La obra esta dividida en 14 capítulos que abarcan 384 páginas, siendo para mí, tres son los capítulos de mayor importancia para el análisis de los aparatos insurgentes salvadoreños en su larga guerra de 20 años (1972-1992) de bido a la conexión organizativa, táctica y de estrategia entre ambos aparatos insurgentes: el Capítulo 4 La estructura del alto mando (dónde se analiza la saga de los zapadores vietnamitas), el capítulo 6 El Partido dentro del PAVN, y el Capítulo 7 El comisario político (una institución que fue adoptada por las fuerzas guerrilleras salvadoreñas).
Aunque de los insurgentes
salvadoreños que conformaron el histórico FMLN, solo las Fuerzas Populares de
Liberación (FPL) llegaron a adoptar las enseñanzas vietnamitas por completo,
los otros cuatro grupos, incluyendo al Partido Comunista Salvadoreño (PCS) de
clara orientación soviética, adoptaron en menor o mayor medida sus enseñanzas.
Esto es válido especialmente en cuanto al entrenamiento y empleo de sus fuerzas
de zapadores, que en occidente conocemos como Fuerzas Especiales.
Debemos recordar que la guerra
de guerrillas salvadoreña representó algo nuevo en el panorama nacional de la
historia del pequeño país centroamericano, un concepto diferente de guerra, que
implicó la adaptación de un nuevo enfoque de la guerra para el que el ejército
salvadoreño no estaba preparado en sus inicios. La nueva forma de lucha fue
consecuencia de la transferencia de la experiencia estadounidense en su guerra
en Vietnam, y por esa razón, dicha experiencia es de vital importancia para el
análisis de la guerra salvadoreña.
Hasta la organización de las
unidades militares del FMLN se inspiró en la del ejército vietnamita de los
primeros años. La organización de esta fuerza militar emplearía lo que se
denominó el sistema "tres por tres". es decir, la unidad más baja era
la Escuadra (de cinco a nueve personas), tres de las cuales formaban un
Pelotón, tres pelotones una Compañía, tres compañías eventualmente compondrían
un Batallón y así sucesivamente. Con las FPL, hasta sus unidades de vanguardia (UV)
eran pura inspiración vietnamita. Pues este nombre se tomó de la primera
división de infantería completa del NVA (North Vietnamice Army), llamada
División de Vanguardia, formada oficialmente en agosto de 1949. Las famosas UV
de las FPL.
En el capítulo 4, encontramos la historia de las míticas fuerzas de zapadores vietnamitas. El famoso Comando de Zapadores (Su Doan Dac Cong) de la época de la Guerra de Vietnam, y anteriormente el Brazo de Combate de Zapadores de la Guerra del Viet Minh (contra los franceses). El Dac Cong (frecuentemente traducido por Hanói como "Fuerza de Ataque Especial" o "tropas de zapadores") es la fuerza predilecta entonces y ahora del ejército vietnamita. Están rodeados de un aura especial que el Alto Mando vietnamita siempre ha buscado realzar.
El término "zapador" en sentido
estricto significa un ingeniero militar experto en el uso de explosivos de
demolición en la guerra; Sin embargo, tal como se usa en el ejército vietnamita,
se acerca más a la idea de un comando o a los Boinas Verdes de EE. UU., aunque
los vietnamitas también cuentan con el zapador ortodoxo, cuyo deber es destruir
los bloqueos enemigos y otras fortificaciones que impiden el avance. Los
zapadores "comando" que operaron en Vietnam del Sur durante la guerra
eran de tres tipos básicos: de campo (o rurales), urbanos (para operaciones en
áreas urbanas) y acuáticos (para atacar objetivos en ríos y canales).
En el capítulo 6 y 7 nos encontramos con la
experiencia vietnamita sobre la relación del Partido con el ejército. Cómo lo
afirman sus teóricos militares y oficiales políticos: la historia del
Ejército Popular de Vietnam es la historia de la lucha armada del partido de
vanguardia de la clase obrera vietnamita. El Partido, aplicando correcta y hábilmente
la línea militar de la teoría marxista-leninista, ha liderado al pueblo en su
lucha por la independencia. La fuente de la fuerza de nuestro Ejército es, ante
todo, el liderazgo del Partido. Sin el liderazgo del Partido, nuestro Ejército
no habría logrado nada. De ahí que su principal figura fue la del Comisario
Político u Oficial Político.
Aunque esta afirmación no exime de las
dificultades que una organización dual de tal tipo significa en el desarrollo
de una fuerza militar. Lo que los comunistas llaman el faccionalismo, la
maldición de todos los sistemas sínicos, también acosó constantemente a la
dirección del ejército vietnamita como en su momento lo hizo con el FMLN
salvadoreño que lo replicó. Un estudioso del ejército vietnamita lo explicó
así:
Se dice que Lenin tenía un
miedo mortal de que la Revolución Rusa, como antes la Revolución Francesa,
fuera capturada por su propio ejército y el poder bolchevique en Rusia se
perdiera en manos de algún Napoleón Rojo. Esta aprensión se comunicó a los
primeros líderes bolcheviques con el lema: El Partido Controla el Arma. El
miedo se volvió patológico en la década de 1930, cuando Stalin ejecutó a
prácticamente todo el cuerpo de oficiales superiores del Ejército Rojo.[1]
Esto generó, inevitablemente, el desarrollo y persistencia de diversas
luchas internas entre facciones, conflictos políticos y competencia interna por
el liderazgo. Una situación que a menudo enfrentaba al comandante militar con
el comisario político de la unidad.
Por último, debemos
agregar que este sistema de control partidario del ejército se consolida con la
práctica de las famosas reuniones de autocrítica, técnica de control del
Partido, y que no tiene equivalente en los ejércitos no comunistas. Los
estatutos del partido exigen «crítica y autocrítica desde abajo para exponer y
eliminar las deficiencias en el trabajo y para poner de manifiesto una
apariencia de bienestar complaciente, incluye críticas tanto negativas
como constructivas del individuo sobre sí mismo, sus compañeros y sus
superiores. Como tal, es un medio eficaz para asegurar la centralidad del
Partido.
A León Trotsky se le atribuye la invención de la
idea del comisario político, el polituky, para vigilar a los exoficiales
zaristas que estaban siendo utilizados para formar el Ejército Rojo. Stalin
asignó al polituky el trabajo de adoctrinamiento de tropas y los favoreció
tanto que durante un tiempo adquirieron suficiente poder en el Ejército Rojo
como para controlar la elección de tácticas y estrategias. Este sistema de
control partidario en los ejércitos comunistas también fue replicado por el
FMLN salvadoreño, y cada una de sus 5 organizaciones, lo implementó en diversos
grados.
No hay duda que esta obra es importante, no solo
para conocer el desarrollo de una de las fuerzas militares más emblemáticas del
siglo XX, sino crucial para entender el desarrollo de la lucha popular
prolongada adoptada por el FMLN en nuestro conflicto, un libro que todo
estudioso de la insurgencia Latinoamericana debe leer.
[1] PAVN-People´s Army of Vietnam,
Douglas Pike (Novato, California, Editorial Presidio Press, 1986) Página 146.
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