martes, 13 de agosto de 2019

HISTORIA Y DEBATES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO SALVADOREÑO Y SUS SECUELAS

Esta obra es producto de los debates que se sostuvieron en ocasión del seminario de febrero de 2012 "Historia, sociedad y memorias: el conflicto armado en el XX aniversarios de los Acuerdos de Paz", al que tuve la oportunidad de asistir como oyente. Es un trabajo de consulta que nos permite acercarnos, de manera global, al estado de las investigaciones publicadas sobre nuestra guerra y que también abarca la bibliografía disponible y los fondos de consulta bibliográficos, es entonces una obra de obligada referencia para aquellos que investigamos dicho tema.
La obra esta dividida en dos partes: actores armados y estado de la cuestión sobre en conflicto armado. La primera parte que a su vez se divide en 3 apartados, intenta desarrollar un cuadro sobre los actores armados del conflicto pero adolece de la falta de referencias a uno de ellos, la Fuerza Armada es dejada de lado y todos los aportes en ésta área se refieren a la guerrilla del FMLN, siendo el dos trabajos los que valen la pena, el de Ralph Sprenkels, quién trata las relaciones urbano-rurales en la insurgencia salvadoreña, y el de Martín Alvarez, Del partido a la guerrilla: los orígenes de las FPL, los demás no pasan de ser lo mismo, una ODA a los movimientos de izquierda latinoamericanos.
el otro gran tema que vale la pena leer es el de la segunda parte y que fuera elaborado a partir de los debates de la mesa organizada sobre las fuentes y pistas para la investigación del conflicto armado, en cuyas líneas encontramos descritas las dificultades que tienen los investigadores para accesar a las fuentes de información, publicas o privadas para documentar nuestro conflicto; un paso muy importante si se quiere saber desde el inicio lo restringido de dichas fuentes y sobre todo, su ubicación física.

Sprenkels acepta sin dificultad lo que otros escritores de izquierda han negado a través del tiempo: "la expansión encubierta basada en la infiltración de redes organizativas existentes, la superimposición de estructuras clandestinas sobre toda una gama de organizaciones sociales y políticas; y la creación de nuevas organizaciones gremiales al servicio del partido" dejan al descubierto la conexión de sindicatos y similares con la subversión salvadoreña.
O como cuando afirma "A partir del éxito de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB), los dirigentes locales respaldados por los jesuitas, tomaron el mando de las organizaciones campesinas en la región (FECCAS), y la pusieron al servicio de las FPL". El estudio de Sprenkels es muy revelador de los inicios y la praxis de los primeros grupos insurgentes en el país y es una lectura obligatoria para los estudiosos de dicho conflicto.
El capítulo referido a las fuentes es muy interesante y recomendado para los investigadores, no he leído algo mejor al respecto hasta ahora. Es una lástima que esfuerzos como este se hayan abandonado, eventos como el próximo aniversario del Golpe de Estado del 15 de octubre de 1979 o el de la Ofensiva Hasta el Tope, de noviembre de 1989, bien merecían un esfuerzo igual.
No dejen de leer esta interesante obra, ahora que han venido recargados de las vacaciones.

miércoles, 31 de julio de 2019

LA HISTORIA DE LA LUFTWAFFE

Una trepidante historia sobre el cuerpo aéreo alemán que enfrentó a las potencias aliadas a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, Killen, su autor nos transporta a los albores del naciente poder aéreo alemán allá por 1917, cuando sus endebles cazas enfrentaban a los mejores pilotos británicos y franceses sobre los cielos de Francia. Un relato lleno de aventuras, contadas por los protagonistas, aquellos hombres sobre los que descansaron los mayores éxitos de la aviación alemana así como de su estrepitosos fracaso al final de la guerra.
Desde los cielos de España, donde la Legión Cóndor de Hitler dio sus primeros pasos hasta las cenizas de las ciudades alemanas donde se inmolaron miles de pilotos germanos en un inútil esfuerzo por defenderlas, es una historia llena de pujante valor, de sacrificio y de compromiso con la patria que los vio nacer.
En 342 páginas, el autor nos lleva por los vuelos de combate que leyendas del aire escribieron sobre los cielos del Frente Occidental, Werner Voss, en cuyo triplano azul plateado encontró la muerte después de haber derribado 48 aviones enemigos aliados, el Húsuar Volador descansaba en paz. el 21 de abril de 1918, otro as germano volaba al encuentro de su muerto, Manfred von Richthofen, el Barón Rojo era alcanzado por el fuego de fusilería de la infantería australiana, después de haber derribado 82 aviones enemigos, marca que aun se conserva en el mundo.
Así, desde sus humildes comienzos, Killen nos traslada a los campos de batalla en donde los pilotos de la Luftwaffe dejaron sus vidas pero nos legaron tremendas lecciones de combate, de valor y sacrificio, y una advertencia a los políticos del mundo que aun hoy día se empeñan en ignorar, no vale de nada sacrificar la flor de la juventud de un país por intereses egoístas de sus élites gobernantes.
Los dos capítulos de la obra referidos a la Batalla de Inglaterra, son a mi juicio los mejor logrados por el autor, uno casi revive el vuelo en esas pequeñas cabinas de los cazas contrincantes o la de las acristaladas narices de los bombarderos Heinkel 111 cuando eran atacados por los Hurricane y Spitfire ingleses, que temple la de aquellos guerreros. La batalla se saldo, entre el 10 de julio y el 31 de octubre de 1940 con 1733 aparatos de todos los tipos de la Luftwaffe contra 915 derribados a la Real Fuerza Aérea inglesa.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, la Luftwaffe contabilizaba, entre el 1 de septiembre de 1939 y el 8 de mayo de 1945, la pérdida de unos 94,500 aviones de todos los tipos y murieron en acción 138,596 oficiales, pilotos y tripulantes y 156,000 fueron reportados como desaparecidos, considerándolos muertos.
Sus tumbas yacían desperdigadas desde Noruega a Grecia, en Rusia y en el Desierto Occidental, lugares de descanso eterno para todos ellos. Una excelente lectura para estas vacaciones.

lunes, 29 de julio de 2019

DESAFIANDO LOS PODERES

Otro libro muy pesado de leer, lleno de los mismos estribillos a que nos tienen acostumbrados los intelectuales de izquierda o sus simpatizantes, y aquí, el autor no puede evitar mostrar su admiración por aquellos que sembraron de destrucción y dolor el país a lo largo de 20 infernales años de una guerra librada entre hermanos.
Han sido 330 agónicas páginas que nunca terminaba de leer pero que debía, pues como investigador de nuestros conflictos era mi trabajo. La obra prometía mucho, aunque fuera más por su título que por la reputación de su autor. No discuto el concepto plasmado sobre que las movilizaciones sociales fueron contribuyentes a los cambios sociales en el país, algunas más, otras menos, estas organizaciones, algunas espontaneas y otros con años de lucha han demostrado lo que la historia ya ha plasmado en el mundo, los cambios en una sociedad no suceden, mayormente, por obra y gracia de sus iluminados gobernantes.
Han sido las luchas violentas de nuestras sociedades las que han marcado esta tendencia, y El Salvador no ha escapado a esta lógica. Desde las marchas que exigían el fin de la dictadura del Gral. Hernández Martínez en 1944 hasta las últimas marchas reivindicativas de 1980, la sociedad salvadoreña ha buscado obtener unas reformas sociales, económicas y políticas que el estamento gobernante les ha negado, nadie duda esta situación.
Pero cuando el autor se adentra a describir los movimientos sociales de la década de los años sesentas y setentas comete un craso error al afirmar que estos movimientos sociales son en su totalidad el resultado de luchas sociales heredadas o en el mejor de los casos, sumadas a una lucha por la defensa de los derechos de los trabajadores y toda esa jerga izquierdistas que a fuerza de repetirlo una y otra vez, pretenden se vuelva realidad.
En 20 años de guerra, 1972-1992, los movimientos sociales salvadoreños sufrieron una profunda transformación que los dividió en tres actores bien definidos: por un lado los pequeños grupos que defendían los derechos de la clase trabajadora, principalmente en el campo urbano, los movimientos de masa creados por cada organización subversiva para constituir un ejército de masas que les permitiera superar la inferioridad numérica de su aparato para-militar y aquellos grupos, cuyas dirigencias trabajaban para alcanzar los objetivos de la subversión comunista y cuyos militantes creían fervientemente en su lucha, sin saber que estaban siendo manipulados.

Pese a la defensa que hace el autor de estos grupos, a los que coloca como movimientos sociales reivindicativos sin agenda política o con nexos a las organizaciones armadas ilegales, es notorio que el mismo autor debe reconocer que la destrucción de este movimiento se debe en gran parte a que sus cuadros dirigentes fueron absorbidos por  los grupos armados de izquierda como natural espacio de acción, es decir, se prueba los vasos comunicantes entre estos grupos de masas y los grupos armados ilegales de la época que tanto niega el autor.
La obra seria totalmente irescatable si no fuera por un capítulo dedicado a uno de los programas de acción cívico-militares más grandes intentados en Centroamérica.
El capítulo dedicado a La Alianza para el progreso, que iniciara el Presidente Kennedy para transformas las sociedades Latinoamericanas en sociedades más justas, es de los pocos aspectos rescatados en ésta obra. Si, el detalle de éste Plan y sus implicaciones militares en la estructura y comprensión de los militares salvadoreños sobre ésta nueva forma de enfrentar los desafíos del comunismo internacional y las reformas internas que era preciso llevar a cabo, no las he leído en otro documento con tanto detalle, y fue el punto de partida para la reforma militar más completa que sufriera el ejército salvadoreño antes de 1981. Por eso simple hecho, es un libro que recomiendo leer, eso si, ármense de valor y paciencia mientras llegan a ese capítulo.

domingo, 5 de mayo de 2019

LA BATALLA DEL VOLCÁN

La Batalla del Volcán, es un documental sobre la guerra salvadoreña presentado en el marco del Festival DocsMx 2018. Un documental sobre la ofensiva rebelde que en noviembre de 1989 intentó tomar el poder en El Salvador, en su más cruenta ofensiva, en 20 años de guerra, lo que ha pasado a la historia como la última gran batalla de la Guerra Fría. Separándonos un poco de la literatura abordamos hoy el cine, claro hablamos del cine bélico, en esta ocasión de un documental. 
Cuando su Director se me acercó para buscar la ayuda del Círculo de Escritores Militares, tuve mis dudas, él era mexicano y como la mayoría de los documentalistas de esa nacionalidad, están muy vinculados a la izquierda en el continente, no estaba muy convencido pero decidí escucharlo. Me explicó su proyecto y poco a poco se fueron despejando mis dudas, luego supe que también era salvadoreño.
He visto el documental de casi dos horas de duración, el mismo ha superado con creces mis expectativas, el acercamiento a los hechos se hace desde los recuerdos de los combatientes de ambos bandos y no de los que en esa época eran sus líderes, esto nos permite un acercamiento a lo que pasó en las trincheras, al derramamiento de sangre, cruel y doloroso, y en ese viaje al pasado se incluyen a los civiles que vivieron esas horas angustiosas esperando sobrevivir.
Salvando las escenas dramáticas y manipuladora de la rebelde que regresa a conocer a una familia que le ayudo durante los combates, el lente del documental se mantiene más o menos objetivo y le permite a los espectadores un acercamiento más real de los hechos que se vivieron, contados por sus propios protagonistas. Una secuencia reveladora, para el espectador, son la inclusión de cortos de los noticieros sobre los combates urbanos vividos en la capital salvadoreña, con ello, el Director ha logrado trasladarnos a esos momentos y acercarnos al rostro verdadero de la guerra.
Este abordaje más sincero de lo ocurrido en la capital salvadoreña, no es a lo que nos tienen acostumbrados quienes han escrito o filmado documentales y películas al respecto. Todos recordamos las burdas películas como EL SALVADOR, VOCES INOCENTES o SOBREVIVIENDO GUAZAPA, con guiones tan mal elaborados y escenas tan mal concebidas. Claro que todavía se perciben algunos errores de contenido histórico al hablar equivocadamente de unidades militares y tipos de armas, algo que se espera cuando no se cuenta con la asistencia de historiadores militares en la pos-producción del documental, donde dichos errores se pudieron salvar.
Esto sin embrago, no le quita nada al filme. Por último, y quizás lo más importante, esta producción demuestra la madurez que han alcanzado los combatientes de uno y otro lado al superar sus odios y compartir un mismo pensamiento NUNCA MÁS, una gran enseñanza para nuestros jóvenes. Es un documental que debería patrocinarse de manera oficial en nuestras escuelas, institutos y universidades de manera obligatoria en la materia de historia o realidad nacional, hacerse foros y debates sobre ellas pues de la violencia ya estamos hartos.
Les deseo éxitos al equipo de Julio López, ellos son en realidad el ejemplo para nuestro hijos y nietos y no la pléyade de inconformes y vagos en que se esta convirtiendo nuestra juventud.

martes, 30 de abril de 2019

LOBO 2.0 ALTO Y CLARO, MEMORIAS DE UN PILOTO MILITAR HONDUREÑO

Quizá la mejor memoria que he leído de un militar hondureño sobre sus vivencias durante la guerra de 1969, algo depurada de la propaganda a la que nos han acostumbrado sus escritos sobre el tema, narrando los hechos día a día, son el mejor testimonio al respecto. La obra escrita en 26 capítulos cortos y 183 páginas nos introduce en una de las épocas históricas mas relevantes de la historia de la aviación en Honduras, el autor, piloto de caza de la Fuerza Aérea hondureña (FAH) nos lleva a recorrer aquellos años de 1960-1980, que significaron una profunda transformación militar y política en aquel país.
La descripción de sus viajes de entrenamiento en los Estados Unidos, en donde fueron compañeros de clases con los pilotos salvadoreños, uno de los cuales fallecería durante la guerra del 69, nos pone a pensar en el aspecto humano de la guerra y nos recuerda la fragilidad del ser humano. Como oficial superior en la FAH, el autor nos introduce en ese mundo de la política que ha mantenido atrasado a Honduras en una eterna tiniebla de gobiernos ilegítimos.


Descrita sin muchos tapujos, los entre-telones de esa política y su afectación sobre el estamento militar hondureño, son sin duda, los aspectos más relevantes de la obra. La descripción de los viajes atrás de la cortina de hierro en procura de armas, así como viajes con el mismo destino a Venezuela e Israel, despejan años de dudas y rumores que nunca se habían confirmado sobre las compras militares en los años setenta.
Particularmente, para mi, ha sido muy relevante la parte final dedicada al Diario de Guerra de la participación del autor durante la guerra de julio de 1969. Como piloto de caza destacado en la Escuadrilla con base en Toncontín, encontramos vívidos relatos de la guerra aérea y lo que pensaban de sus contra-partes salvadoreños. Para pesar de muchos, algunos de sus relatos hasta contradicen la versión oficial de la guerra aérea dada a conocer en 1984 con la publicación del Diario de Operaciones de la FAH, ya no se diga con otros autores hondureños que han hecho de la propaganda su mejor relato sobre esa guerra.
Tomen el control de la cabina de un Corsario F4U-4 y revivan la emocionante aventura del combate aéreo, no se lo pierdan amigos lectores
Sin duda un libro que hay que leer para entender la política de aquel país y el peso que aun mantienen los militares en su forma de gobierno y cómo lo han logrado y mantenido hasta el presente.

martes, 9 de abril de 2019

SURCANDO LOS CIELOS TRAS LA DEMOCRACIA EN HONDURAS



Otra interesante obra sobre la guerra de las 100 Horas, escrita por uno de los pilotos hondureños que participo en el ataque aéreo sobre Acajutla aquel 15 de julio de 1969. Las memorias siempre han constituido una referente para los historiadores que investigan los hechos bélicos que asolaron nuestra región, en ese sentido, la presente es una contribución más a nuestro acervo histórico.
En 12 capítulos y 163 páginas, el autor nos sumerge en su vida diaria hasta convertirse en piloto de la FAH a principios de 1960 y luego a su entrenamiento como piloto militar en los EUA en 1961-1962. Lo más importante del libro son sus páginas dedicadas a la guerra de 1969 porque nos cuentan desde adentro, cómo vivieron los pilotos hondureños aquel conflicto. Claro, sus declaraciones hay que tomarlas con pinzas y buscar, si es posible, confirmarlas, antes de darles créditos.
Esto es así por que los autores hondureños nos tienen acostumbrados a elocuentes afirmaciones de su involucramiento en la guerra, una campaña aérea perfecta dirán algunos de sus más connotados y furibundos nacionalistas, pero en honor a la verdad, no le hacen un bien al intentar perpetuar equivocaciones, errores e inventos sobre esta guerra.


Leí detenidamente esta obra y lastimosamente algunos de sus pasajes están revestidos de ello. La descripción que da el autor sobre las razones para aterrizar su aeronave en suelo guatemalteco y ser internado en dicho país por el resto de la guerra ni siquiera concuerdan con las declaraciones que dio a un medio hondureño, solo algunos días después de terminada la guerra, hasta sus mismos compañeros pilotos le critican su falta de convicción al relatar este hecho de la guerra.
Yo no estoy aquí para juzgar comportamientos buenos o malos sobre la guerra pero sí para debatir la realización de hechos históricos sobre nuestras guerras, en ese sentido, la descripción del autor sobre este hecho en particular no se aparta de la propaganda hondureña a la que estamos acostumbrados.
Por qué es importante leer este libro. Dicho lo anterior, la obra recoge uno de los periodos más importantes en las instituciones militares centroamericanas, los años sesenta, especialmente importante para mí, fue encontrar una descripción detallada de las materias recibidas en los cursos de formación como pilotos militares en los EUA, la organización de la FAH y la descripción de los vestuarios y equipos que utilizaban los pilotos.
Un detalle importante de la obras es que nos relata como el entrenamiento recibido en los EUA fue compartido por pilotos de combate salvadoreños y hondureños, lejos estaban de pensar que el destino les depararía enfrentarse a muerte sobre los cielos centroamericanos.
Es además, muy ilustrativa de las condiciones de operación y conducta de los pilotos hondureños antes y durante la guerra de 1969, amén que describe el proceso de compra de aviones de combate en los años setenta. Información de primer orden para entender esta fase del eterno enfrentamiento entre salvadoreños y hondureños después de la guerra.
Hechas las acotaciones anteriores, claro que recomiendo este libro, otra pieza más de nuestra historia bélica.
http://163.178.170.161/cgi-bin/koha/opac-detail.pl?biblionumber=21850&shelfbrowse_itemnumber=20404

sábado, 6 de abril de 2019

THE 100 HOUR WAR, THE CONFLICT BETWEEN HONDURAS AND EL SALVADOR IN JULY 1969

Nos acercamos al 50 aniversario de los hechos conocidos como la Guerra de las 100 Horas y he decidido leer algunos libros sobre dicho tema que aun no leía. Esta es la última obra, publicada en 2017 sobre esa guerra por lo cual tenía amplias expectativas sobre la misma pero al terminar de leerla he quedado muy decepcionado. Los autores del libro, dos reputados investigadores del mundo de la aviación militar latinoamericana se contentaron con seguir afirmando los errores, equivocaciones e inventos (la mayoría dichos por autores y entusiastas del mundo de la aviación hondureños) a las que agregan algunas afirmaciones algo jalada de los pelos pero atendibles en personas sin formación militar.
Ellos insisten en afirmar (como lo han hecho las fuentes hondureñas desde el fin de la guerra) que el ataque aéreo sobre Toncontín el día 14 de julio falló y no ocasionó daños alguno en las instalaciones militares o la pista; esto contradice totalmente el informe de la FAH, presentado esa misma noche donde se enumeran los daños ocasionados por el ataque salvadoreño. Se sigue afirmando en la obra, siempre sobre los ataques aéreos del 14, que otros 11 ataques tuvieron como blancos 11 villas y pueblos sin ningún valor táctico o estratégico. Esta afirmación deja en evidencia que los autores no profundizaron en la investigación de estos ataques, si lo hubieran hecho, se darían cuenta que los blancos en estas poblaciones fueron cuarteles militares regionales y las pistas aéreas estas últimas que jugaron un importante papel a la hora de permitir el desplazamiento, vía aérea, de los refuerzos hondureños en el TOSO (Teatro de Operaciones Sudoccidental).
Otra crasa equivocación es su afirmación que en el Teatro de Operaciones Oriental (TOO) salvadoreño, sus tropas avanzaron la noche del 14 y conquistaron El Amatillo, Goascorán, Aramecina y Alianza antes del amanecer del día 15. Confundiendo el paso del río Goascorán, la noche del 14 para atacar Aramecina esa misma noche con los ataques al amanecer del 15 en las otras localidades.
La descripción de los ataques de la FAS sobre Toncontín el día 15 al amanecer no toman en cuenta los informes oficiales salvadoreños sobre el ataque a la torre de control y facilidades de combustible en la pista, entre otros; contribuyendo a minimizar el resultado de dicho ataque, algo que un investigador no debería hacer.
La elaboración de los mapas en los Frentes salvadoreños TON y TOO están equivocados y no contribuyen a un serio análisis de las acciones de guerra que se verificaron en ambos frentes contribuyendo a mantener la neblina de la guerra sobre dichos hechos a pesar que hoy día existen abundantes fuentes para haber hecho un mejor trabajo cartográfico.

Los autores insisten en afirmar que los ataques aéreos hondureños fueron capaces de detener el avance de las tropas salvadoreñas en el TON y el TOO ocasionadoles fuertes bajas, sorprendiendo convoyes de vehículos y destruyéndolos, así como reportan la destrucción de la artillería y tanques. Ya esta establecido que algunas de las misiones de apoyo aéreo cercano fueron un total fracaso (lo afirman oficiales hondureños en el frente de batalla), se descarta además, la destrucción de cualquier pieza de artillería o tanque pues los doce obuses (8 de 105mm y 4 de 75mm) sobrevivieron la guerra y de los 5 tanques Stuart que participaron en la guerra, las 5 carcazas pueden observarse en el museo del ejercito, ninguna de las cuales presenta evidencia alguna de haber sido alcanzados por fuego antitanque.
Otro error es confundir la hora en que el FAS 101 fue interceptado por un Corsario de la FAH sobre Nuevo Ocotepeque, afirmando que dicha interceptación ocurrió cerca de las 9am cuando en realidad fue alrededor de las 3pm. Para finalizar, aunque existen muchos más errores, afirmar que más de 1,000 soldados del batallón Guardia de Honor Presidencia fueron transportados por aire de Tegucigalpa a Santa Rosa de Copán es desconocer por completo el orden de batalla del ejército hondureño.
Este batallón tenía unos efectivos de alrededor de 740 hombres de los que poco más de 500 efectivos fueron trasladados a Santa Rosa de Copán, el resto se mantuvo en Tegucigalpa protegiendo al Presidente hondureño que temía un Golpe de Estado de sus propias tropas.
El aporte del libro son sin duda los hermosos esquemas que Tom Cooper ha hecho sobre las diversas aeronaves, salvadoreñas y hondureñas que participaron en la guerra, y que la obra posee una excelente colección de fotografías, la mayoría reproducidas en un gran formato sobre papel fotográfico, lo que contribuye a la excelente presentación del libro.
El Próximo julio, en El Salvador se estará celebrando el 50 aniversario de aquella guerra y para ello se han invitado a veteranos, documentalistas e investigadores hondureños, además se presentará una nueva investigación que promete contribuir al despeje de todos estos errores y equivocaciones que a lo largo de 50 años se han mantenido, ya es tiempo de que sepamos la verdad de lo que ocurrió aquel julio de 1969.

jueves, 28 de febrero de 2019

DE SOLDADO A CORONEL

Tuve la suerte de conocer al autor de este libro y charlar ampliamente con él sobre sus memorias, las que en un formato sencillo, claro y muy llano nos presente. Son pocas las obras escritas por militares salvadoreños en el siglo XX, y en el presente caso, que abarquen hechos tan notorios como la invasión de exiliados salvadoreños de 1944, los golpes de Estado de 1948, 1960, 1961 y 1979 en las que una misma persona, desde dentro de la institucionalidad militar los presencio y tomara parte en algunos de ellos, ya no se diga participar de una guerra como lo fue la librada contra Honduras en julio de 1969.
Recorrer la vida del simple soldado a mediados del siglo XX ha sido una grata experiencia pues hasta ahora no teníamos un recuento detallado de su vida cuartelaria o de su vida nocturna, el tipo de instrucción al que eran sometidos y los salarios que estos devengaban en aquella época.
Aquí se comprueba, también, que la Guardia Nacional, al ser una unidad especial dentro del ejército era sometida a la instrucción formal militar, incluso en el uso de morteros y ametralladoras pesadas, algo que resultó de capital importancia cuando este cuerpo de seguridad pública organizó una Brigada de Infantería Ligera para participar en la guerra de las 100 Horas contra Honduras.


La obra consta de 161 páginas, divididas en anécdotas sobre la vida del autor desde sus primeros años hasta los inicios del siglo XXI. Es una verdadera lástima que dicho libro no se encuentra a la venta y su primera edición fuera tan corta y poco conocida para el público salvadoreño, Ojalá que su autor reconsidere una nueva edición para nuestro deleite. Una obra que no se puede perder.

viernes, 22 de febrero de 2019

ES LA NARCO-VIOLENCIA MEXICANA UNA INSURGENCIA?

Esta monografía con su provocador título ha sido una lectura muy interesante y educativa. Su autor nos introduce en el análisis de la violencia que genera el narcotráfico en México y la posibilidad o no, de considerarla una insurgencia. En poco menos de 60 páginas, el autor nos introduce en su análisis examinando cada uno de los factores que él considera determinan la presencia o no de una insurgencia.
Para mí, que sigo de cerca los estudios de la violencia generada por las Pandillas en El Salvador, ha sido muy educativo descubrir las conclusiones de este autor y confirmar algunas de mis teorías sobre las Pandillas. Desde que el Presidente mexicano Felipe Calderón declarara la guerra a los carteles de la droga en diciembre de 2006 y hasta el 2011, han muerto 35,000 mexicanos como consecuencia directa de la violencia del narcotráfico según el autor.

el análisis parte de si esta violencia es parte de una organización criminal organizada o proveniente de una insurgencia. Factores como el comando y control, poder de fuego, actividades ilícitas son examinadas para identificar si estamos en presencia de una u otra y la importancia que reviste para los Estados Unidos de Norteamérica el saber con claridad a que tipo de amenaza se enfrentan.
Una comparación con la violencia de los carteles de la droga colombianos en los años 90 es una referencia cercana y muy ilustrativa de la tesis del autor. La violencia del crimen organizado en México se ha vuelto muy importante a raíz del otro fenómeno que esta inundando las frontera sur estadounidense, me refiero al fenómeno de las Pandillas en el Triangulo Norte y específicamente en El Salvador.


Entender esto y la dirección en que se mueven estos grupos, nos ayudará a prevenir su consolidación como uno u otro tipo de violencia so pena de vernos inmersos en una cruenta guerra con pocas perspectivas de victoria como lo están comprobando los mexicanos.
La monografía es una lectura obligada para los estudiosos de los fenómenos de las insurgencias y el crimen organizado en la región y merece un lugar privilegiado en nuestras bibliotecas, sin mencionar que esta disponible en formato electrónico, lo que lo vuelve muy fácil de adquirir.