domingo, 17 de septiembre de 2023

RIP AL HÉROE DE CABAÑAS

 

RIP AL HÉROE DE CABAÑAS

 

Por Herard von Santos

Mejicanos, Septiembre de 2023

 


Un trueno desgarró el cielo cuando aquella fría mañana despuntaba un nuevo día, ese 6 de enero de 2023. Un corazón, sin embargo, luchaba por seguir latiendo. Para quienes le conocimos y les estimábamos, la muerte del Cnel. Sigifredo Ochoa Pérez nos sorprendió y dejó estupefactos. Pese a su avanzada edad, aún tenía los brillos que siempre le caracterizaron. Fue un soldado que siempre predico con el ejemplo y aceptó el riesgo de la muerte en toda batalla en las que participó. Y es que éste valiente soldado combatió en dos guerras.

Era un joven Teniente cuando aquel julio de 1969, como comandante de Escuadrón, en el Grupo Mixto de Caballería, fue llamado al Estado Mayor. Ahí, junto al comandante del otro Escuadrón de Caballería, recibieron la orden de reconocer las posiciones hondureñas a lo largo de la frontera norte. El Teniente Ochoa Pérez reconocería el sector norte entre el Departamento de La Unión y el de Cabañas.

Su misión era establecer posibles áreas de vadeo para cruzar la frontera por las unidades de Infantería que encabezarían el asalto a las posiciones hondureñas, y los sectores de empleo para las unidades de caballería (a caballo) que apoyarían estos asaltos. Especialmente debían identificar las áreas que permitiesen el empleo de los tanques ligeros Stuart M3 y otros vehículos blindados que serían utilizados en éste asalto inicial.

Cuando el 14 de julio de ese año, el día estaba por dar paso al atardecer, las aeronaves de la Fuerza Aérea salvadoreña dejaron caer su mortífera carga sobre las posiciones de las tropas hondureñas cercanas a la frontera. A las 5 am del día 15, las tropas de caballería, junto a una unidad de policías de Hacienda atacaron el lado hondureño del puente internacional del Amatillo.

Las tropas del Teniente Ochoa se lanzaron al asalto apoyados por el fuego de los morteros y los cañones de 37mm de sus tanques Stuart. Gracias al ataque sorpresivo y el fuego de apoyo, el referido oficial y sus tropas lograron barrer con la resistencia catracha y conquistar el estratégico puente. Cuando la guerra terminó, el Teniente Ochoa Pérez continuo con su carrera militar sin saber que el destino lo volvería a requerir.

Luego de la fracasada Ofensiva Final que las guerrillas marxistas lanzaron para tomar el poder en el país, aquel 10 de enero de 1981, el entonces Tcnel. Ochoa Pérez se encontraba fuera del país. Al regresar le fue entregado el mando de uno de los departamentos más golpeados por las guerrillas del FMLN. Su misión era la de limpiar el Departamento de Cabañas.

El Destacamento Militar N° 2, la unidad a cargo de su defensa apenas alineaba dos compañías de infantería (160 hombres cada una) y otra en proceso de formación. Con estas reducidas fuerzas, que logró aumentar hasta las 5 compañías de infantería, logró, en poco tiempo, poner en jaque a las guerrillas en su Departamento. Con una visión estratégica, desarrolló y apoyo el establecimiento de unas Defensas Civiles que le arrebataron la iniciativa a las guerrillas.

Llegó de esta manera a destacar como líder militar en el campo de batalla y lo más importante y que muchos olvidan, se ganó el cariño de la población de Cabañas, especialmente la de Sensuntepeque, su cabecera. Fue tanto el apoyo que el pueblo le profesaba, que en un acto espontaneo, le aclamaron como Héroe de Cabañas. Acto que el Coronel Ochoa siempre llevaría en su corazón.

Durante muchas horas, en la sala de su casa compartimos esos recuerdos, con la visión de dejar un legado a nuestros jóvenes y ahondar en el éxito de su campaña por liberar Cabañas de las guerrillas. Siempre le recordaré como un superior reflexivo, buen compañero de armas, que me dispensó esas horas de entrevistas, que hoy atesoro en mis recuerdos. No he olvidado mi compromiso con su memoria, éste viejo soldado cumplirá con ella.



Ha sido uno de los pocos, sino el único embajador salvadoreño en Honduras, al que los propios catrachos respetaban y al cual, como profesionales de las armas, acudían en busca de concejos. La izquierda y grupos afines, han querido enlodar su nombre, acusándole de crímenes de guerra que no pudieron probar. Ahora, el país ha perdido a uno de sus insignes soldados, qué vació deja en nuestros corazones su partida.

Como soldados seguiremos su ejemplo y con el devenir de los tiempos, sé que nos volveremos a encontrar, entonces podré contarle que publiqué sus memorias, hasta entonces un fuerte abrazo y un hasta pronto, la patria le agradece su sacrificio.

lunes, 11 de septiembre de 2023

EL SALVADOR: CRISIS, COUP AND UPRISING 1970-1983

 

Éste libro, junto con el Tomo 2, son los más nuevois escritos sobre nuestro conflicto interno, parate de la aclamada serie Latin American War, de la editorial Helion & Company Limited, una serie excelente y dedicada a nuestros conflictos en el continente. La obra se divide en 6 capítulos y tiene 90 páginas en un formato de lujo, ya que utiliza papel fotográfico en su impresión, lo que da una excelente calidad a las fotografías empleadas.

Como hemos visto a lo largo de los años, desde que nuestro conflicto comenzó, la bibliografía producida es amplia y muy valiosa, pero a lo largo de los años seguimos repitiendo muchos errores históricos que ya han sido dilucidados, y esta obra, pese a su excelente nivel gráfico, no deja de repetir dichos errores. por ejemplo, el autor afirma que en 1980, la Junta Revolucionaria de Gobierno (JRG) salvadoreña optó por una salida militar al conflicto y abandonar las reformas que trataban de nivelar la gran desigualdad que imperaba en el país. Lo cierto es quela JRG nunca abandonó dichas reformas (la reforma agraria, la nacionalización de la banca, el proceso democratico, entre otras), por el contrario estas reformas continuaron a lo largo de todo el conflicto y aunque aun faltan valoraciones objetivas sobre el grado de eficacia de dichas reformas, no se abandonaron.

Muchos autores retratan los choques entre los manifestantes de los grupos de masa de la extrema izquierda (acompañados de ecuadras de autodefensas armadas) y los cuerpos de seguridad pública como masacres atribuidas a los últimos. En verdad, en pocos casos esta clara la culpabilidad, pero en la mayoría es difícil determinar quién disparó primero. Aun faltan muchas investigaciones serias sobre el tema.

Lo que a mi más me gusto de esta obra son los dibujos de los vehículos blindados que empleo la FAES y que son extremadamente detallados, salvo por una cosa, han sido representados llevando armas que aquí no las utilizaron. a los APC UR-416 los muestran llevando ametralladoras FN FAG (belgas) y Browning 0.30 (USA), cuando en realidad todos estos vehículos fueron armados con la Browning 0.50.


Otra de las equivocaciones son los dibujos de los uniformes de las tropas de infantería. El dibujante ha representado a las tropas del batallón de cazadores de la 3ra. Brigada con un uniforme estilo Ranger (Modelo 1967) del US Army, cuando en realidad el uniforme que utilizaba esta unidad (hasta 1984-85 se empezó a utilizar esta variante estadounidense hecha localmente) era el clásico verde olivo liso, sin bolsas externas en la camisa o el pantalón.

En cuanto a la representación del uniforme del soladado Atlacatl, el patrón de las rayas de camuflaje y diseño del uniforme no se corresponde con el modelo surcoreano original, que aquí se bautizo con el nombre de Kaibil, pues era ampliamente utilizado por la infantería del ejército de Guatemala. También se repite el clásico error de afirmar que los 5 batallones BIRI entrenados por los estadounidenses, lo fueron en los fuertes de Bening y Bragg, Carolina del Norte, EUA y en Panamá. La verdad es que sólo el BIRI Bellosos fue entrenado en Fort Bragg.

Por último, el autor recoje una teoría expuesta por un escritor de revistas militares que afirma que en 1977, El Salvador compró a Francia una partida de Tanques ligeros AMX-13 (10), vehículos blindados AML-60 y Panhard M3 VVT, pero que dichas compras nunca ocurrieron aunque se pagó por éste equipo. Entrevisté al antiguo comandante del Regimiento de Caballería salvadoreño y éste descalificó tal versión, siendo él el oficial encomendado para la compra de los AML-90, lo considero una fuente más adecuada.

A parte de estos errores, el libro es una joya a la visión, fotgrafías excelentes, dibujos bien trabajados, los de la aviación serán un deleite para los aeromodelistas, asi que lo recomiendo ampliamente. Debe estar en nuestras bibliotecas.

P.D. Agradezco al autor las palabras de elogia a mi trabajo sobre nuestro conflicto y que él ha utilizado ampliamente. Saludos.

https://www.amazon.com/-/es/dp/1804510300/?coliid=I3CDXT41GUL700&colid=6RKVGMEUCWQB&psc=1&ref_=list_c_wl_gv_ov_lig_pi_dp


viernes, 30 de junio de 2023

ESCUADRONES DE LA MUERTE O FUERZAS DE AUTO-DEFENSAS?

 

Éste


es un atrayente libro sobre uno de los temas más estudiados en el siglo XXI, lo que el autor ha llamado Paramilitares y que por desgracia, ha confundido con aquellos grupos de asesinatos, conocidos en nuestra literatura como los Escuadrones de la Muerte, o con las fuerzas de Auto-defensas (Defensas civiles), grupos que, a pesar de sus similitudes son muy diferentes.

En 272 páginas divididas en seis capítulos, uno de los cuales esta dedicado a la experiencia salvadoreña, el autor hace un estudio sobre estos grupos en México, Colombia y El Salvador. Dicho estudio trata de establecer que el aparecimiento de dichas fuerzas en los tres paises responden a curcunstancias similares por lom que para él, existe un patrón a seguir, su accionar y organización.

La violencia en los conflictos internos de un país, reconoce como actores del uso de esta violencia, primeramente al Estado (violencoa legítima podría decirse) y el uso de la violencia para alterar o derrocar al Estado (realizada por los grupos subversivos o insurgentes) y una tercera categoría, que segun el autor corresponde a aquellos agentes no estatales y por lo tanto no reconocidos para ejercer dicha violencia, aunque tienen conecciones con miembros del Estado.

En esta tercera categoría, el autor ubica a los Paramilitares (que también confunde con las Auto-defensas y los llamados Escuadrones de la Muerte). Los grupos paramilitares, establece el autor son organizaciones políticas armadas; entidades extra-militares, extra-estatales y no institucionales, que operan con asistencia de aliados importantes (incluidas facciones dentro del mismo Estado).


El objetivo de estos grupos es eliminar a aquellos que son percibidos como una amenaza a la base socieconómica de la jerarquía política, defienden los intereses de un sector privilegiado dominante, no operan dentro de las estructuras del propio Estado, pero son usados por el mismo Estado para ejecutar una guerra sucia y así escapar a la condena y aislamiento internacional.

De éste estudio me interesa el capítulo dedicado a El Salvador, del que no puedo evitar una completa frustración y decepción. Como otros académicos que han estudiado este fenómeno, si queremos llamarlo de alguna manera, el autor confunde lo que aquí se conoció durante el Conflicto Interno como Escuadrones de la Muerte, las llamadas Defensas Civiles, las Patrullas Cantonales y los miembros de ORDEN (Organización Democrática Nacionalista). Organizaciones que individualmente no pueden ser comparadas entre sí, sobre todo por sus disimiles objetivos o misiones.

Cómo ya he escrito en otras oportunidades, ORDEN fue una organización civil de caracter  cívico, concebida para adoctrinar al campesinado en los beneficios de la Democracia, el nacionalismo y el amor a la patria. Su amplio desarrollo y aceptación en el campo hizo que fuera percibido por las autoridades de turno como un organismo capaz de cumplir otras funciones. De ahí proviene su uso como apoyo en las elecciones presidenciales por los candidatos de turno. Además, su creciente número permitio utilizarlos como agentes de vigilancia e informantes de cualquier actividad subversiva o sospechosa en el campo (de ahí proviene su apodo de orejas con que los bautizaron los grupos subversivos). Nunca fueron organizaciones Paramilitares pues no tenían una organización cuasi-militar, ni mucho menos estaban armados o eran capaces por sí mismos de realizar operaciones de tipo militar.

Las Patrullas Cantonales por el contrario pertenecían al Estado, especificamente al llamado Servicio Territorial. Organización de tipo Paramilitar (no permanente) que ayudaba a mantener el orden público en aquellos lugares que no disponían de servicios de seguridad pública, aunque su misión principal, por ley, era la de contribuir a las campañas de reclutamiento del ejército que año con año se desarrollaban. A partir de 1980, estas Patrullas empezaron a transformarse en lo que se conoció como Defensa Civil, a las que se armo y equipo para colaborar con el ejército en su campaña contrainsurgente, pero siempre dependiendo del Servicio Territorial adscrito al Ministerio de la Defensa.

Mientras que los llamados Escuadrones de la Muerte fueron grupos ilegales que ejecutaban a personas de ser sospechosas de pertenecer a los grupos subversivos o colaborar con ellos. Este grupo, es el que considero puede asemejarse al tercer grupo descrito por el autor en su estudio. Pero este grupo, a diferencia de los organizados en México y Colombia, no poseía una estructura Paramilitar permanente ni operaba en un territorio bajo su control o influencia. Por eso, su supuesta similitus con la experiencia de México y Colombia no es cierta.

Interesante lectura que recomiendo ampiamente a nuestros estudiosos.

viernes, 7 de abril de 2023

IN MEMORIAM: PARA LOS SOLDADOS DE LA ÉPOCA DEL CONFLICTO 1980-1992

Un libro que se viene a sumar a la ahora ya extensa colección de obras dedicadas a nuestro conflicto interno y escritas por miembros de la FAES, lo que hasta  hace unos pocos años era algo impensable, gracias al esfuerzo visionario de los miembros del CEM desde 2011, muchos compañeros de armas se han animado a dar sus aportes en éste sentido.

Con  259 páginas y dividido en siete capítulos, el libro nos introduce en algunos aspectos interesantes de la guerra, algunos de ellos, los más importantes, vividos por su autor. No exenta de numerosos errores y equivocaciones, nada importantes pues tienen que ver con el contexto nacional e internacional en que se ubican los hechos narrados, la obra en sí es un valioso aporte, en especial hay tres capítulos que considero de mucha relevancia para los estudiosos de nuestra guerra.

El capítulo III, dedicado a la Ofensiva Final del 10 de enero de 1981, recoje la experiencia del autor en la 3ra. Brigada de Infantería, dónde prestaba servicio como comandante de una Sección de Infantería, en la Compañía Tigre de esa unidad. Siendo su principal zona de acción el Departamento de Morazán. Su relato es muy detallado y rico en descripciones de la situación militar antes y durante la llamada Ofensiva Final del FMLN.

El capítulo IV, nos lleva por los combates librados en la ciudad de Usulután duante la Ofensiva Hasta El Tope, de noviembre de 1989. El autor, como Jefe de Operaciones del BIRI Atonal con sede en la referida ciudad, describe los combates que dicha unidad libró para hacer fracasar los planes ofensivos enemigos en un entorno de combate semi-urbano y rural. Interesante pues se empieza a llenar el hueco de las acciones militares de la FAES durante esta ofensiva, más conocida por sus combates en San Salvador y San Miguel que en otras partes.


Por último, pero no menos importantes, sigue en el capítulo V la muerte del comandante del FMLN Jesús Rojas, un internacionalista de orígen nicaraguense, cuya muerte fue una bien planeada acción de decepción (engaño) que acabo con éste mando insurgente en el norte del Departamento de Chalatenango, y que considero, la crónica más completa, hasta ahora publicada sobre este acontecimiento. Una operación conjunta entre el BIRI Atlacatl y fuerzas del GOE que mediante una acción audaz dieron cuenta de este internacionalista nicaraguense.

Espero que más compañeros se animen a contarnos sus vivencias y dejar a nuestros jóvenes los testimonios de sus soldados que lucharon para legarles la democracia de la que hoy disfrutan.

 

lunes, 2 de enero de 2023

MEMORIAS DE UN GENERAL. CONFLICTO ARMADO INTERNO 1980-1992

Comenzamos el nuevo año con esta obra que me resultado interesante. Con 314 páginas divididas en 9 capítulos, el autor nos introduce en sus memorias, que no solo abarcan el periodo de la guerra, sino la época de la paz hasta el 2004, tiempo éste en donde podemos apreciar dos momentos importantes en el desarrollo de la FAES y a los que el autor hace mención en sus memorias, me refiero a nuestra participación en la reconstrucción de Irak en 2004 y la formación de lo que después se ha conocido como CAEE (Colegio de Altos Estudios Estratégicos). Acontecimientos de lo que no hay mucho escrito.

La obra es sencilla de leer, sin mucho lenguaje técnico, aunque saltan algunos errores aquí y allá, estos no desmerecen la importancia del libro. Muy importante para mi, fueron las referencias a su estadía en España, donde el autor cursó estudios profesionales en la Guardia Civil y a su regreso fue destinado a la Escuela de la Guardia Nacional. Importante dato pues se confirma que el vinculo de la Guardia Nacional (GN) salvadoreña, a finales de los años setenta, se mantenía con la Guardia Civil (GC) española, quién como recordaran, fue la institución que ayudó a fundar nuestra GN.

se escribe por primera vez qué tipo de entrenamiento recibían los oficiales salvadoreños en la GC, lo que nos da una idea del tipo de formación sobre investigación criminal y otras materias recibidas. Un plus del libro invaluable. Si unimos estos datos a los proporcionados, en la misma obra, sobre la formación recibida en la Escuela de la GN, tendremos una visión más completa sobre la formación militar y de investigación criminal de uno de nuestros anteriores cuerpos de seguridad más eficientes en la lucha contra el crimen y la contra-subversión, así como también uno de los más controvertidos.

Dos de los capítulos que más me gustaron fueron los referidos a su paso, como fundador, de dos de los BIRI (Batallón de Infantería de Reacción Inmediata) salvadoreños, los batallones Ramón Belloso y Gral. Manuel José Arce. Al fin tenemos algunos datos confiables sobre la formación, organización y entrenamiento de de estos BIRIs, sobre todo del Ramón Belloso, de cuyo tipo de entrenamiento se ha especulado tanto y como ya se describía en el libro Soldados de Élite en Centroamérica y México, su entrenamiento en Fort Bragg, Carolina del Norte, EUA corresponde al del básico del soldado regular del US Army de aquella época.

La descripción de algunas de las operaciones militares realizadas por estos dos BIRIs, están bien logrados, y los croquis adjuntos ayudan al lector a ubicarse en el terreno de las maniobras realizadas. Un gran avance de nuestros escritores y que se echaba de menos en dichos escritores. El otro capítulo importante es el referido a su estadía como Comandante del batallón 15 de Septiembre, de la GN en el área de la presa San Lorenzo, lo que nos permitió adéntranos en la historia del curso de Recondo, cuya escuela se fundó en dicho lugar, así como las tácticas defensiva utilizadas para defender la presa de San Lorenzo.

Un buen libro que recomiendo a los interesados en conocer la historia de nuestra guerra.

martes, 13 de diciembre de 2022

BOINAS VERDES: EL ORIGEN DE UNA LEYENDA EN EL SALVADOR

He terminado de leer esta obra con un deje de decepción y frustración. Esperaba encontrar la historia de uno de los batallones Elite de la FAES durante el conflicto y único entrenado por entero en los Estados Unidos de América. Con sus 124 páginas, el autor intento reseñar una historia de uno de los cinco BIRI formados durante los años ochenta, esperaba encontrar cómo fueron seleccionados sus integrantes y qué tipo de entrenamiento recibieron en el Fuerte Bragg, Carolina del Norte. Nuestros lectores no encontraran nada de esto.

El libro esta formado por una serie de crónicas sobre diversos combates sostenidos por soldados de esta unidad, pero no se identifica a quienes  corresponde cada historia, ni siquiera las del autor mismo están identificadas, con escasas referencias de tiempo y espacio, es muy difícil para el lector común, sin preparación militar o conocimiento de la topografía salvadoreña ubicarse.

En la narrativa hay una especie de frustración del que el autor no puede despojarse presentando estos combates o crónicas haciendo referencia a su dolor y repugnancia por creerse engañado por sus oficiales y quienes políticamente dirigieron esa guerra. Ninguna guerra es aséptica y deja secuelas que nos han traumatizado desde entonces, algunos las hemos logrado superar y otros no, todavía cargan el peso de sus frustraciones y tienden a culpar a todos de sus angustias y sufrimientos.

La recién estrenada película Sin novedad en el Frente, retrata bien ese ambiente de miseria, dolor y frustración del soldado en la guerra, en cualquier guerra y en cualquier tiempo. Como comente en otra entrada sobre la historia del Atlacatl, es una lástima que que los autores de las referidas obras no se hayan tomado el esfuerzo de hacer una investigación más profunda y darnos, en el presente caso, al menos una especie de historia más profunda del batallón Belloso, el tercero de los BIRI formados en nuestra guerra.

Hechos tan relevantes, como la muerte de casi toda la sección de Recondo del Belloso, en febrero de 1983, merecían una explicación más profunda que los pocos párrafos dedicados por el autor, o el estreno del batallón a su regreso de los EUA, estreno durante una operación en Chalatenango en la que no lograron casi nada pues el enemigo evadió el combate. Los combates por la recuperación de la oriental ciudad de Berlín, en Usulután, su experiencia en la operación Bienestar por San Vicente y tantas otras operaciones de interés para documentar la historia de estos batallones especiales.

Nada de esto existe en esta obra y como la mencionada sobre el Atlacatl dejan un profundo hueco en la historia militar del país. Quizás tendremos que esperar mejores investigaciones sobre estas unidades en particular.


martes, 29 de noviembre de 2022

LEGADO DE VIDA. AUTOBIOGRAFÍA DEL GRAL. DIV. CARLOS EUGENIO VIDES CASANOVA

 

Cuando escuche de éste libro, hice todo lo posible por conseguir un ejemplar, pero al leerlo uno se da cuenta que dista mucho de hacer honor a su título. A diferencia de los jefes de la guerrilla salvadoreña, los antiguos comandantes de la FAES son reacios a escribir sobre sus vivencias en la guerra, hay un grupo de estos jefes que mantienen una deuda con la sociedad salvadoreña, compartir sus historias de vida en los momentos más álgidos de nuestra lucha, es lo menos que se esperaba de ellos.

En 258 páginas y una serie de anexos, el autor nos habla de sus discursos políticos cuando era Ministro de Defensa y Seguridad Pública salvadoreño, 19-04-1983 al 31-05-1989, y digo discursos pues es poco o casi nada lo escrito desde su memoria, ha preferido compartir sus discursos, algo que ya anteriormente hiciera el Gral. Abdul Gutiérrez en su obra Testigo y Actor, son pues obras que reivindican la memoria política de los autores a través de sus discursos. Para los interesados en saber qué paso en nuestro conflicto, sobre todo desde el punto de vista estratégico de la conducción de la guerra, quedaran decepcionados, en ese aspecto la autobiografía del Ex-Presidente Duarte es más completa.

Todos tenemos el derecho de decidir que parte de nuestras vidas compartimos con el público pero aquellos que tuvieron papeles protagónicos en nuestra guerra, también tienen la obligación moral de compartir su conducción, las estrategias, si es que las hubieron, para combatir una de las insurgencias más largas de la Guerra Fría en el continente americano.

Cómo jefes que lideraron una lucha contra el marxismo-leninismo en suelo salvadoreño, tienen la obligación de contarnos como enfrentaron a este repulsivo enemigo o por ejemplo, cómo se administraba la ayuda militar y económica de los EUA al país, cuales fueron los papeles del CONARA o Unidos para Reconstruir en la campaña contrainsurgente y así, una larga lista de preguntas.

Es un testimonio necesario, sobre todo ahora que muchos militares que combatieron a la subversión, están siendo perseguidos y juzgados. la balanza de la justicia se bate en contra de ellos porque no hay nada en nuestros archivos, por que los destruyeron o se perdieron, que pueda ayudar a esclarecer esas acusaciones. Si, los discursos del autor son importantes en un cuadro más general pero su paso como Director de la Guardia Nacional entre 1979 y 1983 es más importante y decisivo para comprender la lucha contra-subversión desarrollada en el país.

Ojalá que otros jefes se animen a contarnos sus historias de vida en éste cruel conflicto para poder extraer de ella, las enseñanzas necesarias para que esos hechos no se vuelvan a repetir, necesitamos saber que paso realmente en nuestra guerra y solo ustedes pueden contarlo.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

RELATOS DE LA GUERRA CIVIL EN EL SALVADOR: UNA LUCHA POR LA MEMORIA

Un libro que había querido leer desde hace tiempo, disponible ahora en su versión en español gracias a UCA editores. Basado en el estudio de la literatura sobre el conflicto salvadoreño, especialmente de las obras aparecidas después de la firma de la paz, el autor nos presenta su idea de una división en dichas publicaciones, las que a su juicio, merecen agruparse en 4 vertientes, aunque no excluye el aparecimiento de otras.

Son 4 vertientes que pretenden con o sin intención por parte de sus autores, de construir una especie de historia oficial sobre la guerra, ya que el propio Estado salvadoreño no se interesó por establecer una fuente oficial, el público debe recurrir, según sus posibilidades, de procurarse dichas obras y formarse a partir de ellas su propia idea de lo que pasó en dicho conflicto.

El libro de 434 páginas, divididas en 6 capítulos, nos adentra en ese mundo literario, en el cual, el autor establece que los antiguos guerreros aun libran una lucha, esta vez para dejar sentada una historia de la guerra, según sus conveniencias actuales, ya sea que lo sepan o no, sus escritos pasan a formar parte de alguna de estas 4 vertientes que ha identificado el autor.

La primera de las vertientes está dedicada a los escritos de lo que el autor define como las Élites civiles. Cuyos miembros han sido poco dados a escribir sus experiencias personales y de lo poco que hay escrito, el autor define las razones de ello, su particular punto de vista sobre el país y su papel como grupo hegemónico, una radiografía en la que casi todos estarán de acuerdo con el autor.

La segunda vertiente corresponde al grupo de los oficiales de la FAES, definitivamente comparto la conclusión del autor sobre lo escaso de las publicaciones de éste sector, tomando en cuenta que fueron miles de salvadoreños los que pasaron por las filas de la FA, los CUSEP o las Defensas Civiles. Siendo  que el mayor porcentaje de escritos corresponden a oficiales y no a miembros de tropa o de bajas graduaciones como sostiene el autor. Pese a que estas generaciones de soldados, clases y oficiales veteranos de éste conflicto, en gran parte, aun se encuentran con vida, es algo raro su falta de presencia como autores de las referidas obras.

Y si dividiéramos los escritos existentes entre las tres ramas de la FA, la naval estaría ausente de éste muestreo, los CUSEP con un representante y la FAS le seguiría con solo tres autores, el grueso corresponde al ejército, pero en una cantidad que no supera la docena de oficiales.

La tercera vertiente corresponde a los comandantes de la guerrilla, más prolíficos que sus contrapartes en la FA y con marcados intereses políticos. Son en definitiva, la mayor concentración de escritos sobre la guerra y cuya presencia en los medios es muy marcada, ya sea para rememorar alguna acción bélica como la ofensiva de noviembre de 1989 o como participantes en coloquios y congresos nacionales o internacionales.

La cuarta vertiente es la de los combatientes, ya sea de la FAES o del FMLN, pues el autor de está obra considera que ambos elementos comparten similitudes en sus narrativas, más entre ellos que con sus otrora jefes. Una interesante conclusión del autor.

Sin duda es un libro provocador que no debe faltar en la biblioteca de nuestros investigadores.

https://www.libreriauca.com/products/relatos-de-la-guerra-civil-en-el-salvador


domingo, 13 de noviembre de 2022

EL SALVADOR: DANCE OF THE DEATH SQUADS, 1980-1992

 


Una obra que tarde mucho en conseguir y que particularmente estaba interesado en leer debido al gran prestigio del autor, Al J. Venter., sin embargo no fue lo que esperaba. Aunque la obra está centrada en el relato que dicho autor hiciera a El Salvador a mediados de los años ochenta, en claro que mucha información que le fue proporcionada, especialmente por la gente que entrevistó adolece de muchos errores y equivocaciones.

por ejemplo, el piloto estadounidense veterano de vuelos de combate en bombarderos B-52 y cazabombarderos F-4 Phantom en la guerra de Vietnam, Dana Drenkowski se equivoca al afirmar que durante la guerra se utilizó como algo normal el bombardeo usando Napalm, ya nos hemos referido a ese tema, y salvo tres misiones de ese tipo, dos de las cuales han sido documentadas en la obra la muerte desde el cielo, Tomo I, historia de los Paracaidistas salvadoreños 1962-2012, no hubo otras misiones de tal tipo.

y durante la guerra, tampoco se utilizaron por parte de las guerrillas las ametralladoras pesadas soviéticas DshK de 12.7mm o las KPV de 14.5mm, muy comunes en las fuerzas del ejército sandinista en Nicaragua. Esto está bien documentado y fuera de discusión. Las ametralladoras soviéticas que si se usaron fueran las de tipo ligero RPK y  PKM de 7.62mm.


Otro de los entrevistados, el ex -marine Harry Claflin se adjudica la organización y el entrenamiento de los grupos que conformaron el GOE, olvidándose que las patrullas PRAL del GOE se adiestraron en Panamá en 1982 y que en el entrenamiento de las patrullas Hacha, que junto a la PRAL formarían lo que se conoció como GOE, participaron salvadoreños veteranos de los Boinas Verdes retirados y que regresaron al país para colaborar con la FAES. Es a un trabajo de equipo que se debe la creación y entrenamiento del GOE.

No está claro si la idea de la formación de esta fuerza especial es de Claflin o del Cap. Perdomo Hernández, el nuevo jefe de la Pral, pero sin duda participaron varios oficiales, extranjeros y salvadoreños en su organización.

Otros errores comunes en la obra son adjudicarle al ex -presidente Jimmy Carter la imposición del tope de los 55 asesores a la misión en El Salvador, cuando se sabe que fue con Reagan esta limitación. o la confusión de los equipos MTT (Equipo de Entrenamiento Móvil) con los conocidos como OPATT (Operaciones, Planes y Equipos de Entrenamiento), arribando los primeros en 1981 y los segundos en 1984. Así como la equivocación del ataque al CEMFA en 1985 que los entrevistados adjudican realizado contra la base naval de La Unión en 1981. Y así por el estilo.

Sin embargo, como he dicho en otras oportunidades, la obra nos da un retrato de la guerra a mediados de los años ochenta y sus incidentes particulares durante la visita del autor al El Salvador, eso sí, las fotos del libro son excelentes como nos tiene acostumbrado dicho autor.

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