetarlo a la autoridad política. Es la primer obra de este tipo en Centroamérica y ojalá que se desarrollen más sobre desarrollo posterior a 1950, fecha en la que caduca la documentación del libro, esperemos que alguien retome este importante trabajo y nos ilumine sobre este pasado algo oscuro de los militares hondureños.


El periodo más importante para mí, fue que corresponde a la Segunda Guerra Mundial, fue bajo la influencia norteamericana llegada en esta época, que las Fuerzas Armadas del país empezaron a actualizarse y crear algo semejante a un ejército moderno. la llegada de las misiones militares de EUA, la compra de material bélico y la organización de nuevas unidades, fue la base de la reforma militar, que interrumpida por la guerra de 1969, se completaría en los años setentas.
Una obra imperdible para los estudiosos de los ejércitos Centroamericanos y que no debe faltar en nuestra biblioteca.