viernes, 9 de enero de 2026

PAVN: PEOPLE´S ARMY OF VIETNAM

Todos hemos oído hablar de las hazañas de una de las fuerzas militares más extraordinarias del siglo XX, el Ejército Popular de Vietnam (EPVN), un ejército nacido en las entrañas de un pueblo combativo, que defendió su libertad contra tres de las potencias imperiales de finales del siglo XX, Francia, Estados Unidos de América y China. El EPVN surgió en 1930, en una cueva, en una montaña cerca de la frontera con China, con Vo Nguyen Giap y otras treinta y tres personas. Publicada en 1986, la obra es considerada un referente crucial para quienes estudian el desarrollo de este ejército, desde sus humildes nacimientos en 1930 hasta 2025, en el que una fuerza militar se ha forjado enteramente en el crisol de la lucha por su supervivencia.

La obra esta dividida en 14 capítulos que abarcan 384 páginas, siendo para mí, tres son los capítulos de mayor importancia para el análisis de los aparatos insurgentes salvadoreños en su larga guerra de 20 años (1972-1992) de bido a la conexión organizativa, táctica y de estrategia entre ambos aparatos insurgentes: el Capítulo 4 La estructura del alto mando (dónde se analiza la saga de los zapadores vietnamitas), el capítulo 6 El Partido dentro del PAVN, y el Capítulo 7 El comisario político (una institución que fue adoptada por las fuerzas guerrilleras salvadoreñas). 

Aunque de los insurgentes salvadoreños que conformaron el histórico FMLN, solo las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) llegaron a adoptar las enseñanzas vietnamitas por completo, los otros cuatro grupos, incluyendo al Partido Comunista Salvadoreño (PCS) de clara orientación soviética, adoptaron en menor o mayor medida sus enseñanzas. Esto es válido especialmente en cuanto al entrenamiento y empleo de sus fuerzas de zapadores, que en occidente conocemos como Fuerzas Especiales.

Debemos recordar que la guerra de guerrillas salvadoreña representó algo nuevo en el panorama nacional de la historia del pequeño país centroamericano, un concepto diferente de guerra, que implicó la adaptación de un nuevo enfoque de la guerra para el que el ejército salvadoreño no estaba preparado en sus inicios. La nueva forma de lucha fue consecuencia de la transferencia de la experiencia estadounidense en su guerra en Vietnam, y por esa razón, dicha experiencia es de vital importancia para el análisis de la guerra salvadoreña.

Hasta la organización de las unidades militares del FMLN se inspiró en la del ejército vietnamita de los primeros años. La organización de esta fuerza militar emplearía lo que se denominó el sistema "tres por tres". es decir, la unidad más baja era la Escuadra (de cinco a nueve personas), tres de las cuales formaban un Pelotón, tres pelotones una Compañía, tres compañías eventualmente compondrían un Batallón y así sucesivamente. Con las FPL, hasta sus unidades de vanguardia (UV) eran pura inspiración vietnamita. Pues este nombre se tomó de la primera división de infantería completa del NVA (North Vietnamice Army), llamada División de Vanguardia, formada oficialmente en agosto de 1949. Las famosas UV de las FPL.


En el capítulo 4, encontramos la historia de las míticas fuerzas de zapadores vietnamitas. El famoso Comando de Zapadores (Su Doan Dac Cong) de la época de la Guerra de Vietnam, y anteriormente el Brazo de Combate de Zapadores de la Guerra del Viet Minh (contra los franceses). El Dac Cong (frecuentemente traducido por Hanói como "Fuerza de Ataque Especial" o "tropas de zapadores") es la fuerza predilecta entonces y ahora del ejército vietnamita. Están rodeados de un aura especial que el Alto Mando vietnamita siempre ha buscado realzar.

El término "zapador" en sentido estricto significa un ingeniero militar experto en el uso de explosivos de demolición en la guerra; Sin embargo, tal como se usa en el ejército vietnamita, se acerca más a la idea de un comando o a los Boinas Verdes de EE. UU., aunque los vietnamitas también cuentan con el zapador ortodoxo, cuyo deber es destruir los bloqueos enemigos y otras fortificaciones que impiden el avance. Los zapadores "comando" que operaron en Vietnam del Sur durante la guerra eran de tres tipos básicos: de campo (o rurales), urbanos (para operaciones en áreas urbanas) y acuáticos (para atacar objetivos en ríos y canales).

En el capítulo 6 y 7 nos encontramos con la experiencia vietnamita sobre la relación del Partido con el ejército. Cómo lo afirman sus teóricos militares y oficiales políticos: la historia del Ejército Popular de Vietnam es la historia de la lucha armada del partido de vanguardia de la clase obrera vietnamita. El Partido, aplicando correcta y hábilmente la línea militar de la teoría marxista-leninista, ha liderado al pueblo en su lucha por la independencia. La fuente de la fuerza de nuestro Ejército es, ante todo, el liderazgo del Partido. Sin el liderazgo del Partido, nuestro Ejército no habría logrado nada. De ahí que su principal figura fue la del Comisario Político u Oficial Político.

Aunque esta afirmación no exime de las dificultades que una organización dual de tal tipo significa en el desarrollo de una fuerza militar. Lo que los comunistas llaman el faccionalismo, la maldición de todos los sistemas sínicos, también acosó constantemente a la dirección del ejército vietnamita como en su momento lo hizo con el FMLN salvadoreño que lo replicó. Un estudioso del ejército vietnamita lo explicó así:

Se dice que Lenin tenía un miedo mortal de que la Revolución Rusa, como antes la Revolución Francesa, fuera capturada por su propio ejército y el poder bolchevique en Rusia se perdiera en manos de algún Napoleón Rojo. Esta aprensión se comunicó a los primeros líderes bolcheviques con el lema: El Partido Controla el Arma. El miedo se volvió patológico en la década de 1930, cuando Stalin ejecutó a prácticamente todo el cuerpo de oficiales superiores del Ejército Rojo.[1] Esto generó, inevitablemente, el desarrollo y persistencia de diversas luchas internas entre facciones, conflictos políticos y competencia interna por el liderazgo. Una situación que a menudo enfrentaba al comandante militar con el comisario político de la unidad.

Por último, debemos agregar que este sistema de control partidario del ejército se consolida con la práctica de las famosas reuniones de autocrítica, técnica de control del Partido, y que no tiene equivalente en los ejércitos no comunistas. Los estatutos del partido exigen «crítica y autocrítica desde abajo para exponer y eliminar las deficiencias en el trabajo y para poner de manifiesto una apariencia de bienestar complaciente, incluye críticas tanto negativas como constructivas del individuo sobre sí mismo, sus compañeros y sus superiores. Como tal, es un medio eficaz para asegurar la centralidad del Partido.

A León Trotsky se le atribuye la invención de la idea del comisario político, el polituky, para vigilar a los exoficiales zaristas que estaban siendo utilizados para formar el Ejército Rojo. Stalin asignó al polituky el trabajo de adoctrinamiento de tropas y los favoreció tanto que durante un tiempo adquirieron suficiente poder en el Ejército Rojo como para controlar la elección de tácticas y estrategias. Este sistema de control partidario en los ejércitos comunistas también fue replicado por el FMLN salvadoreño, y cada una de sus 5 organizaciones, lo implementó en diversos grados.

No hay duda que esta obra es importante, no solo para conocer el desarrollo de una de las fuerzas militares más emblemáticas del siglo XX, sino crucial para entender el desarrollo de la lucha popular prolongada adoptada por el FMLN en nuestro conflicto, un libro que todo estudioso de la insurgencia Latinoamericana debe leer.



[1] PAVN-People´s Army of Vietnam, Douglas Pike (Novato, California, Editorial Presidio Press, 1986) Página 146.