domingo, 13 de octubre de 2019

LA HISTORIA DE UN SOBREVIVIENTE DE LA GUERRA EN EL SALVADOR

De las pocas obras escritas por un soldado que retrata sus vivencias durante el conflicto interno salvadoreño, estoy casi seguro que no pasan de seis las obras publicadas de este tipo. La presente es un libro que recoge los momentos más álgidos del servicio militar obligatorio prestado por el autor entre agosto de 1984 y 1990. Entrenado en el nuevo CEMFA (Centro de Entrenamiento Militar de la Fuerza Armada), en La Unión pasaría después al Batallón Cayaguanca, de la 4ta. Brigada de Infantería.
Con esta unidad, el autor rememora y centra sus recuerdos, aunque al principio, también nos habla de la difícil situación que se vivió en el campo, en Chalatenango, sus vivencias sobre la persecución de civiles por enemistades, de ambos bandos, refleja la dura realidad que tuvieron que vivir los campesinos chalatecos, en donde su consigna era solo sobrevivir, es un pasaje importante para entender la dinámica de la guerra en el campo.
Es importante para la historia, la narración del ataque a la 4ta. Brigada, en diciembre de 1983, que hace en tercera persona recogiendo las vivencias del encargado de la enfermería del cuartel y que nos ayuda a colocar otra importante pieza en el mosaico que fue el ataque de las FPL a esa importante guarnición del norte del país. Otro hecho importante lo constituye su testimonio sobre los problemas del mando ejercido por los oficiales en el campo de batalla, algunas veces presentó una problemática, no estudiada en nuestro conflicto y que terminaba, en ocasiones, en la muerte del oficial o cadete. Un tema que debe ser estudiado para entender la problemática del mando en combate.


Especial atención, toma su relato donde se plasma la creencia de la entrega del cuartel de la 4ta. Brigada a las FPL en ese ataque a finales de diciembre de 1983 y que constituye uno de los mitos más perdurables de nuestra guerra, entre los militares que lucharon en ella. Su relato de la emboscada sufrida por la 2da. Compañía de Fusileros, del Cayaguanca en 1986, nos ayuda a entender las complejidades y la camaradería en combate, siendo una reflexión que todo cadete y soldado debe estudiar durante su formación castrense.
Otra capítulo importante es su narración de los combates que libro el Cayaguanca por socorrer al batallón Bracamonte en diciembre de 1990, durante la última y fallida ofensiva regional del FMLN durante la guerra y que terminó en la expulsión de las tropas del Bracamonte hacia Honduras. Así como el testimonio del derribo del AC-47 en diciembre de 1990, durante las mismas acciones.
Su testimonio termina con la descripción de los interminables minutos de dolorosas curaciones que debió recibir como consecuencia de haber pisado una mina y perder sus dos pies. Es en resumen, el testimonio de un soldado que cumplió con su deber a la patria y que como tantos, olvidado después de la firma de la Paz. Un libro de apenas 54 páginas pero de incalculable valor humano, por demás, imperdible.

miércoles, 2 de octubre de 2019

YO, CORRESPONSAL DE GUERRA

Un libro que narra las historias de los corresponsales de guerra del programa "24 Horas" de TELEVISA, empresa mexicana de comunicaciones desde 1971 hasta 1982. Una selecta selección de destinos, en donde la violencia era el pan de cada día, desde la guerra indo-pakistaní, hasta la guerra entre irán e irak, Centroamérica y otras convulsas regiones de nuestro planeta.
Son interesantes las notas de los corresponsales en El Salvador, entre 1979 y 1982. Una de ellas se refiere al atentado que sufrió el Cnel. Adolfo Majano mientra era miembro de la Junta Revolucionaria de Gobierno, aquel 3 de noviembre de 1980, un atentado al que podemos acercarnos a través de los ojos de un periodista mexicano que hace una extensa entrevista con él que nunca se publicó en El Salvador; o la descripción del horrendo crimen de la familia del coronel Choto Castillo, asesinado junto a su familia ese mismo mes por un comando de la FARN y que aun hoy, me sigue conmoviendo.
Otra nota de los corresponsales de TELEVISA cera el macabro hallazgo de los cuerpos de los seis  dirigentes del FDR secuestrados el 27 de noviembre de 1980, en el externado San José y encontrados sus cuerpos poco menos de 24 horas después, la nota describe las mutilaciones y torturas a que fueron sometidos antes de su ejecución, datos que nunca había leído hasta ahora.


Muy interesante fue la descripción que hacen del hotel Camino Real, centro de reunión de todos los periodistas extranjeros que venían a cubrir las noticias de nuestra guerra, un verdadero campo minado de espías, de izquierda o derecha, de la CIA y quien sabe más de cuantas otras agencias de inteligencia. Otro eslabón en las actividades del espionaje que salpicaron nuestro conflicto.
Hasta encontramos una entrevista que le hicieran al recordado Gral. Alberto Medrano, a quien equivocadamente ubicaron aun como líder de ORDEN y ANSESAL, organismos que para el momento de la entrevista ya no existían. Otra entrevista que nunca se publicó aquí. También encontramos una crónica sobre la bomba que estalló en las cercanías de la embajada de Nicaragua en nuestro país y la toma de rehenes en la embajada de Costa Rica; ambos eventos con información y datos que no se encuentran en los informes de prensa salvadoreños de aquella época.
Las historias sobre El Salvador se completan con otras sobre la guerra entre Irán e Irak, con corresponsales desde ambas líneas del frente y que son muy ilustrativas de la visa en los frentes de batalla en esa guerra. No hay duda que es un libro que con sus 20 relatos y 348 páginas debemos leer para aprender más de nuestra historia.

domingo, 22 de septiembre de 2019

HERNÁN CORTÉS, HISTORIA OCULTA DE LA CONQUISTA DE AMÉRICA

No hay duda que la figura de Hernán Cortes esta envuelta en una leyenda negra que atraviesa el nacimiento de una nueva nación en México y señala la violencia y el terror que los conquistadores utilizaron para someter a nuestros pueblos indígenas. Pero lo que no debemos dejar pasar es la continua investigación de esa conquista y volvernos a preguntar, ahora, a la luz de las nuevas investigaciones, si no fueron nuestros pueblos originarios los que contribuyeron en gran medida a esa conquista.
Para nadie es un secreto que los limitados recursos militares de los conquistadores en México no eran suficientes para completar tan formidable empresa, no, se necesito de la traición de otros pueblos indígenas para posibilitar al conquistador español esa empresa. Que fue brutal, no hay duda y por ello obras como la presente nos obligan a replantearnos esos paradigmas de la historia, nuestra historia.
Lo interesante del libro es el nuevo enfoque de la expedición en¿cabezada por Cortes en su conquista de lo que hoy es México, siguiendo paso a paso la ruta que siguió Cortes, el autor nos lleva a un viaje e´pico, señalado por las actuales ruinas o asentamientos que en su día siguió Cortes. Ese es el merito del libro, recorrer paso a paso esa épica hazaña, recordando los pormenores de cada paso, de cada pueblo conquistado y presentando las diferentes investigaciones que existen al respecto para que el lector haga su propio juicio de valor.
En once capítulos y 220 páginas, el autor nos transporta a la época de la conquista, pero lo hace de una forma singular, lo hace a partir de su propio viaje por la ruta que siguió Cortes, por ello, la descripción de la conquista es tan fresca y adictiva, y en el proceso descubrimos que algunos conceptos que teníamos sobre la conquista son erróneos, como la famosa quema de los buques que llevaron la expedición a México, nada que ver pero que su hundimiento fue igual de importante para el logro de la empresa.


Descubrir lo exiguo de las fuerzas españolas nos demuestra que sin la activa ayuda militar de algunos pueblos indígenas, la conquista nunca hubiese sido posible en aquellas condiciones. La construcción de una flota de bergantines para reconquistar Tenochtitlan, una brillante estrategia que coronó con éxito su ataque. Algo importante, como su lugarteniente Pedro de Alvarado, eran hombres de armas tomar que no rehuían el combate con el enemigo, el propio autor lo describe así: "La necesidad de acción era consustancial a Hernán Cortes".
No hay duda que los estudiosos del arte militar debemos repasar el legado militar de nuestros conquistadores, pues este legado, para bien o mal nos ha acompañado a lo largo de más de 500 años y explica en gran medida el porque de nuestras sociedades violentas. Una buena lectura sobre los padres de la técnica bélica de nuestros ejércitos.

lunes, 16 de septiembre de 2019

TRUJILLO Y YO, MEMORIAS DE JOHNNY ABBES GARCÍA

Era un libro que esperé leer con ansias, su autor, el creador de los servicios de inteligencia del dictador Trujillo, es todo un enigma para los historiadores. No era un militar de carrera pero no hay duda de sus aptitudes personales para el espionaje. Centrado en su servicio a la dictadura del Gral. Trujillo, a quién retrata casi como un personaje paternalista y desenfadado, en un intento por justificar su propio servicio al de una de las dictaduras más oprobiosas de nuestro continente.
La obra se divide en 37 capítulos y 254 páginas que nos introducen al desarrollo de los servicios de inteligencia de la República Dominicana bajo el dictador Rafael Trujillo, descritos de una manera cándida no podemos dejar de sorprendernos de aquellos que torturaron, asesinaron y desaparecieron a los opositores políticos o simples ciudadanos dominicanos por el simple hecho de diferir en las ideas respecto a la dictadura. Un triste recuerdo para nuestros pueblos en estos días de populismo y designados divinos.
El propio autor aclara que fue el creador del Servicio de Inteligencia Militar, al que describe como el más eficiente y temido cuerpo de seguridad de la Dictadura. Es interesante observar como las practicas de los servicios de inteligencia de las Dictaduras de derecha que popularon en nuestro continente son muy parecidas sino es que iguales a las prácticas de estos en las Dictaduras marxistas como la cubana o venezolana de nuestros días. Primero, hay que coptar a los oficiales de las fuerzas armadas, sobre todo a los oficiales jóvenes, procediendo a utilizar sus servicios, fuera de sus horarios militares, en funciones dentro de la inteligencia militar realizando labores de agente, de vigilantes, de protección al dictador, y de represión cuando era necesario. En resumen, se procedió a comprometerlos con el régimen con sus hechos.


Su paso por Guatemala y la relación de trabajo que mantuvo con el jefe de la Seguridad de Guatemala, Carlos Lemus, durante el gobierno de Castillo Armas es muy interesante, pues se entiende, desde el principio, el apoyo que Trujillo dio a Castillo Armas para su golpe contra Jacobo Arbenz. No esta muy claro el papel que jugo la Dictadura Dominicana en el asesinato de Castillo Armas pero si la colaboración de estos servicios de inteligencia para combatir a los opositores de ambos gobiernos.
El 28 de mayo de 1958, Abbes García era nombrado Director General de Seguridad y lo primero que hizo fue una profunda reorganización, efectuándose una depuración completa del personal en funciones. El mismo autor agrega: "Un nuevo personal, depurado, tomó funciones de agente secreto y de investigadores. El entrenamiento fue duro e intenso, pues había urgencia de poner en activo a esa gente".
se hicieron venir instructores mexicanos para adiestrar a este personal y como en toda Dictadura, la expansión de los "agentes provocadores" fue notoria. En especial, se contrató, personal femenino para sumir este papel, que con el debido entrenamiento fueron más idóneas para tales fines. En definitiva , es un libro que no se puede pasar por alto, sobre todo para aquellos investigadores interesados en los servicios de inteligencia de la región y sus historias.
Aunque lleno de halagos y expresiones patrióticas, no hay duda que los servicios de inteligencia de Trujillo sembraron de terror no solo a sus opositores en Dominicana sino en cualquier país de la región a donde pudiesen escapar o refugiarse. Una obra imperdible.

lunes, 9 de septiembre de 2019

AT THE HURRICANE´S EYE

Cuando supe de este libro, me puse a buscarlo, creí erróneamente que se trataban de las memorias de un Boina Verde que había servido en El Salvador durante nuestro conflicto interno, pero es más bien, una crónica de las Fuerzas Especiales estadounidenses desde Vietnam hasta Tormenta del Desierto.
Sus 23 capítulos están contenidos en 278 páginas que nos llevan a través de un viaje en el tiempo, por las sendas de aquellos hombres que han servido a su gobierno como soldados excepcionales en toda guerra desde los años cincuenta.
El autor, en uno de sus capítulos, nos adentra en los pormenores del servicio prestado en nuestro país y de la polémica desatada en el gobierno estadounidense en reconocer o no, el servicio prestado por sus militares aquí, como servicio en áreas de combate o de mucho riesgo. Su descripción del arribo de los primeros Boinas Verdes en llegar a El Salvador en marzo de 1981, provenían del 3er. Batallón de Fuerzas Especiales localizado en Fort Gulick, Panamá.
La obra es muy interesante pues no esta enfocada en el papel que los asesores militares tuvieron en la guerra salvadoreña adiestrando al ejército local; más bien, el autor intenta justificar el porque, según él, todos los que sirvieron aquí, deben de ser reconocidos como personal militar que sirvió en áreas de combate, yo no estoy aquí para dar o no la razón al autor, pero sí me interesa aclarar algunos conceptos escritos para seguir evitando errores y equivocaciones sobre el papel de los asesores estadounidenses en el país.
La guerra salvadoreña duró 20 largos años y los estadounidenses estuvieron aquí en los últimos 12 años, cuando llegaron en marzo de 1981, las reglas de enfrentamiento bajo las cuales sirvieron, eran muy restrictivas y aunque oficialmente solo podían portar armas personales como las pistolas, siempre se las ingeniaron para cargar armas más pesadas como los los fusiles M-16, las ametralladoras M-60 y hasta lanza-granadas M-79. este fue un claro conflicto que el autor ha retratado muy bien, el problema es su afirmación que desde que vinieron, fueron sometidos a fuego enemigo.
Hay que entender que la guerra de guerrillas no tiene frentes definidos y en general se acepta que el campo de batalla es todo el país, pero en la realidad, sabemos que algunas áreas del país estuvieron casi ausentes de combates. en la capital salvadoreña, donde tenían su base principal los Boinas Verdes, la infraestructura urbana de las guerrillas fue casi destruida en un 100%, por lo que fueron raros los ataques en la capital entre 1981 y 1982. 


Pero, debo aclarar, debemos ser cuidadosos al otorgar conceptos en el tiempo, pues las acciones armadas de carácter urbano siempre existieron en este periodo, pero según el tiempo del que estemos hablando, así son más frecuentes o infrecuentes. El autor por su parte, encadena una serie de factores a lo largo de esos 12 años, que al leerlos casi le dan la razón, pero no fue así.
La guerrilla no concentró sus atención en los asesores estadounidenses sino hasta 1983 y luego en 1985. Ataque masivos de la guerrilla a cuarteles regionales del ejército salvadoreño encontraron que se realizaron con la presencia de los asesores, pero dichos ataques no estaban diseñados para acabar con ellos sino más bien, fue algo circunstancial.
El ataque a la 4ta. Brigada en 1987, a la 3ra. Brigada en 1986 y al CEMFA en 1985, se encontraron con personal de los asesores, que bajo las reglas de enfrentamiento, estaban facultados para empuñar sus armas y defenderse o evitar las bajas de sus compañeros. Menciono estos 3 casos porque fueron los más emblemáticos pero, son 3 casos a lo largo de 3 años, no hay una constante exposición al fuego enemigo.
Otra equivocación del autor y repetida por muchos a lo largo de nuestra historia, es que el Batallón Atlacatl se entrenó en EUA, siendo lo correcto que fue entrenado hasta julio de 1981 por un equipo de Boinas Verdes, como ya lo he dicho en otros foros, el Atlacatl fue organizado en marzo de 1981 sin contar con entrenamiento de los asesores pues sus efectivos eran voluntarios que habían cumplido su Servicio Militar Obligatorio por lo que el mando castrense salvadoreño juzgó no necesitar de el.
El Batallón Belloso fue el único entrenado enteramente en los EUA, entre enero y abril de 1982.
otro error que se sigue repitiendo es sobre la forma en que la guerrilla del FMLN llevó a cabo los ataques a los cuarteles regionales de San Miguel y el CEMFA, pues el autor, como muchos otros, los adjudica a considerables fuerzas guerrilleras que atacan, desde afuera, las instalaciones militares; creo que ya esta bastante claro que dichos ataques fueron sabotajes al estilo vietnamita, con uso de fuerzas especiales y atacando desde dentro de las instalaciones.
Quiere decir esto, que los asesores estadounidenses que sirvieron en nuestro país no merecen el reconocimiento oficial de que estuvieron en zonas de combate y de extremo peligro; claro que no. los Boinas Verdes sirvieron a su país en una de las más crueles guerras de guerrillas que se ha librado en nuestro continente durante la Guerra Fría, y ellos estuvieron en primera línea junto a nosotros, no importa en que momento o si fueron objeto de fuego hostil.
El solo hecho de estar aquí, en una guerra de contra-insurgencia y exponerse a ser atacados en cualquier momento o lugar, les hace acreedores del agradecimiento no solo de su gran país, sino del pueblo salvadoreño y de aquellos soldados que junto a ellos, defendimos nuestra joven democracia. Todos cometemos errores, y el autor del libro, no ha sido la excepción.
Créanme, el relato de la participación de la comunidad de fuerzas especiales estadounidenses en las guerras libradas en Vietnam, El Salvador, Grenada, Panamá e Iraq, les dejara satisfecho y para los que estudian nuestro conflicto, el autor hace importantes contribuciones de datos sobre la guerra salvadoreña, es un libro que no pueden dejar de leer para aprender.

sábado, 7 de septiembre de 2019

ATEMORIZAR LA TIERRA

Buscando los orígenes del ejército salvadoreño me encontré con esta joya literaria de la conquista española de Guatemala y El Salvador. Ni qué decir que todo lo que sabía de Pedro de Alvarado estaba equivocado. El libro dividido en tres capítulos y 175 páginas nos describe de manera clara y sencilla el proceso de la conquista Española en Guatemala y El Salvador, centrándose en la figura española que simboliza dicha conquista, la que fue brutal, prolongada y compleja como afirman sus autores.
Pedro de Alvarado, más que ningún otro actor, influenció la manera en que la conquista estaba destinada a desarrollarse, dejando detrás de sí un legado de opresión que ni siquiera su muerte podía borrar.
Con apenas 38 años de edad, Alvarado ya era un experimentado militar cuando recibió el encargo de conquistar Guatemala y El Salvador. Pero las actuales crónicas de su paso por nuestro país, dejan de lado y con creces todo lo que nos enseñaron en la escuela sobre ello. Esa versión romántica de la conquista, en que un pueblo avanzado civiliza a otro, para dar paso a una verdad cruel y traumática.
Se reexamina aquí, el papel de los Kaqchikeles como aliados del conquistado español como su rebelión y resistencia.
La conquista y la rebelión de los Kaqchikeles es retratada con crudeza, exponiendo a un despiadado conquistador, Alvarado, que no escatima infringir sufrimiento a los pueblos indígenas que se le oponen o a aquellos que le traicionan. Es una lástima que los autores no hayan entrado en el detalle de describir la organización militar de ambos contendientes pero sin lugar a dudas, su descripción de las batallas les dejara satisfechos.

Alvarado, como afirman los autores, llegó a la conclusión de que sólo mediante acciones "para atemorizar la tierra" podría subyugar a los K'iche's. Con esa finalidad, exigió "confesiones" de los gobernantes capturados y luego los mandó a quemar en la hoguera. Semejante antecedente cuando en mayo de 1524, Alvarado y sus huestes cruzaron a la tierra Pipil de lo que ahora es el occidente de El Salvador.
Y fue en Acaxual, lo que hoy se conoce como Acajutla que los salvadoreños se enfrentaron al conquistador, y fue en esa batalla, que una flecha indígena atravesó un a de sus piernas, dejándolo cojo de por vida. Ahí es también cuando nace uno de los mitos de la resistencia salvadoreña, la del jerarca Pipil que le planta combate, el jefe guerrero Atacat, que luego pasaría a nuestra historia como Atlacatl, mito que ha perdurado hasta nuestros días.
Una obra que no pueden perderse, sobre todo si les interesa la historia de los orígenes del Ejército salvadoreño.

lunes, 2 de septiembre de 2019

CICATRICES DE GUERRA, HERIDAS DE PAZ. LA TRAGEDIA ÁRABE-ISRAELÍ

Uno de los mejores libros que he leído sobre el conflicto árabe-israelí y la tragedia que ambos pueblos han vivido a lo largo de la historia. Con una narrativa coherente y explícita, su autor nos introduce a ese laberinto que ha significado, desde los años veinte, la consecución de una patria judía y una palestina. Hechos narrados por un testigo presencial de la difíciles sino es que imposibles, conversaciones de paz entre árabes, israelíes y palestinos que han mantenido al Oriente Medio como una caldera siempre bajo presión y a punto de ebullición.
Son 421 páginas que nos sumergen en ese mundo del "ethos" nacionalista y la historia ancestral de una tierra y su población que ha mantenido una permanente confrontación militar cuyas repercusiones han trastocado al mundo entero y es una vitrina que muestra lo que viene sino es se logra atajar de una vez por todas, con tan ancestral conflicto.
El Estado judío fue el fruto de las condiciones favorables creadas por el mandato británico en Palestina y desde entonces, en constante guerra con sus vecinos árabes. El conflicto fundamental sobre estas tierras es que ambos pueblos, el judío y el palestino, quieren la misma tierra y aunque hoy, han logrado crear ambos pueblos, sus respectivos países independientes, el Palestino aun esta en proceso de consolidación y su separación en dos grandes áreas, Gaza y Cisjordania le han creado más problemas a la construcción de una institucionalizad democrática que se ha visto avasallada con la actividad de grupos como Hamas en la Franja de Gaza.
Es interesante conocer el vaivén y los contextos que han posibilitado el nacimiento del Estado judío y el casi reconocimiento oficial del Estado palestino, el papel de los líderes de ambos pueblos, los conflictos regionales, así como las guerras árabes-israelíes, todo ello, vinculado a los aspectos internos de ambos pueblos, sus políticas y gobiernos civiles.

Cómo surge en Israel la teoría de la guerra preventiva, la guerra por elección y la disuasión nuclear, lo que ha creado en ese país, una comunidad civil en armas, siempre dispuesto a empuñarlas para defender su propia existencia. Es una crónica que nos introduce a la interioridad de ambos pueblos, de sus líderes políticos, de su estamento militar; las enormes diferencias que los separan pero también las coincidencias que los unen.
La política de guerra preventiva no siempre fue así, en un principio, como nos explica el autor. Primero en 1937 y luego en 1948, una nueva generación de combatientes judíos fue instruida en en cambiar sus tradicionales tácticas defensivas por atrevidas represalias ofensivas contra la población árabe, en la que a veces, se cometieron algunas atrocidades.
Esa historia de la máquina militar judía y árabe es lo más importante para los investigadores de las guerras, recuerden que Israel fue uno de los proveedores militares de los arsenales de los ejércitos latinoamericanos y parte de su doctrina ha sido recogida en nuestra historia militar reciente. En verdad es un libro que no debemos dejar de leer.

jueves, 22 de agosto de 2019

LA GUERRA DEL YOM KIPPUR

La colección de libros de la editorial San Martín fue pionera en el mundo de habla hispana al tratar temas como las guerras árabes-israelíes, en un formato sobrio pero bien logrado, logró interesarnos por este conflicto, siendo el presente libro un clásico sobre dicho tema en Latinoamérica, aunque ahora, a raíz de tanta literatura al respecto, se les vea como estudios superficiales de dichos conflictos, son sin embargo, la primera aproximación, en lengua española a éste fascinante tema. El autor de la obra, el Cnel. Barker es todo un veterano del ejército inglés especializado en el tema de las fuerzas blindadas, es una autoridad en el tema.
El libro, con sus 160 páginas, apenas da para un relato general de los combates librados por judíos y árabes en la Península del Sinaí y los Altos del Golan, pero no por ello, fascinante y bien estructurada pues sus 10 capítulos engloban los aspectos generales del tan esperado ataque árabe y sin embargo, pilló desprevenidos a los Israelíes. No se puede evitar hacer una analogía con el caso salvadoreño, cuando sus fuerzas armadas invadieron Honduras en julio de 1969, logrando sorprender al Alto Mando militar hondureño, como lo hicieran los árabes 4 años después. Por ello, su estudio es imperioso, sobre todo las lecciones aprendidas de tal choque.
La guerra del Yom Kippur ha sido el único momento en que la estrategia israelí de la guerra preventiva fue usada en su contra por un país árabe, en este caso, Egipto y Siria. La meticulosa preparación del asalto egipcio para cruzar el canal de Suez bajo el amparo de una densa sombrilla de defensa antiaérea, o el ataque blindado de las formaciones de tanques y comandos sirios, no fue el fruto de la improvisación, sino de una meticulosa preparación, que además involucró la decepción para despistar a los servicios de inteligencia hebreos.
Lo que me hizo recordar aquella reunión del embajador estadounidense en el país en julio de 1969, cuando por la mañana del 14 de julio (día del ataque salvadoreño) se reuniera con el Jefe del Estado Mayor General salvadoreño y éste le asegurase que no habían planes de ningún ataque contra Honduras o cuando pocas horas después, los oficiales de la Fuerza Aérea incomunicaron a los miembros de la Misión Aérea de ese país en la base de Ilopango, negándoles cualquier oportunidad de dar aviso del inminente ataque.
Israel no dio crédito a los informes de inteligencia que señalaban el incremento de actividad militar de sus enemigos en los bordes fronterizos, su confianza en su poder militar y las anteriores batallas ganadas a los árabes, los llenaron de arrogancia y confianza excesiva. Interesantes lecciones se derivaron de esta guerra, no solo para árabes e israelíes sino para todo el mundo, que asistió al enfrentamiento de la doctrina occidental contra la soviética. Lecciones que se olvidaron hoy día y que pudimos ver en la guerra de Siria y contra ISIS.
Los salvadoreños perdimos de vista que nuestro gran enemigo en la región es Honduras, que nunca nos ha perdonado la humillante derrota que le dimos en 1969. Han sido un obstáculo al desarrollo regional del país y una permanente amenaza que debemos enfrentar, al menos a mediano plazo. Nuestra indolencia les ha permitido apoderarse de la isla Conejo y hemos puesto oídos sordos a su renovado plan de actualización militar que pronto nos pondrá en una situación de desventaja o debilidad militar.

Las voces de aquellos que por el bien económico de sus inversiones en Honduras, es la negativo de ver la realidad, olvidando con ello, una de las lecciones de la guerra de Yom Kippur, una de las principales, nunca tener la guardia baja frente a un enemigo potencial y declarado.
Éste libro hay que leerlo con beneficio de inventario y recordar que como conductores políticos o militares de una nación, nunca debemos cerrar los ojos a lo obvio y preparar a la nación para momentos difíciles.
El capítulo que más me gusto, es el dedicado al Frente Norte, donde los sirios estuvieron a punto de colocar a Israel ante una difícil situación militar que pudo haber cambiado el resultado de esa guerra y quizás, las fronteras que hoy conocemos del Oriente Medio, no fueran las mismas. El asalto de los comandos sirios utilizando cuatro helicópteros para recuperar el Monte Hermon, defendido por dos pelotones israelíes y el posterior contraataque judío para recuperar éste importante bastión en la zona, de película cómo diría un amigo.

martes, 13 de agosto de 2019

HISTORIA Y DEBATES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO SALVADOREÑO Y SUS SECUELAS

Esta obra es producto de los debates que se sostuvieron en ocasión del seminario de febrero de 2012 "Historia, sociedad y memorias: el conflicto armado en el XX aniversarios de los Acuerdos de Paz", al que tuve la oportunidad de asistir como oyente. Es un trabajo de consulta que nos permite acercarnos, de manera global, al estado de las investigaciones publicadas sobre nuestra guerra y que también abarca la bibliografía disponible y los fondos de consulta bibliográficos, es entonces una obra de obligada referencia para aquellos que investigamos dicho tema.
La obra esta dividida en dos partes: actores armados y estado de la cuestión sobre en conflicto armado. La primera parte que a su vez se divide en 3 apartados, intenta desarrollar un cuadro sobre los actores armados del conflicto pero adolece de la falta de referencias a uno de ellos, la Fuerza Armada es dejada de lado y todos los aportes en ésta área se refieren a la guerrilla del FMLN, siendo el dos trabajos los que valen la pena, el de Ralph Sprenkels, quién trata las relaciones urbano-rurales en la insurgencia salvadoreña, y el de Martín Alvarez, Del partido a la guerrilla: los orígenes de las FPL, los demás no pasan de ser lo mismo, una ODA a los movimientos de izquierda latinoamericanos.
el otro gran tema que vale la pena leer es el de la segunda parte y que fuera elaborado a partir de los debates de la mesa organizada sobre las fuentes y pistas para la investigación del conflicto armado, en cuyas líneas encontramos descritas las dificultades que tienen los investigadores para accesar a las fuentes de información, publicas o privadas para documentar nuestro conflicto; un paso muy importante si se quiere saber desde el inicio lo restringido de dichas fuentes y sobre todo, su ubicación física.

Sprenkels acepta sin dificultad lo que otros escritores de izquierda han negado a través del tiempo: "la expansión encubierta basada en la infiltración de redes organizativas existentes, la superimposición de estructuras clandestinas sobre toda una gama de organizaciones sociales y políticas; y la creación de nuevas organizaciones gremiales al servicio del partido" dejan al descubierto la conexión de sindicatos y similares con la subversión salvadoreña.
O como cuando afirma "A partir del éxito de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB), los dirigentes locales respaldados por los jesuitas, tomaron el mando de las organizaciones campesinas en la región (FECCAS), y la pusieron al servicio de las FPL". El estudio de Sprenkels es muy revelador de los inicios y la praxis de los primeros grupos insurgentes en el país y es una lectura obligatoria para los estudiosos de dicho conflicto.
El capítulo referido a las fuentes es muy interesante y recomendado para los investigadores, no he leído algo mejor al respecto hasta ahora. Es una lástima que esfuerzos como este se hayan abandonado, eventos como el próximo aniversario del Golpe de Estado del 15 de octubre de 1979 o el de la Ofensiva Hasta el Tope, de noviembre de 1989, bien merecían un esfuerzo igual.
No dejen de leer esta interesante obra, ahora que han venido recargados de las vacaciones.