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jueves, 27 de julio de 2017

EL SALVADOR ARDE


Una de mis obras preferidas sobre el conflicto interno salvadoreño por la riqueza del material fotográfico empleado, no solo retrata una época difícil y dolorosa de nuestra historia sino que es de los pocos documentos gráficos que recoge una etapa crítica en las fuerzas armadas salvadoreñas, ese periodo antes de la ayuda militar estadounidense, cuando las armas eran mayormente de fabricación europea y los uniformes y arreos de construcción local, cuando las únicas unidades especiales que estaban organizadas eran los comandos de Morazán y el Escuadrón Aerotransportado.
Puede verse a lo largo de la obra fotos bien logradas de los cuerpos de seguridad pública y sus equipos automotores como las tanquetas UR-416 de fabricación alemana, los equipos anti-balas y los cascos de protección, una delicia como diría un amigo. es cierto, un verdadero estudio en imágenes de los años 1979 al 1981, las manifestaciones, las guerrillas, el Ejército y los CUSEP, todos retratados en plena acción, en verdad el autor, Jean-Louis Clariond nos ha dejado sin proponérselo un testamento gráfico para aquellos interesados en recrear a los combatientes salvadoreños de esa época tan particular de nuestra guerra.
Sus 197 páginas nos presentan un texto en español, inglés y francés acompañado de 250 fotografía a color y en blanco y negro, todas producto del trabajo de uno de los corresponsales de guerra más serios que estuvo en nuestro país cubriendo aquellos duros días. Es una verdadera lástima que esta obra ya no esté disponible al público más que en bibliotecas pública o privadas, aunque de vez en cuando algunos ejemplares aparecen en el mercado de los libros usados en el centro de San Salvador.
Los elementos más relevantes de esta obra están circunscritos a describir, a mi juicio, dos de los hechos más sangrientos del conflicto, las manifestaciones populares previas al asesinato de Monseñor Oscar Romero y la misma de sus exequias, de primer orden porque el autor, testigo en todos estos eventos arroja luz sobre la violencia armada que la extrema izquierda utilizó para instrumentalizar  las masas y conseguir su tan añorada insurrección popular.
Sin embrago, en tan trágicos eventos, la población salvadoreña que semanas antes había acompañada multidinariamente a estos grupos, de pronto los abandonó, para el autor, la población se dio cuenta de su manipulación y no estaban de acuerdo en iniciar una guerra que les llevara a más luto y dolor. El otro evento bien retratado es la primera operación desarrollada por el ejército en el norte de Morazán, la famosa operación Rayovac (la cual he descrito en el libro La Muerte Desde el Cielo: Historia de los Paracaidistas salvadoreños 1962-2012). Era hasta ese momento la mejor descripción de esa operación y por supuesto, las fotografías que le acompañan son inmejorables, sobre todo las referidas a los comandos y los aparatos de la FAS, sobre todo de los helicópteros Alouette y Lama, cuyas fotos son escasas.
En verdad una obra que no debe faltar en la biblioteca de los estudiosos de ésta guerra, imperdible como dirían otros.