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sábado, 10 de septiembre de 2016

OFICIO DE CANÍBALES: MILITARES Y GUERRILLEROS EN El PATUCA 1983


Leí la obra de 252 páginas con mucho detenimiento, a pesar que el auto quiere dar un aspecto romántico a la lucha del Dr. José María Reyes Mata, líder del PRTC (Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos), filial Hondureña que en 1983 decide iniciar la lucha armada contra el gobierno hondureño, en pleno apogeo de la crisis militar Centroamericana. Cómo todo escritor de izquierda, los aspectos de la lucha armada comunista en la región son presentados como una especie de cruzada democrática que olvida que su sustento ideológico y pragmático esta en las dictaduras de los partidos comunistas en la entonces URSS y la Cuba de los hermanos Castro.
Pese a todo ello, el análisis de la táctica y estrategia adoptada por el PRTC hondureño es detallada y muy congruente con lo que en realidad paso. Por ello, creo que la lectura de éste libro es altamente recomendada, una serie de errores de apreciación en el liderazgo de éste grupo rebelde, es una valiosa enseñanza para los futuros líderes militares que encaren desafíos similares. 
Desde el secuestro del gerente de la Texaco, Arnold Quiroz, efectuado en San Pedro Sula, el 17 de Abril de 1980 hasta el ingreso de la columna armada del PRTC desde Nicaragua, el 19 de Julio de 1983, la guerrilla hondureña no dejo se ser un débil movimiento, más urbano que rural que nunca logró cuajar su aparato armado, incluso, ya para Julio de 1983, durante el ingreso de la guerrilla liderada por Reyes Mata al Patuca, era evidente que su estructura urbana estaba casi destruida o tan debilitada que ni siquiera pudo construir las bases de apoyo logístico que le hubiesen dado alguna oportunidad a los combatientes rurales de sobrevivir las acciones del ejército.
También es importante lo que señala el autor sobre el descontento que provocaba el entrenamiento militar de los soldados salvadoreños en el CREM (Centro Regional de Entrenamiento Militar), organizado por los estadounidenses, es interesante ver como, a pesar de éste impuesto apoyo a los salvadoreños, la mayoría o un importante grupo de oficiales hondureños o resentía, pues consideraban a su ejército mucho más débil que el salvadoreño y mucho más peligroso que el sandinista en Nicaragua.
Muy aleccionador para éste lector, fue la parte dedicada al análisis del liderazgo militar de Reyes Mata, su escasa preparación y la serie de errores de conducción cometidos a lo largo de su avance desde la frontera nicaraguense hasta la región del Patuca donde literalmente serían casi exterminados, la muerte por hambre, las numerosas deserciones, los capturados y los escasos combates, terminarían con los rebeldes, una interesante lección para la historia centroamericana.