Follow by Email

domingo, 12 de mayo de 2013

SEMPER FIDELIS: El SECUESTRO DE LA GUARDIA NACIONAL DE NICARAGUA

La primer obra que leí sobre la Guardia Nacional de Nicaragua escrita por uno de sus oficiales, al fin, teniamos en nuestra mano las pinceladas de una historia sobre una de las instituciones castrenses en Centroamérica, tan desprestigiada que pocos estudiosos se atrevían a ahondar en sus orígenes y las razones de su extinción. Una historia ya no permeada por el odio salpicado de la ideología como nos tienen acostumbrados nuestros intelectuales de izquierda.
La obra de 144 páginas, esta escritas en un lenguaje sencillo y ameno, recurriendo el Cap. Justiniano Pérez a su memoria, como a documentos salvados del olvido para recrear, según su juicio, la historia de este cuerpo militar; anteriormente, solo la obra de Richard Millet estaba en este nivel académico, bien por el Cap. Justiniano. Sus 8 capítulos nos llevan por una tortuosa historia, llena de escandalos, traiciones, valor y cobardia, juntos en una amalgama de eventos que a la luz de la narración de este veterano de la Guardia Nacional nos permite adentrarnos en la institucionalidad castrense nicaraguense que hasta 1979, no existió realmente; nos encontramos aquí con la historia de un cuerpo castrense más parecido a la guardia Pretoriana de los emperadores romanos que a la de un ejército de un país.
El sexto capítulo de esta obra nos habla de los paracaidistas nicaraguenses de la GN, los Gansos Salvajes, unidad que tantas esperanzas despertó para remontar la desfavorable situación militar de 1978-79 por su indomable temple guerrera, sin embargo, el autor no menciona que fueron los salvadoreños quienes entrenaron a los paracaidistas del Myr. Somoza Portocarrero, el flamante Director de la EEBI (Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería), quién daría testimonio de su agradecimiento a la FAS (Fuerza Aérea Salvadoreña) por el excelente comportamiento de los instructores que supieron templar un nuevo espíritu de combate en esta nueva clase de soldados, que por desgracia, llegaba demasiado tarde a Nicaragua para salvarla.

Al fin podemos atisbar algo del planeamiento y conducción de las operaciones militares de la GN contra los militantes de izquierda del FSLN, ahora ya podemos iniciar un estudio más serio sobre estas operaciones, sobre todo de aquellas que fueron como un anticipo de la guerra aeromóvil que pronto se libraría en El Salvador.
Es difícil entender como un Dictador que depositaba en sus fuerzas militares su capacidad de sobrevivir políticamente en un país convulso socialmente, nunca le otorgó ni los medios, ni los hombres para enfrentar a su terrible enemigo en mejores condiciones. Somoza grito que fue traicionado por los EUA y los paises de la región pero creo que fue él quién traicionó a su ejército, condenandolo a la derrota y a que muchos de sus mejores oficiales pasaran 10 años en las carceles sandinistas.
No hay duda que es un libro que debemos leer con mucha atención, les animo mis amigos y como siempre, espero sus comentarios.