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miércoles, 7 de septiembre de 2011

GUERRAS Y PAZ EN AMERICA CENTRAL

Un denso libro del autor Alain Rouquié, de los pocos estudios regionales sobre nuestras guerras. Es un libro que he tenido que releer varias veces, sus propuestas a maneras de conclusiones son muy interesantes; desecha los clichés sobre las causas de nuestros conflictos y la aborda desde una perspectiva mas completa, aunque no abandona los clichés en otras partes de su obra, sobre todo cuando aborda las características de los ejercitos regionales, aunque su decanto por el ejercito sandinista es muy evidente, los errores del EPS los llama masacres en sus capitulos dedicados a Guatemala y El Salvador. Pese a este hecho, la investigación condensada en esta obra es digna de recomendarse para que cada lector saque sus propias conclusiones.


Sus 358 paginas nos llevan, principalmente a la década de los años 70s, en la región, precisamente de donde arranca su comparación regional de los conflictos objeto de su obra; quizás para mi gusto, una comparación un tanto forzada si se tiene en cuenta que el desarrollo de la guerra en Guatemala es de una década anterior.
Ruquié hace a un lado las teorías comúnmente aceptadas sobre las causas y los orígenes de las guerras centroamericanas, la primera que sostiene que centroamerica era víctima de la agresión soviética-cubana y la otra, que lo atribuye a la acumulación explosiva de la miseria y la opresión, el autor nos presenta su teoría colocando como factor principal las repercusiones sociales de los cambios económicos sucedidos en la región en los años sesenta y setenta.
Pese a esta discordancia, Ruquié aborda todos las aspectos de las anteriores teorías, ubicando al lector en los contextos internacionales, regionales y locales de cada uno de los conflictos que sacudieron nuestra región; su error mas común, es tratar de generalizar el desarrollo que cada país tuvo en cuanto a la concepción militar que adoptarían nuestros países a partir de 1954, año de la caída del gobierno izquierdista de Jacobo Arbenz en Guatemala. Llamar estados contrainsurreccionales a El Salvador de esos años hasta bien entrados los años setentas, es desconocer por completo el desarrollo de la concepción militar que la institución castrense tendría hasta casi finales de 1979.
después de la derrota del ejercito de Batista en Cuba, los Estados Unidos de América desarrollo un nuevo concepto de contrainsurgencia en la región, pero en el caso salvadoreño, esto fue tomado como parte de una profesionalizacion necesaria a la luz de las enseñanzas de la Segunda Guerra Mundial, no de Indochina o Vietnam, ni mucho menos de Cuba. La guerra librada contra Honduras en 1969, marcaría el interés de desarrollo, tanto en lo táctico como en el equipamiento, en el estudio y desarrollo de una guerra regular.
Como muchos otros "especialistas" en la región, recoge las acusaciones de la izquierda en el sentido de asegurar la intervención de los asesores norteamericanos destacados en El Salvador hasta el nivel de batallón, aunque el libro se publico en 1992, ya era claro para esa época, según los informes del Pentágono al Congreso de su país, que los asesores militares apenas lograron llegar al nivel de Comandos de Brigadas, ya que el síndrome de Vietnam impidió a los estadounidenses aprobar cualquier involucramiento en los combates.
Otro de los desacuerdos con este autor, trata de los orígenes del ERP, esta organización guerrillera, a la que le he dedicado mucho tiempo de mis investigaciones, podría tildarsele de cualquier cosa menos de ser pro-chinos y anti-cubanos, adjetivos que fueron utilizados por las otras organizaciones al quererlos descalificar como marxistas. Lejos de eso, el ERP estableció lazos tempranos de cooperación con los cubanos, a quienes también tuvieron que darles explicaciones sobre el ajusticiamiento de Roque Dalton. Igual equivocación comete cuando señala a las FPL como los mas pro-cubanos de los insurgentes salvadoreños. Marcial, el líder de las FPL siempre desconfió de los cubanos y sus lazos fueron con los Vietnamitas, de quienes copio su concepción de la Guerra Popular Prolongada.
Quizás lo que mas priva en las investigaciones regionales de nuestros conflictos, es el deseo de los investigadores por calzar un marco de referencia común a nuestros conflictos, señalando algunas diferencias "ligeras" entre cada una y sobre todo, se recogen las ideas y conceptos que la izquierda latinoamericana ha propagada una y otra vez, sin preocuparse por contrastar con fuentes primarias esas aseveraciones.
Sin embargo, la obra aborda  con mas tino los aspectos internacionales y regionales que dan contexto al desarrollo de la misma, no es que el libro sea malo, lo que tenemos que tener en cuenta es que en 1992, muy poco sabíamos de los movimientos insurgentes en nuestra región y en El Salvador particularmente, hay muchas investigaciones adelantadas y testimonios de los actores de la guerra que han ido despejando la historia de nuestros conflictos, datos no disponibles cuando se completo la investigación de este libro, para su momento fue algo muy revelador y un esfuerzo digno de elogio, ahora, sus conclusiones y datos en general, deben ser tomados con mas precausión y corroborarse antes de aceptarlos como datos veridicos.
Amigos, el libro no es aburrido y para su tiempo esta muy bien logrado, animo con sus comentarios.